Telecinco ha tomado una decisión inédita dentro de la marca Gran Hermano, y con esta ya van varias ante el desastre de audiencias vivido con la vigésima edición: la temporada se despide por la puerta de atrás sin debate final. Una ausencia muy significativa si se tiene en cuenta que esta gala ha sido, durante más de dos décadas, el broche habitual con el que la cadena exprimía el tirón del formato tras la gran final, reuniendo a todos los concursantes para saldar cuentas pendientes y estirar unos días más la conversación social. Esta vez no ha ocurrido. Y no es casual.
Gran Hermano 20 concluyó este 18 de diciembre con datos que explican por sí solos el movimiento estratégico de Mediaset. Aunque la final subió a un 10% de share y 582.000 espectadores en su tramo principal, lo cierto es que se trata del de una final del formato, muy lejos de los registros que durante años convirtieron a GH en un fenómeno televisivo imbatible.
De hecho, la gala final ni siquiera fue líder de su franja, algo insólito en el historial del reality. El programa de Jorge Javier Vázquez fue superado por Horizonte, el espacio de Iker Jiménez y Carmen Porter, confirmando que el desgaste del formato ya no es coyuntural, sino estructural.
Con estos mimbres, en Telecinco ni siquiera se ha planteado organizar el tradicional debate final, una entrega que suele servir para cerrar tramas, confrontar a los concursantes y aprovechar la inercia de la temporada. El escaso interés generado por los participantes y sus historias ha llevado a la cadena a cortar por lo sano, tratando de dejar atrás una edición para el olvido.
Imagen de los finalistas de 'Gran Hermano 20'. (Telecinco)
Audiencias que explican la renuncia al debate
La evolución de GH 20 ha sido claramente descendente desde su estreno, ya de por sí poco halagüeño:
Gala 1: 15,8% y 889.000
Gala 2: 11,8% y 714.000
Gala 3: 11,3% y 636.000
Gala 4: 11% y 606.000
Gala 5: 10,3% y 612.000
Gala 6: 8,8% y 510.000
Final: 10% y 582.000
Aunque la final mejoró ligeramente respecto a la semana anterior, el dato queda muy lejos no solo de ediciones clásicas —cuando se superaban con holgura los tres millones de espectadores—, sino incluso de entregas recientes como GH 19, que cerró en 2024 con un 18,3% y 1.121.000 espectadores.
La comparación histórica es demoledora: desde el 31,6% de GH 10 hasta el 10% de GH 20, el formato ha ido perdiendo peso edición tras edición, hasta tocar fondo este año, cuando nunca llegó a causar impacto entre el público, obligando a Mediaset a precipitar su final. El resultado: la temporada más corta de su historia, con solo 42 días de encierro.
El único antecedente similar se remonta a Secret Story 2, en 2022, cuando Mediaset también optó por prescindir de contenidos postfinal ante unos datos discretos (1,2 millones y 12,4% de media). Que Gran Hermano, buque insignia de la cadena durante años, acabe siguiendo ese mismo camino evidencia el grado de deterioro del reality de anónimos.
Algunos concurssantes de 'Gran Hermano 20'. (Telecinco)
Cine en lugar del tradicional debate
Ante este escenario, Telecinco ha movido ficha con rapidez. Este domingo, lugar tradicionalmente reservado para el debate final, la cadena emitirá la película Menudas piezas, una comedia de Telecinco Cinema protagonizada por Alexandra Jiménez y dirigida por Nacho G. Velilla, un contenido más familiar y con menor desgaste que un debate que, previsiblemente, habría marcado cifras todavía más bajas.
El estreno de esta taquillera película encaja mejor, además, con las fechas navideñas, al tratar de un contenido más familiar destinado a conquistar a un público más amplio. El film tratará de ponerle las cosas difíciles a La película de la semana en La 1, habitual oferta líder.
La cancelación del debate final es más que un ajuste puntual: es un síntoma claro de que Gran Hermano necesita una profunda reflexión antes de volver a la parrilla. Por primera vez, Telecinco renuncia a exprimir su reality estrella hasta el último minuto, consciente de que el interés del público ya no acompaña.
A la vista de los datos, no parece descabellado pensar que el GH de anónimos tardará en regresar, si es que lo hace, y que Mediaset buscará nuevas fórmulas para reinventar un formato que durante años fue sinónimo de éxito… y que hoy se despide en silencio, sin debate y sin despedida.
Telecinco ha tomado una decisión inédita dentro de la marca Gran Hermano, y con esta ya van varias ante el desastre de audiencias vivido con la vigésima edición: la temporada se despide por la puerta de atrás sin debate final. Una ausencia muy significativa si se tiene en cuenta que esta gala ha sido, durante más de dos décadas, el broche habitual con el que la cadena exprimía el tirón del formato tras la gran final, reuniendo a todos los concursantes para saldar cuentas pendientes y estirar unos días más la conversación social. Esta vez no ha ocurrido. Y no es casual.