Natalia, el volcán dulce de 'Top Chef' en TVE: "No veo favoritismos ni manipulación"
Charlamos con la concursante que revoluciona la cocina del nuevo 'talent show' culinario del ente público
La cantante Natalia ha cambiado por unos meses los micrófonos por las mangas pasteleras y los hornos de Top Chef: Dulces y Famosos, el talent culinario de Televisión Española que tras su estreno el domingo pasado, se asienta en la noche de los miércoles en La 1 tras La revuelta de David Broncano.
Tras la emisión de un solo programa, ya está mostrando una versión que pocos conocían. Acostumbrados a verla sonriente, musical y luminosa, el show revela ahora a una Natalia exigente, hiperactiva, competitiva y sin filtro, capaz de pasar de la risa al estrés en cuestión de segundos.
En esta entrevista exclusiva para El Confidencial, la cantante habla sin rodeos sobre la presión de las pruebas, su carácter perfeccionista, las críticas en redes sociales y los rumores habituales de manipulación en este tipo de formatos. "Doy lo mejor y lo peor de mí", reconoce, defendiendo además la limpieza del concurso. Entre adrenalina, noches soñando con pasteles y varios kilos menos, Natalia vive una de las experiencias más intensas de su carrera.
Pregunta: Natalia, te lanzas de lleno a un programa de cocina. ¿Qué te hizo decir que sí a esta aventura?
Respuesta: Me encanta la cocina desde siempre. Es verdad que nunca me había metido en el mundo de los postres de forma seria, pero cuando me propusieron participar no me lo pensé demasiado. Fue como decir 'voy con los ojos cerrados'. Me gustan los retos, me gusta salir de mi zona de confort y esto era algo completamente distinto a lo que hago habitualmente. Además, era una oportunidad de demostrarme a mí misma que puedo aprender algo nuevo desde cero. Esa sensación de empezar como principiante, estudiar, practicar y superarte cada día… me parecía muy estimulante.
"Aquí soy otra persona. Soy exigente, perfeccionista, bastante mandona con mis compañeros, muy nerviosa...."
P: ¿Te habías imaginado alguna vez participando en un programa de este tipo?
R: No, nunca. Jamás lo había contemplado. Me estoy sorprendiendo muchísimo a mí misma. Eso sí, soy muy estudiosa y muy aplicada, y creo que en la repostería eso es fundamental. Es exactitud, es seguir reglas, es medir bien, es repetir hasta que sale perfecto. Y en eso soy muy disciplinada. Cuando algo me interesa, me obsesiono un poco y me pongo a estudiar y practicar hasta que lo consigo. Estoy descubriendo que esa parte metódica mía encaja muy bien con el mundo dulce.
P: ¿Qué vamos a descubrir de nuevo en ti en este formato?
R: A una Natalia muy diferente. Normalmente me veis sonriendo, cantando, haciendo entrevistas, promocionando mi música… Aquí soy otra persona. Soy exigente, perfeccionista, bastante mandona con mis compañeros, muy nerviosa. He descubierto incluso que tengo un TDAH por las nubes. No he necesitado que me lo diagnostique un médico porque se nota [risas]. Sobre todo la parte de la hiperactividad la llevo fatal. Soy muy, muy hiperactiva. En casa ya lo intuía, pero aquí, con la presión y las cámaras, se ha multiplicado todo. Es como si todas mis revoluciones estuvieran al máximo.
P: Vienes sin miedo a mostrarte tal y como eres...
R: Claro, porque cuando pasas tantas horas delante de las cámaras no puedes mantener una careta. Puedes intentarlo un rato, pero al final sale tu verdadero yo. Y yo soy así: nerviosa, rápida, mandona, me gusta hacer las cosas ya. Me llaman la “correcaminos” y también “Forrest Gump”, imagínate. Siempre estoy corriendo de un lado a otro. No puedo disimularlo, ni quiero.
P: Son muchas horas de grabación. ¿Cómo te has organizado estas semanas para compaginarlo con tu vida personal?
R: No hay vida personal [risas]. Desde que estoy en el programa todo son pasteles. Practico en casa, pienso en recetas, veo técnicas… Si tengo un concierto o un vuelo, termino y me pongo a practicar otra vez. Ahora mismo estoy centrada solo en esto. De hecho, sueño con pasteles todas las noches. Y sueño muchísimo con Belén Esteban, se lo digo siempre: 'Tía, otra vez te has colado en mi sueño'. Es mucha adrenalina, mucha tensión, mucho estrés. He adelgazado cuatro kilos del nivel de exigencia que hay.
"Sé que en redes habrá momentos de caña, pero intentaré tomármelo con humor y reírme de mí misma"
P: ¿Cómo llevas el tema de las críticas, especialmente en redes sociales?
R: Soy consciente de que me van a criticar. Cuando eres competitiva y luchadora, eso a veces genera rechazo. Pero es mi forma de ser. A mí no me gusta perder ni al parchís. Cuando estoy en algo, voy a por todas. Sé que en redes habrá momentos de caña, pero intentaré tomármelo con humor y reírme de mí misma. Creo que es la mejor manera de gestionarlo. Y si alguien se pasa demasiado, bloqueo y ya está. No me voy a amargar por eso.
P: ¿Cómo es el momento de enfrentarte a los jueces después de haber trabajado tanto un plato?
R: Es durísimo. Tú puedes pensar que tu postre está perfecto y, de repente, lo prueban y algo falla: la cocción, el sabor, la textura… y te llevas un chasco tremendo. Hay jueces más suaves y otros más exigentes. Pero yo llevo bien las críticas. Durante la prueba soy súper competitiva y estoy a mil, pero cuando me dicen algo negativo intento reírme y relativizar. Tengo como una doble personalidad: la Natalia intensa del cocinado y la Natalia divertida que se ríe después. En el programa nos preguntaron qué película me definía y dije que “Múltiple”, porque paso por todas las personalidades [risas].
P: Siempre hay rumores sobre manipulaciones en este tipo de formatos. ¿Has vivido algo así?
R: No. El programa es limpio y bastante blanco. No incitan a la pelea ni a la polémica. Si algo está mal hecho, está mal; si está bien, te premian. No veo favoritismos ni manipulación. Entre nosotros sí nos hacemos bromas. Yo, por ejemplo, he cogido alguna vez algo de un compañero sin querer porque soy muy despistada, y luego me he muerto de la vergüenza. Desde entonces pongo post-it en mis cosas para no confundirme. Pero todo es sano, no hay mal rollo provocado por el programa.
P: ¿Te preocupa la edición? A veces lo que se vive dentro no es lo que luego se ve fuera.
R: Un poco sí, porque dentro lo vives de una manera y luego desde fuera puede parecer otra cosa. Pero yo doy todo: lloro, me enfado, mando, río, hago piruetas, cuento chistes… Doy lo mejor y lo peor de mí. Así que lo que salga será lo que haya. Ya no puedo hacer nada con eso.
P: Y para terminar, a nivel artístico, ¿qué viene ahora?
R: Tengo un single preparado que he compuesto con Tatiana de la Luz, que es una pedazo de productora, de las pocas mujeres productoras que hay en España. Estamos muy orgullosas del tema. Es bailongo, pero no tan evidente como otros que he hecho. Tiene algo especial, una vibra muy guay, muy de empezar a calentar motores para la primavera. Sale muy prontito y estoy deseando que lo escuchéis.
La cantante Natalia ha cambiado por unos meses los micrófonos por las mangas pasteleras y los hornos de Top Chef: Dulces y Famosos, el talent culinario de Televisión Española que tras su estreno el domingo pasado, se asienta en la noche de los miércoles en La 1 tras La revuelta de David Broncano.