A través de Callejeros hemos visto pasar nuestro barrio, nuestra ciudad y hasta nuestra causa más dolorosa. El formato de Cuatro cumple su 20 aniversario y en El Confi TV ha charlado en exclusiva con el periodista Nacho Medina, uno de sus fundadores.
Todos lo conocen, a pesar de haber estado una serie de años fuera de la parrilla. Callejeros ha viajado por infinidad de espacios y ha metido la cámara en lugares totalmente insospechados. Con su característico estilo para grabar y con una idea clara que contar, abordamos ahora cómo se hace y por qué sigue funcionando tras dos décadas en televisión.
"Antes veías un plano general de alguien pinchándose, ahora ya no se emitiría"
PREGUNTA. El rescate del formato Callejeros por parte de Mediaset España en el año 2024, tras años de ausencia, coincidió con otro cambio histórico de productora, pasando de Molinos de papel a Señor Mono, ¿a qué se debe este traspaso?
RESPUESTA. Pues, a temas de productoras. Yo estaba trabajando con reportajes en la productora Señor Mono y Callejeros es una marca de Mediaset, y estando aquí, los dueños de la productora vieron bien rescatar la marca. Se lo ofrecieron a la cadena y se pusieron en marcha, porque, al estar yo en ella, que soy uno de los fundadores, en su día director y reportero...
P. El programa mete la cámara en todo tipo de lugares y graba a infinidad de personas. Repasando algunos capítulos míticos de Callejeros, sobre todo en las primeras temporadas, se nota un sutil cambio de narrativa menos osada, ¿se podría emitir tal cual un reportaje de 2004, por ejemplo? ¿Hay alguna directriz que controle lo que se puede o no colar en plano?
R. No, yo soy el director del programa y sé dónde están los límites de una emisión. A lo mejor, hace 20 años pudimos grabar un reportaje en el poblado de Penamoa (Galicia), que era un poblado absolutamente degradado y que había muchísima gente drogodependiente, y entrevistabas a gente que podía estar enganchada a la heroína o al caballo y, a lo mejor, veías un plano general de alguien pinchándose.
Evidentemente, eso ya no existe. Y si existe, creo que no se emitiría. Son otros tiempos. Pero nosotros seguimos buscando las historias de la misma manera, metiendo la cámara hasta donde podemos y el reportero tiene la libertad absoluta para grabar todo. Luego, yo soy el que decido hasta dónde podemos emitir, aunque el productor ejecutivo y la cadena están por encima. Entre todos lo valoramos.
Equipo de 'Callejeros'. (Mediaset)
No ha cambiado mucho, en realidad. Lo que ha cambiado es que ya no es tan virgen el panorama de grabación que cuando empezó Callejeros. Ahora ya hay muchas cadenas, muchas redes sociales, en las que incluso muchos hacen de reporteros por ahí. La gente ya no se abre tanto como antes para que la grabes.
P. ¿Cómo se rueda con anónimos, necesitáis su consentimiento? ¿Si es así, no se pierde la naturalidad?
R. Absolutamente. Nosotros tenemos que solicitar el permiso. Necesitas que te den permiso por los derechos de imagen, a todos los que grabamos, si no, no podrían salir. Y quien no quiere, se le pixela la cara.
En cuanto a la naturalidad, nosotros vamos grabando por la calle en un barrio cualquiera, el consentimiento se pide después del rodaje, para poder salir. Por ejemplo, en el reportaje Mi primera vivienda, un programa de esta temporada, las secuencias están ya grabadas y producidas. En este caso se firman los derechos de imagen desde el principio.
P. ¿Qué escenas recuerdas no haber podido incluir en algún reportaje, pero que se te hayan quedado grabadas en la mente?
R. No recuerdo alguna en concreto, pero las más delicadas de grabar son, por ejemplo, cuando hay un accidente de tráfico. Esos temas son tremendamente complejos y, lo máximo que puedes emitir, es un plano de la persona que ya está fallecida y tapada con la famosa manta térmica. Lo que no haces es sacar planos cortos de quien haya podido fallecer.
Otro ejemplo son las operaciones. Hemos hecho uno de Emergencias, donde vemos el trabajo de muchos médicos y cirujanos, y el plano corto de un bisturí entrando en una herida y sacando algún órgano no se emite. O cuando hay mucha sangre. Emites planos generales para no herir la sensibilidad del espectador.
"El éxito de 'Callejeros' es saber grabar todo lo que ocurra a tu alrededor. Nos queda todo por contar"
P. Callejeros ha viajado por casi todos los confines de nuestro país, de Europa y el extranjero. ¿Le queda algún rincón por grabar a este eterno equipo de reporteros?
R. Pues sí. Yo siempre digo que el éxito de Callejeros es saber grabar todo lo que ocurra a tu alrededor. Y cuanto menos vistoso sea algo, más mérito tiene. Es mucho más fácil grabar en una barriada como Las tres mil viviendas, donde todo te llama la atención, que hacer un reportaje de la esquina de una calle. Ahí tienes que agudizar el ingenio y ver más allá.
Más que lo que queda por grabar, es lo que queda por contar, que es todo. Siempre habrá algo que contar. La mirada que tenemos en el programa es la que nos aproxima a la gente, que es la cercanía.
Imagen de uno de los reportajes de 'Callejeros'. (Mediaset)
P. Dos décadas después del descubrimiento de Callejeros han aflorado infinidad de formatos inspirados en el vuestro, algunos con irrebatible éxito. ¿Da miedo la competencia?
R. ¡No! La competencia siempre es sana. Yo aprendo también mucho de la competencia. Creo que un reportero tiene que estar constantemente aprendiendo de los demás. Veo documentales y programas de otras cadenas y siempre aprendes algo. No es una competencia insana.
Los 9 primeros años del programa, había otros que decían: '¡Graba este reportaje al estilo Callejeros!'. Y el estilo del programa es una cámara al hombro, sin micrófono en mano, y grabando todo en plano secuencia. La competencia no solo es sana, sino que te permite no estar dormido.
P. ¿Qué es digno de aparecer en Callejeros? ¿Qué temas os suelen llamar más la atención?
R. Ahora, creo que la temática social es de rabiosa actualidad. Todos los temas que afectan al bolsillo del ciudadano, funcionan muy bien y también conectan. Los grandes clásicos, que vienen a retratar la realidad de un barrio, también funcionan. Y, luego, temas como la prostitución de carretera, que, aunque se ha convertido en nicho, también lo estamos tratando, porque todavía quedan clubes de carretera e incluso mujeres que ejercen en las esquinas de los polígonos.
Estamos explorando. En la primera época hicimos 400 programas, ahora llevamos casi 40. Exploramos los temas de urgencias, emergencias, de acción, de policías, o Mevoy al pueblo, que es un tema mucho más calmado y pausado, de historias mucho más humanas, de gente que está saturada del estrés de las grandes ciudades y se va a los pueblos. En el fondo, los temas son cíclicos. Siempre habrá problemas de prostitución, de vivienda, de hambre, de gente que no tiene dinero...
Nosotros tenemos el músculo de hacer 48 Callejeros durante todo el año. Yo, de vez en cuando, se lo dejo caer a los directivos de Mediaset. Estamos ready, preparados, listos, ya... para poder rodar. Tengo 51 años, pero con la ilusión de un chaval de 25 y la capacidad para emitir un programa semanal durante todo el año, sin dudas.
"Para ser reportero de 'Callejeros' tienes que ser un reportero total, tienes que ser top"
P. ¿Tienes líneas rojas para Callejeros?
R. Más que líneas rojas, es el tema de grabar historias de menores, como los casos de pederastia. Es complejo abordarlo y grabarlo. Los temas con menores son tremendamente delicados y difíciles de llevar a cabo.
P. También ha sido un gran disparadero de talento de reporteros…
R. Sin duda. En el origen estábamos Jalis de la Serna, Sonia López y yo. Jalis, después de 8 años en Callejeros se fue a Antena 3, a La Sexta, y lleva 11 años. O Alejandra Andrade, que empezó con nosotros muy jovencita, que hizo carrera en Antena 3 y ahora ha vuelto a Cuatro. También Beatriz Díaz o David Moreno.
Hemos tenido grandes reporteros y gente de muchísimo nivel. Yo he hecho mucha búsqueda de talento. Para buscar reporteros, nos vemos del orden de 50 a 60 televisiones locales cada año, cuando intentamos buscar reporteros. Buscamos en las locales, en televisiones autonómicas, provinciales y, por supuesto, nacionales.
Para ser reportero de Callejeros tienes que ser un reportero total, tienes que ser top, no solo un reportero informativo que hace un vídeo de un minuto, con dos totales y cuatro planos de recurso. Aquí son reportajes de 70 minutos, que tienes que llevar un peso fuerte y grande. Nuestra gran cantera es de Andalucía Directo o Madrid Directo, por ejemplo.
P. Como fundador de Callejeros, ¿qué sientes de que 20 años después sigan aclamándoos por la calle de cualquier parte del mundo?
R. Es un orgullo. Es muy emocionante que la gente te den las gracias o que te manden los compañeros de otras cadenas, que qué capacidad para emocionar y que transmita paz, como el reportaje especial por la dana. Nosotros somos la voz del pueblo y por ello se identifican mucho con el programa.
A través de Callejeros hemos visto pasar nuestro barrio, nuestra ciudad y hasta nuestra causa más dolorosa. El formato de Cuatro cumple su 20 aniversario y en El Confi TV ha charlado en exclusiva con el periodista Nacho Medina, uno de sus fundadores.