Hovik Keuchkerian no ha dejado títere con cabeza en su última visita a El hormiguero. Con la contundencia de quien ha sido campeón de pesos pesados, el intérprete ha analizado cómo el público etiqueta a los artistas dependiendo del plató que pisen o del micro que tengan delante.
Sus monólogos nunca pasan desapercibidos, una realidad en la que ha querido profundizar junto a Pablo Motos. A raíz de su controvertido 'Grito', el actor ha defendido que todas las ideologías pueden convivir en un mismo patio de butacas: "Al final, todos se ríen", explica tras demostrar su capacidad para diluir fronteras políticas. Su sentencia final no dejó lugar a dudas: "Se puede ser gentuza y ser de izquierdas; se puede ser gentuza y ser de derechas".
El aplauso dio paso a una profunda reflexión que dejó mudas a Trancas y Barrancas: "Se puede, porque no te convierte en gentuza ni ser de izquierdas ni ser de derechas; lo único que te convierte en gentuza es tu conducta. Va a llegar un momento o muchos momentos en tu vida en que la vida se te va a poner delante y te va a decir: 'Tu ideología, sea de izquierdas o de derechas, dice esto. Pero lo correcto es esto".
Unas palabras que sirvieron en bandeja la pregunta más espinosa del presentador, centrada en la rigurosa actualidad mediática: "¿Tú eres de la fachosfera por venir a El hormiguero?". La respuesta de Keuchkerian fue demoledora: "Yo soy facha cuando vengo aquí y rojo cuando voy a La revuelta". Una dualidad que, según el actor, le persigue sistemáticamente al terminar sus funciones, dependiendo del sesgo de quien le escuche. Y se explica.
"El que está escuchando está condicionado durante todos los días de su vida. Si ha analizado y llegado a conclusiones, habrá ido creciendo y modificando, como nos pasa a todos", añade, asumiendo que un 50% de lo que verbaliza bebe de su preparación, pero el otro 50% está condicionado por el propio espectador.
Motos quiso profundizar en la posibilidad de "no pertenecer a ningún bando" y en el derecho a cuestionar ideas de ambos espectros al mismo tiempo: "¿Tengo que comprar el pack completo para pertenecer al grupo?". Ante esto, el invitado ha vuelto a sentar cátedra en el plató de Antena 3: "¿Quién es nadie para decidir cuál es el pack? ¿Quién eres tú para decidir dónde me posiciono yo? No me conoces, no tienes ni idea".
Keuchkerian remató su discurso señalando la deriva de la opinión pública: "Hemos llegado a un punto en que no decido yo si soy un facha o un rojo, lo decides tú. Y esto se multiplica si hablamos de una masa o de un medio de comunicación, sea este o el de TVE con La revuelta". Para el actor, la solución es sencilla: mantener la libertad mental a pesar de la exposición. "La cabeza es oro y la tienen que blindar", ha concluido como consejo directo para los más jóvenes.
Hovik Keuchkerian no ha dejado títere con cabeza en su última visita a El hormiguero. Con la contundencia de quien ha sido campeón de pesos pesados, el intérprete ha analizado cómo el público etiqueta a los artistas dependiendo del plató que pisen o del micro que tengan delante.