Hablar de Paloma San Basilio es hablar de una de las trayectorias más sólidas y transversales de la cultura popular española. Canto, baile, interpretación y pintura conforman el universo creativo de la artista madrileña, que a sus 75 años y con más de cinco décadas sobre los escenarios fue la gran invitada de Al cielo con ella, el espacio que presenta Henar Álvarez en La 2.
"Llevamos todo un año detrás tuya", le confesó la presentadora nada más recibirla en el plató. La respuesta de la artista, fiel a su ironía, marcó el tono de la entrevista: "Me llamo Paloma, así que yo por el cielo ando con mucha frecuencia".
Durante la conversación, San Basilio hizo balance de una carrera marcada por la independencia y la coherencia personal. Se definió como una “rebelde con causa” que nunca dudó en decir que no cuando algo no encajaba con su manera de entender el oficio.
"¿Quién ha decidido que para salir en la vida adelante y hacer las cosas mejor y aprender hay que sufrir, ser masoquista y te tienen que maltratar? ¿Quién ha decidido esas tonterías?", se preguntó, reivindicando una rebeldía "de buen rollo" y la necesidad de estar en paz con una misma, aunque reconoció que esa libertad resulta más difícil cuando se está empezando en entornos tan exigentes como el espectáculo. "Piensas que nadie te va a llamar, pero tienes que plantarte", añadía.
"Tener el control todo el tiempo debe ser aburridísimo"
Uno de los momentos más llamativos de la entrevista llegó al abordar una anécdota poco conocida de su proyección internacional. La cantante confesó que llegó a despertar admiración en lugares tan inesperados como la Casa Blanca. El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se interesó por ella, un hecho que relató con visible incomodidad. "Es uno de mis fans… no sabéis cómo lo siento, es un horror", afirmó. "Ahora mismo prefiero no tocar ese tema porque me pongo muy nerviosa y me entra mucha rabia", añadió, en referencia al contexto actual y a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Paloma en 'Al cielo con ella'. (RTVE)
Cincuenta años de carrera dan para muchas primeras veces. San Basilio recordó su debut televisivo en TVE, en el programa Siempre en domingo, al que llegó "muy nerviosa y muy tensa", pero con la sensación de haberlo hecho lo suficientemente bien como para ser seleccionada. Con el tiempo, ha aprendido a relativizar el control absoluto sobre el escenario. "Tener el control todo el tiempo debe ser aburridísimo", explicó, defendiendo el valor de la preparación como base para que surja la magia del directo. "Tienes que tener un contenido básico, estructurado, trabajado y serio, y a partir de ahí surgen cosas, cosas muy bonitas. Por eso me encanta el directo. Yo amo el directo". Una pasión que mantiene viva actualmente sobre las tablas, interpretando a Dulcinea en la obra homónima dirigida por Juan Carlos Rubio.
Las anécdotas se sucedieron a lo largo del programa. Desde la crítica feroz que recibió su canción Juntos, acusada por un periodista de incitar "a la falta de civismo", hasta su reacción ante ese tipo de planteamientos: "Hay que ser un... eso para pensar que todo el día tenemos que estar cumpliendo las normas. No somos ángeles celestiales. Somos personitas”.
"¿Desde cuándo el odio es una forma de comunicación constante en nuestra sociedad?"
En el plano personal, San Basilio repasó brevemente su matrimonio con el atleta Ignacio Gómez y su posterior separación en una época en la que el divorcio aún no estaba aprobado en España. Su solución fue clara y pragmática: nunca creyó en el matrimonio y utilizó ese argumento para lograr la anulación en Roma, lo que la dejó oficialmente soltera sin necesidad de divorcio: "Nunca había contado esto".
Alejada históricamente de la prensa del corazón, la artista agradeció que sus años de mayor exposición mediática no coincidieran con la era de las redes sociales. También mostró su preocupación por el clima de crispación actual. "Hay demasiado ruido, demasiado opinador... veo cómo hieren, cómo hacen daño, cómo hieren... ¿Desde cuándo el odio es una forma de comunicación constante en nuestra sociedad? ¿Desde cuándo nos levantamos odiando?", se preguntó.
"Es muy triste, muy peligroso, muy nocivo... crea una sociedad enferma": añadía de forma tajante, desvelando también su preocupación por la gente que va por la vida grabando a famosos para intentar vender esas imágenes.
La entrevista concluyó con una reflexión contundente sobre la situación política y social en Estados Unidos. Preguntada por a quién congelaría, Paloma San Basilio fue tajante: "Yo quiero congelar a todos esos animales que van por Estados Unidos deteniendo a gente, matando personas, reprimiendo, haciendo que un país libre se convierta en un país atado. A esa gente quiero congelar".
Hablar de Paloma San Basilio es hablar de una de las trayectorias más sólidas y transversales de la cultura popular española. Canto, baile, interpretación y pintura conforman el universo creativo de la artista madrileña, que a sus 75 años y con más de cinco décadas sobre los escenarios fue la gran invitada de Al cielo con ella, el espacio que presenta Henar Álvarez en La 2.