Gran Hermano está a punto de cerrar las puertas de la casa con anónimos, para prepararla para la versión con celebridades. Un intercambio exprés que ha necesitado de una auténtica escabechina, precipitando la proclamación de los cinco finalistas.
Los protagonistas del concurso de Telecinco por fin se han enterado de que esto se acaba en una semana. La debacle en audiencias motivó a la cadena a desprenderse de la actual edición con desconocidos, expulsando de manera masiva y fulminante a la mitad de la casa en tiempo récord.
Tras la salida de Patricia -eliminada de manera tradicional- el resto se tuvo que enfrentar a los telespectadores de dos en dos en una 'última cena': los perdedores de esa votación efímera fueron Joon, Aroa, Jonay y Edurne, quedando automáticamente descalificados, a siete días de celebrarse la gran final.
Por tanto, ahora la competición es cosa de otros cinco: Rocío, Raúl, Desirée, Aquilino y Cristian. Uno de ellos se convertirá en el próximo ganador de la edición más corta de toda la historia del formato de Zeppelin TV, tras concluir con tan solo 42 días de experiencia, pese a ser una de las más esperadas de los últimos años.
Los ya exconcursantes que tuvieron que despedirse de manera abrupta del que ha sido su hogar durante un mes y pocos días, quedaron completamente atónitos con la inesperada maniobra. Pese a olerse que las cosas no iban bien, a juzgar por los movimientos de expulsiones recientes con un camión de mudanzas, jamás imaginaron que el concurso finiquitaría tan pronto.
Sin embargo, los deficientes registros de audiencias que ha experimentado la actual temporada del icónico reality de Telecinco, obliga a la cadena a cerrar cuanto antes. Y lo hace ganándose todas las críticas de los fieles seguidores del formato, por la desafortunada manera que han tenido de ejecutar las despedidas de sus protagonistas para llegar a tiempo a echar la persiana antes de Navidad.
Gran Hermano está a punto de cerrar las puertas de la casa con anónimos, para prepararla para la versión con celebridades. Un intercambio exprés que ha necesitado de una auténtica escabechina, precipitando la proclamación de los cinco finalistas.