Cuatro meses después de La isla de las tentaciones, la tensión entre Claudia y Gilbert sigue disparada. El comportamiento de la participante obligó a la presentadora a pedirle que abandonase la entrevista, aunque terminó volviendo a entrar por su cuenta.
Decidieron no irse juntos de la isla y siguen separados y solteros. El reencuentro de la expareja se ha saldado con un disgusto de Sandra Barneda, que por mantener en orden el debate tuvo que echar a Claudia del set de grabaciones. La joven se negó a acatar indicaciones y, sobre todo, a dejar de pegar chillidos en sus intervenciones.
No paró de decirle a su ex "mentiroso" y de echarle en cara que la quisiera dejar como a una loca. "Es que estás loca", le respondió un Gilbert con una seguridad nunca antes vista y con manifiesta frialdad. Peor se puso cuando entró Mari -expareja del participante- por observar la estrecha relación que han logrado mantener tras el programa.
Los gritos iban en aumento y la presentadora se cansó de dar oportunidades: "Esto supera los decibelios. ¡Basta! ¡Fuera!". Le pidió que saliese de delante de las cámaras, pero lo hizo con un ataque de nervios, contestándole a Gilbert y Mari, y tensando todavía más el ambiente. Incluso dentro, en la sala de visionado, no dejó de relatar lo que iba escuchando por el televisor.
"¡Sois unos falsos!", se le escuchaba decir desde la otra punta de la villa reconvertida en plató de televisión. El gesto de Sandra Barneda no pudo ser más cristalino: estaba otra vez al borde de perder la paciencia, intentando comprender la razón de su incontrolable ira contra su expareja.
Finalmente, y sin pedir permiso de la conductora de Telecinco, Claudia volvía a personarse ante los focos para participar en el reencuentro. "¿Vas a estar más calmada? Si no, no...", le sugirió la presentadora, logrando que pudiese terminar el segundo tramo de la entrevista intentando conversar con Gilbert y Mari.
Cuatro meses después de La isla de las tentaciones, la tensión entre Claudia y Gilbert sigue disparada. El comportamiento de la participante obligó a la presentadora a pedirle que abandonase la entrevista, aunque terminó volviendo a entrar por su cuenta.