'Saber y ganar' vivió su eliminación más dramática, tras cinco meses y a un paso de la gloria en TVE: "Ahora mismo siento mucha tristeza"
La edición de fin de semana despidió a su equipo veterano, 'Los Bacantes': "No sé muy bien qué decir, no estoy acostumbrado a estas emociones", afirmó el presentador
'Los Bacantes', eliminados de 'Saber y ganar'. (TVE)
El pasado domingo, Saber y ganar fin de semana vivió uno de esos momentos que explican por qué el concurso de La 2 sigue siendo, décadas después, un refugio cultural y emocional en la televisión pública. Contra todo pronóstico, y cuando ya acariciaban el techo histórico de las 25 semanas de permanencia, el equipo de Los Bacantes cayó eliminado tras 21 fines de semana de brillante trayectoria. No fue una derrota cualquiera: fue una despedida cargada de emoción, respeto y sensación de final injusto.
El desenlace llegó en El doble reto, la prueba definitiva del formato de fin de semana. Dos bloques de siete palabras, catorce definiciones en total, cien segundos y la presión acumulada de casi cinco meses de concurso. Los Bacantes afrontaban el reto con cuatro comodines, una ventaja nada menor, pero varias definiciones se les fueron atragantando hasta que todo quedó reducido a una sola palabra.
La definición fatal fue clara y cruel: “Alteración, turbación de la paz y concordia”. La palabra, “disturbio”, se resistió hasta el final. Una sola respuesta separó al equipo de continuar una semana más y de acercarse al límite máximo que el concurso reserva para las despedidas con honores. El margen fue mínimo; el impacto, enorme.
Ni siquiera Rodrigo Vázquez, presentador del formato, pudo ocultar la conmoción. “Yo ya no sé muy bien ni lo que decir, porque no estoy acostumbrado a estas emociones. Los Bacantes no superan este Doble reto. Os voy a echar mucho de menos. Es para estar muy orgullosos de todo lo que habéis hecho aquí”, acertó a decir, visiblemente afectado.
? Esto sí que no lo esperábamos... ¡Os vamos a echar mucho de menos, Diego, Manuel y Javier! Ha sido un GUSTAZO teneros en #SaberyGanar. ¡Arriba 'Los Bacantes' siempre! pic.twitter.com/4Y3dJyH1OD
Las palabras de los concursantes reflejaron esa mezcla tan propia de Saber y ganar: tristeza por el final, pero gratitud por el camino recorrido. Diego reconocía que “ahora mismo siento mucha tristeza por haber terminado, pero también mucha alegría por haber estado tanto tiempo con vosotros, por haber conocido a tanta gente en Saber y ganar”. Manuel lo resumía con sobriedad: “Ha sido una lástima, pero así es el juego”. Y Javier, quizá el más sereno, añadía: “No esperaba llegar tan lejos, hasta el vigésimo primero. Ha sido una cuestión de tiempo, pero bueno, son cosas que pasan. Me lo he pasado muy bien”.
La despedida tuvo también cifras y reconocimiento. Rodrigo Vázquez recordó que el equipo se marchaba con 32.650 euros acumulados, pero, sobre todo, con algo más difícil de cuantificar: el cariño del programa. “Gracias por venir, por compartir vuestra sabiduría con todos nosotros. Hemos disfrutado mucho durante todo este tiempo. Para mí ha sido un placer conoceros, aprender de vuestra mano. Gracias por hacer de Saber y ganar un sitio más feliz, con más sonrisa y sabiduría. Siempre seréis parte de esta familia”, afirmó, cerrando con un deseo que sonó sincero: “Espero que esto no sea un adiós, sino un hasta luego”.
Incluso el equipo rival, Socarrats, quiso sumarse al homenaje. David Díaz subrayó que “el buen rollo que se ve en pantalla estaba fuera también. Les vamos a echar mucho de menos porque estaban siendo unas grabaciones muy divertidas”.
La eliminación de Los Bacantes confirma una de las paradojas más hermosas de Saber y ganar: aquí no solo se gana o se pierde por una palabra, también se construyen pequeñas historias de comunidad y respeto que trascienden el marcador. Se quedaron a un paso de la despedida soñada, sí, pero se marchan como solo lo hacen los grandes equipos del concurso: con aplausos, emoción y la sensación de haber dejado huella.
El pasado domingo, Saber y ganar fin de semana vivió uno de esos momentos que explican por qué el concurso de La 2 sigue siendo, décadas después, un refugio cultural y emocional en la televisión pública. Contra todo pronóstico, y cuando ya acariciaban el techo histórico de las 25 semanas de permanencia, el equipo de Los Bacantes cayó eliminado tras 21 fines de semana de brillante trayectoria. No fue una derrota cualquiera: fue una despedida cargada de emoción, respeto y sensación de final injusto.