Adiós a 600.000 euros de golpe: la pregunta que lo cambió todo para dos concursantes en el estreno de 'Atrapa un millón' (Antena 3)
Un padre y un hijo se las prometían muy felices con el millón de euros intacto, pero la tercera pregunta cambió su jugada drásticamente
Atrapa un millón estrenó este sábado, 24 de enero, su octava temporada en Antena 3 de la mano de una primera pareja de concursantes compuesta por un padre y un hijo con mucho en común: "Somos los Benjamines, ambos médicos y de Madrid", dijo el más joven, pillando con el pie cambiado a Manel Fuentes al explicar que abuelo, padre e hijo se llamaban igual. Ambos derrocharon complicidad y amplios conocimientos desde el inicio, pero aun así no pudieron evitar ver cómo poco a poco su dinero iba escurriéndose por las trampillas. Sin embargo, salieron del programa con un buen pellizco, pese a haber perdido de una tacada 600.000 euros.
"La verdad es que queremos el millón de euros para una casa que hizo mi abuelo, que también se llamaba Benjamín. Él construyó una casa en un pueblo de Madrid hace muchos años, y la verdad es que ya tiene sus fallitos: el techo, la fontanería,... Hay que hacerle muchas reformas, sobre todo ahora que mi hermana va a tener un hijo y queremos pasar más tiempo allí, haciendo reuniones familiares", explicó el joven antes de dar comienzo a las preguntas que marcarían su devenir en el formato.
La pareja de concursantes arrancó muy bien la entrega, apostándose todo el millón de euros a una de las cuatro respuestas ofrecidas por el programa. La pregunta cuestionaba cuál de ellas era objeto de multa si se producía al conducir, y ellos tuvieron claro que se trataba de hacerlo con chanclas. Recogieron todos los fajos de billetes, ya que estaban en lo cierto.
Así, con el millón intacto afrontaron la segunda pregunta, una ante la que tuvieron la misma decisión... y corrieron la misma suerte. Manel les plateó qué hacían los apicultores para evitar que las abejas les picara, y ellos se lo jugaron todo a "echarles humo". Estaban en lo cierto, por lo que siguieron conservando todo el dinero de cara a la tercera cuestión de las ocho a superar.
Fue entonces cuando su suerte empezó a cambiar, torciéndose drásticamente su concurso con la siguiente cuestión: "¿Qué se inventó en el s.XX?". Ahí ya comenzaron las dudas, pese a que descartaron rápidamente las opciones de "vino" y "huevo frito". Su instinto les hizo apostar por 600.000 euros a la opción "ketchup" y 400.000 euros a "nachos con queso". Desafortunadamente para ellos, la respuesta correcta era esta última, por lo que perdían de un solo golpe más de la mitad de su dinero.
A partir de ahí, padre e hijo fueron sorteando más o menos bien el resto de cuestiones hasta plantarse con 100.000 euros ante la octava pregunta, esa en la que están obligados a jugárselo todo entre dos opciones de respuesta. Optaron por jugar con "César" como temática, y el presentador le lanzó el último reto: "¿En qué antiguo barrio de Roma vivió Julio César?". "Tuasno" o "Suburra" eran las dos opciones, y los dos acertaron a adivinar que muy probablemente se trataría de la segunda de ellas, siendo la primera un juego de palabras propuesto por los guionistas para despistarles.
En efecto, así era, por lo que ambos celebraron salir del concurso de Antena 3 con 100.000 euros bajo el brazo, una buena cantidad que les permitiría emprender esas reformas con las que venían soñando. "¡No los he visto en mi vida!", exclamó el padre, muy emocionado antes de ser despedido entre vítores por todo el público presente en el plató.
Atrapa un millón estrenó este sábado, 24 de enero, su octava temporada en Antena 3 de la mano de una primera pareja de concursantes compuesta por un padre y un hijo con mucho en común: "Somos los Benjamines, ambos médicos y de Madrid", dijo el más joven, pillando con el pie cambiado a Manel Fuentes al explicar que abuelo, padre e hijo se llamaban igual. Ambos derrocharon complicidad y amplios conocimientos desde el inicio, pero aun así no pudieron evitar ver cómo poco a poco su dinero iba escurriéndose por las trampillas. Sin embargo, salieron del programa con un buen pellizco, pese a haber perdido de una tacada 600.000 euros.