La organización de Gran Hermano ha tenido que ponerse seria con sus concursantes. El consumo desmesurado de leche y de otro tipo de alimentos ha hecho saltar las alertas: en solo tres días se han bebido más de 15 tetrabrick de leche.
"Paula tuvo un gesto de generosidad que merecía respeto, pero lo que vino después no fue gratitud, fue exceso", arrancó diciendo la voz de la casa de Tres Cantos, con claro tono de regañina por el comportamiento poco edificante con la comida, que están demostrando a lo largo de esta edición.
Fue especialmente preocupante cuando, tras tres días ilimitados de leche, un alimento que el Súper catalogó como "símbolo de vida, esperanza y supervivencia", se evaporase por completo. "Bebisteis sin pensar, sin mesura, os habéis atiborrado de leche. Alguno incluso manifestando dolor de barriga", afeó, además de recalcar que se han dejado tazas de leche malgastadas por toda la casa.
"Habéis desperdiciado lo que para millones de personas en el mundo sería un milagro. Con la necesidad que existe fuera, este error no es solo un exceso, es un espejo de lo que no puede volver a ocurrir. En esta casa tenéis que dar ejemplo, porque miles de personas os ven, y tenéis la oportunidad de demostrar que, más allá de vuestras diferencias, podéis construir una sociedad que no repita los errores que hoy vemos en el mundo", expuso el director de la casa del programa de Telecinco.
Súper: "Restamos privilegios, para sumar respeto. Restamos egoísmo, para sumar humanidad. Gran Hermano es una oportunidad para cambiar. Cuando restamos lo que sobra, empezamos a construir lo que falta. Se acabó la leche sin límites, reflexionad" #GHDBT4#GH30Npic.twitter.com/oQeZ2pXfdl
"La convivencia no se basa en la avaricia, ni en la gula, sino en la solidaridad. Por eso ahora, restamos. Restamos leche para sumar conciencia, restamos privilegios para sumar respeto, restamos egoísmo para sumar humanidad. Gran Hermano no solo es un juego, es una oportunidad para cambiar", remató, conminándolos a aprender de este tremendo error que los hará volver a pasar hambre.
Como contraprestación a su nula modélica actitud con el consumo no responsable de la comida, el equipo del programa de Zeppelin TV ha paralizado de manera inmediata la aportación de cartones de leche. Un gesto de generosidad por parte de Paula, y por ende, del concurso, que a partir de ahora tendrán que meditar para que no vuelvan a perder privilegios para su convivencia.
La organización de Gran Hermano ha tenido que ponerse seria con sus concursantes. El consumo desmesurado de leche y de otro tipo de alimentos ha hecho saltar las alertas: en solo tres días se han bebido más de 15 tetrabrick de leche.