TVE consiguió este martes, 25 de noviembre, una de las entrevistas más codiciadas de la televisión reciente: la reaparición de Antonia Dell’Atte tras el despido fulminante de Alessandro Lequio en Mediaset España. La italiana, alejada de los focos desde su explosiva entrevista en El País el pasado octubre, ha elegido Directo al grano y a Marta Flich para romper de nuevo su silencio. La cadena pública, consciente del valor periodístico y simbólico de estas declaraciones en el contexto actual, optó por grabar la conversación en un set especial, fuera del plató, blindando así la confidencialidad y la potencia emocional del encuentro para emitirlo con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
La entrevista llega en un momento clave: solo una semana después de que Mediaset recibiera el auto judicial de 2005 en el que se desestimaba la querella por calumnias presentada por Lequio y se reconocía la existencia de elementos veraces en el testimonio de su exmujer. Una documentación que, según ha trascendido, el grupo audiovisual no había tenido nunca entre sus manos hasta ahora. La reacción fue inmediata: despido consensuado entre cadena y productora. Un giro que pone fin a más de tres décadas de presencia del conde en los programas de crónica social del grupo.
Dell’Atte, con la contundencia que la caracteriza, relató en TVE el “infierno” que —afirma— vivió durante su relación con Lequio. Habló de su llegada a España, de una separación que describió como un proceso liberador, y de la irrupción de Ana Obregón en la vida mediática del matrimonio, un punto de inflexión que marcó para siempre el relato público de la expareja. La exmodelo denunció cómo la prensa de la época la trató de “loca”, cómo la sociedad la estigmatizó y cómo su testimonio quedaba sistemáticamente deslegitimado en un circuito televisivo que durante años otorgó a Lequio una posición privilegiada como tertuliano.
Uno de los momentos más sensibles de la entrevista llegó cuando habló de su hijo, al que situó completamente al margen del conflicto, subrayando la “muy buena” relación que mantienen a pesar del ruido mediático y de las heridas del pasado. Dell’Atte se mostró especialmente emocionada al explicar cómo, durante décadas, su versión de los hechos era tomada como una exageración o un relato interesado, cuando un auto judicial —ahora recuperado— avalaba parte de su testimonio. “He llevado la verdad como una cruz”, llegó a decir ante una Marta Flich visiblemente impactada.
Antonia Dell’Atte, en 'Directo al grano'. (TVE)
La puesta en escena, cuidada y sobria, reforzó el tono de gravedad y reparación simbólica que la entrevistada quiso transmitir. No era una aparición para el entretenimiento, ni un regreso frívolo al circuito mediático: era una declaración pública en un momento en el que las televisiones revisan con lupa sus responsabilidades y su rol en la perpetuación —o desactivación— de ciertos relatos. Para TVE, la entrevista supone una victoria editorial, pero también un posicionamiento claro en el abordaje de testimonios relacionados con la violencia y la memoria mediática. El programa escogido no era tampoco baladí, ya que su productora es la heredera de la que en su momento alumbró Rocío, contar la verdad para seguir viva.
Con esta reaparición, Antonia Dell’Atte no solo cierra —al menos de manera simbólica— un capítulo de más de veinte años, sino que reordena el tablero de la televisión española. Mientras Mediaset intenta recomponerse de la caída de una de sus figuras históricas, TVE se anota un tanto decisivo en credibilidad, actualidad y sensibilidad periodística. Y es que pocas veces una entrevista logra condensar tantas capas: justicia, reparación, historia televisiva y una revisión crítica de cómo los medios construyeron durante años los relatos que hoy comienzan a desmoronarse.
TVE consiguió este martes, 25 de noviembre, una de las entrevistas más codiciadas de la televisión reciente: la reaparición de Antonia Dell’Atte tras el despido fulminante de Alessandro Lequio en Mediaset España. La italiana, alejada de los focos desde su explosiva entrevista en El País el pasado octubre, ha elegido Directo al grano y a Marta Flich para romper de nuevo su silencio. La cadena pública, consciente del valor periodístico y simbólico de estas declaraciones en el contexto actual, optó por grabar la conversación en un set especial, fuera del plató, blindando así la confidencialidad y la potencia emocional del encuentro para emitirlo con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.