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"Esos tiempos no volverán": Emilio Aragón y la fama y televisión que ya no existen
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"BONITO, PERO AGOTADOR"

"Esos tiempos no volverán": Emilio Aragón y la fama y televisión que ya no existen

Hubo un tiempo en que la televisión marcaba el pulso de un país entero. El protagonista de 'Médico de familia' lo vivió desde dentro antes de cambiar de lugar y de mirada.

Foto: Emilio Aragón, en el pódcast 'Vidas contadas'. (YouTube)
Emilio Aragón, en el pódcast 'Vidas contadas'. (YouTube)

Hace más de 20 años que Emilio Aragón no hace escena. Prefirió aprovechar todo su tiempo en exprimir la profesión desde todas las aristas posibles. Desaparecer del foco pudo haberle hecho perder la fama para el gran público, pero aprendió a mirarla de otra manera. Lo relata en el pódcast Vidas contadas.

Su profesión dice que empezó "por curiosidad": musicales, programas de radio, novelas o series de televisión tan exitosas como la que lo colocó ante el foco de la fama. El capítulo semanal de Médico de familia era como un ritual para los televidentes de la época. Todos conocían al doctor Nacho Martín, a Alicia o 'la Juani'. Eso tuvo un impacto que nada se parece al que viven los protagonistas de cualquier ficción de la actualidad.

"Estar delante de la cámara me quitaba tiempo. Estando detrás, puedes producir o escribir"

"Esos tiempos no volverán, en cuanto a las audiencias. Los dos últimos capítulos tuvieron más audiencia que una final de fútbol". Se refiere a los más de 8,4 millones de telespectadores y una estratosférica cuota de pantalla del 46,2% que quisieron asistir al desenlace de la serie de Telecinco. El impacto fue evidente en la vida diaria de todos y cada uno de los que dieron voz y rostro a la icónica teleserie, "no solo de la mía", que era el protagonista, recalca.

"Era bonito, pero agotador", admite a Enric Sánchez en el citado pódcast de YouTube. Y no solo se refiere a ser apabullantemente conocido nada más poner un pie en la calle, sino al trabajo diario para mantener ese éxito. Por eso cambió de tercio y se puso a trabajar al otro lado de los focos: "El acercamiento es desde otro ángulo. Se respira de otra manera estar detrás que delante de una cámara".

"Estar delante de la cámara me quitaba tiempo. Estando detrás, puedes producir o escribir". Esta decisión la tomó muy a principio de los años 2000, después de protagonizar las que fueron sus últimas ficciones con personaje protagonista: Javier ya no vive solo (Telecinco) y Casi perfectos (Antena 3).

Ha profundizado en esa dualidad, porque, dos décadas después, lo que conocemos como fama se difumina. "El vivir el día a día en el que sales a la calle y hay una generación que te conoce y te dice cosas bonitas, y luego, otra, que no te conoce en absoluto", admite, sobradamente agradecido porque se le siga recordando por sus papeles en televisión.

"El público merece un respeto"

Su fama le vino casi de cuna, pero él puso mucho de su parte. El propio Emilio Aragón confiesa que tenía cierto truco, gracias a la irrebatible experiencia de su padre Miliki. En este caso, el eterno payaso de la tele lo preparó para convivir con el éxito, con la preparación como hilo conductor de todos sus proyectos: "Yo de niño he asistido a cómo lo hacía, a que el trabajo de mi padre era de una manera: mucha responsabilidad y muy profesional".

"Me decía: 'El público merece todo el respeto". Un respeto para que su vestuario delante de una cámara o del patio de butacas fuera el que correspondía, no la ropa que traía de la calle. Un respeto para el espectador que paga más y para el que paga menos para ir a verlo. Un respeto para que en los ensayos el guion ya fuese bien aprendido de casa, para no hacer perder el tiempo al equipo técnico, y así evitar sobrecostes. Y ese modelo de trabajo es el que ahora adopta en su vida profesional.

Hace más de 20 años que Emilio Aragón no hace escena. Prefirió aprovechar todo su tiempo en exprimir la profesión desde todas las aristas posibles. Desaparecer del foco pudo haberle hecho perder la fama para el gran público, pero aprendió a mirarla de otra manera. Lo relata en el pódcast Vidas contadas.

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