La tensión en torno al caso de Kiko Hernández y su marido, el actor y empresario Fran Antón, ha alcanzado este jueves un punto crítico. Según reveló No somos nadie (Ten), el colaborador televisivo se encuentra hospitalizado después de llevar día y medio en huelga de hambre y permanecer encadenado durante horas en la puerta del local que la pareja regenta en Melilla, precintado recientemente por la Policía Local.
El magacín conectó en directo con Fran Antón —que continúa encadenado y sin ingerir alimento alguno— para conocer la última hora. El actor confirmaba la noticia con evidente preocupación: “Kiko Hernández está en el hospital. Ha venido mi amiga, que es enfermera, porque quería que me tomara la tensión. Ella os puede explicar mejor su situación”, explicaba con la voz quebrada.
La sanitaria ofreció más detalles: “Pienso que lo que tiene es una deshidratación, porque aquí no están ni comiendo ni bebiendo nada. Además, se ha hecho daño al caerse, y van a hacerle una placa para saber si hay alguna lesión”.
Una información que también corroboró María Patiño desde el plató de No somos nadie: el director del programa le había confirmado personalmente que Hernández había sido trasladado al hospital debido a su estado físico y a la caída sufrida durante la protesta.
Fran Antón, en 'No somos nadie'. (Ten)
Un médico advierte en Ten: “Pueden fallecer en tres días”
La alarma aumentó cuando un médico intervino para explicar los riesgos reales de la protesta. El facultativo confirmó que el diagnóstico más probable era una deshidratación severa, consecuencia directa de la huelga de hambre y sed que mantienen ambos.
Su mensaje dejó helado al plató: “Si persisten en esta situación sin beber, pueden fallecer en tres o cinco días, dependiendo del estado físico de cada uno. El cuerpo no puede soportarlo”. Los colaboradores, visiblemente asustados, pidieron a Fran Antón que abandonara la protesta extrema y que al menos empezara a hidratarse: “Para luchar hay que estar fuerte. Tienes que estarlo tú, lo primero. Bebe, por favor”, le rogaban.
A pesar de las advertencias, Fran seguía firme en su protesta, exigiendo una resolución tras el cierre del local, que asegura contar con todas las licencias y cumplir la normativa vigente.
Un médico interviene en 'No somos nadie'. (Ten)
Kiko denuncia amenazas de muerte
La hospitalización de Hernández llega apenas 24 horas después de una intervención que conmocionó a público y compañeros. El colaborador irrumpió el miércoles telefónicamente en No somos nadie sollozando, encadenado en la puerta del local, para denunciar que él y su pareja habrían sido víctimas de amenazas de muerte.
“Me decían que iban a matarme, que iban a mandar a un moro de la frontera a rajarme… que no lo encontrarían nunca. Temo por mí y por mi familia”, relató con la voz rota.
Hernández describió además un clima de hostigamiento que vinculó directamente a una “mafia que controla los estamentos de Melilla”, y cargó contra actitudes racistas y homófobas que, según él, se viven en la ciudad autónoma. La reacción en plató fue inmediata. Carlota Corredera rompió a llorar, incapaz de escuchar a su amigo así: “Iros de allí, por favor. Te quiero mucho”, suplicó. También Kiko Matamoros fue contundente: “Marchaos. Estamos hablando de corrupción, impunidad y crimen organizado. Iros a Madrid ya, aunque perdáis dinero”.
Un conflicto enquistado que deja a la pareja al límite
La situación ha provocado importantes pérdidas económicas para el establecimiento, especialmente en plena campaña navideña, una de las más fuertes del año. “Llevamos perdidos más de 10.000 euros. Me da pena dejar a la gente colgada con los eventos”, lamentaba Hernández el miércoles.
Lo que comenzó como una disputa administrativa tras el precinto del local ha derivado en un auténtico drama personal, con ambos protagonistas debilitados física y emocionalmente, uno de ellos encadenado y otro ingresado en el hospital.
Mientras la tensión continúa, el equipo de No somos nadie insiste en algo evidente: la prioridad ahora es la salud de ambos. La protesta, tal y como advirtió el médico en directo, puede tener consecuencias irreversibles.
La tensión en torno al caso de Kiko Hernández y su marido, el actor y empresario Fran Antón, ha alcanzado este jueves un punto crítico. Según reveló No somos nadie (Ten), el colaborador televisivo se encuentra hospitalizado después de llevar día y medio en huelga de hambre y permanecer encadenado durante horas en la puerta del local que la pareja regenta en Melilla, precintado recientemente por la Policía Local.