La edición número 20 deGran Hermano no parece haber arrancado con buen pie. Lo que debía ser el regreso triunfal del reality más emblemático de la televisión se ha convertido en un pequeño quebradero de cabeza técnico y reputacional para la plataforma digital de Mediaset España.
Desde su arranque, la señal del canal 24 horas —que emite en directo la convivencia desde la nueva casa de Tres Cantos a través de Mediaset Infinity— ha estado marcada por cortes, censuras y fallos de sonido que han desatado el enfado de los seguidores más fieles del formato.
El primer gran punto de fricción llegó durante el debate dominical, cuando los espectadores denunciaron en redes que el canal se había ida a negro durante toda la gala, impidiéndoles disfrutar de todas las reacciones a los acontecimientos que se sucedieron. El malestar se agravó en los días posteriores, cuando la emisión se vio interrumpida por continuos saltos de imagen y planos fijos a la ya mítica planta de la casa, el recurso habitual cuando se corta la señal por motivos editoriales o técnicos.
Pero la paciencia del público terminó de agotarse durante la sobremesa de este martes, 11 de noviembre, cuando a lo largo de más de una hora el directo de GH 20 se emitió con eco y constantes caídas de imagen, imposibilitando seguir lo que sucedía dentro de la vivienda con normalidad. Los mensajes de indignación se multiplicaron en X (antes Twitter), con el público clamando contra los responsables del formato.
Ante la avalancha de quejas, la organización del reality decidió dar la cara. La cuenta oficial del programa en redes sociales publicó un mensaje reconociendo los fallos y pidiendo perdón a la audiencia: “Estamos teniendo problemas técnicos en el directo de Mediaset Infinity. Estamos solucionándolo, perdonad las molestias, chicos”, escribieron desde el perfil de GH 20, en tono cercano pero consciente de la magnitud del enfado.
Aunque los problemas se resolvieron pasadas unas horas, muchos espectadores consideran que el canal 24 horas sigue lejos de la transparencia y fluidez que caracterizaron a ediciones anteriores, y, desde luego, a años luz de la de Operación Triunfo, reality que actualmente se encuentra también en emisión en Prime Vídeo.
La emisión del reality en directo es uno de los pilares sobre los que se ha construido la marca GH, y cualquier problema en esa ventana inmediata afecta directamente a su credibilidad. Aun así, la organización asegura que trabaja “a contrarreloj” para garantizar una señal estable y sin interrupciones. Con la audiencia en el punto de mira tras un flojo arranque y las redes vigilando cada movimiento, Gran Hermano 20 encara sus próximas jornadas con un objetivo claro: recuperar la confianza de su público más fiel y demostrar que la esencia del formato sigue intacta, pese a los tropiezos iniciales.
La edición número 20 deGran Hermano no parece haber arrancado con buen pie. Lo que debía ser el regreso triunfal del reality más emblemático de la televisión se ha convertido en un pequeño quebradero de cabeza técnico y reputacional para la plataforma digital de Mediaset España.