Christian Gálvez: "No entiendo por qué había que dejar paso a otras productoras en Mediaset. Nosotros fuimos los sacrificados"
Desde El Confi TV, charlamos con el presentador sobre su nueva faceta laboral en 'La tarde de Telemadrid', su salida de Mediaset o su labor como productor televisivo
Christian Gálvez presentando 'La tarde de Telemadrid'. (Telemadrid)
En un momento en el que tanto cuesta que un programa se asiente en la parrilla televisiva, Christian Gálvez considera un "milagro" haber presentado Pasapalabra durante 13 años. El de Móstoles se convirtió en el presentador estrella de los concursos de Mediaset España, aunque en su última etapa en el grupo de Fuencarral la suerte no le terminó de acompañar.
Gálvez llegó a calificar de "injustas" las cancelaciones de Alta tensión o de 25 palabras. Ambos concursos no cosecharon malos datos de audiencia, pero desaparecieron de la parrilla para dejar hueco a otras apuestas televisivas. En su última etapa, el madrileño se puso al frente de una nueva versión de ¡Boom! en Cuatro, pero sus resultados de audiencia no cumplieron con las expectativas.
"No quiero presentar ni producir un programa de corazón porque yo lo he sufrido"
Tras esa cancelación, Gálvez estuvo una temporada en barbecho, pero manteniendo su contrato de exclusividad con Mediaset: "Decidí apartarme, dedicarme a escribir y a estar con mi hijo. Poder decidir sobre tu tiempo libre es un privilegio que no todo el mundo se puede permitir. Tampoco presioné a Mediaset para que me diesen algo, aunque siempre hubo una comunicación muy fluida para encontrar una manera de trabajar juntos de nuevo", declara el presentador.
Sin embargo, ambas partes no llegaron a un acuerdo y, el 31 de marzo, Christian Gálvez finalizó su contrato con Mediaset. Aunque el presentador no se puso en el mercado, Telemadrid llamó a su puerta para que presentase las tardes de la cadena con un programa de testimonios. Gálvez recibió esta propuesta como una clara señal de confianza, por lo que se lanzó a la piscina.
"Lejos de encontrar política o humor, en Telemadrid vas a encontrar otra cosa. Tenemos historias personales, relatos de superación, pérdidas, sacrificios, perseverancia, pasión y mucha alma", nos explica Christian Gálvez, que acompaña a los madrileños capitaneando La tarde de Telemadrid, de lunes a viernes a las 15:45 horas.
PREGUNTA. Tras años presentando concursos, en La tarde de Telemadrid demuestras un cambio de registro total. ¿Cómo te has visto en estas primeras semanas?
RESPUESTA. Estoy supercontento. Aprender a escuchar determina la diferencia en un programa como este. No me daba miedo presentar un formato así, pero sí que me causaba mucho respeto porque nunca lo había hecho. Lo más bonito de todo es que yo no lo buscaba, yo no estaba buscando trabajo. Surgió la bonita oportunidad de hacer una cosa diferente, de enseñar al público que puedo hacer cosas distintas y de demostrarme a mí mismo que soy capaz de presentar un programa así.
El presentador de 'La tarde de Telemadrid', Christian Gálvez. (Telemadrid)
P. Ahora que ya llevas unas semanas presentando La tarde de Telemadrid, ¿qué es lo que más te ha costado?
R. Yo soy un enfermo del trabajo y me han enseñado que no hace falta aprenderse todos los testimonios y las preguntas del programa. Al principio sí que lo hacía porque pensaba que una persona contaría su historia de una forma concreta, pero, en la segunda pregunta, te cambiaba el hilo argumental o afrontaba una experiencia dramática desde el humor, por lo que mis preguntas se iban a tomar por saco. Así que he aprendido a saber con quién estoy hablando, cuál es el punto de partida y cuál es el destino. Requiere un punto de improvisación, de jugar y de ver hasta donde puedes llegar. Es la emoción del directo.
P. El examen de audiencias en una autonómica es muy distinto al de una cadena nacional. Por solo 3 audímetros, te pueden cambiar drásticamente los datos de audiencia. ¿Cómo vives las audiencias ahora?
R. En una autonómica puedes hacer un 0 técnico. A nosotros no nos ha pasado, pero lo he llegado a ver. Al ser un programa diario y estar en un proceso de adaptación, desde el equipo lo vivimos paso a paso. Estamos levantando del suelo y cada vez el mínimo de audiencia es más alto. La tarde de Telemadrid es un formato que necesita tiempo, pero estoy convencido de que nos lo van a dar. La progresión está siendo buena y tiene pinta que es un programa que ha venido para quedarse.
"Tengo mi opinión, pero eso no significa que sea ultra de un partido político o de una ideología"
P. Es la primera vez que presentas un programa para una cadena pública. En los últimos tiempos, estamos viendo cómo la enorme polarización está provocando que se ataque a profesionales de medios de comunicación públicos. ¿Has llegado a sufrir este señalamiento?
R. Afortunadamente, yo no lo he vivido, aunque también es verdad que siempre he sido muy neutro. Yo puedo tener mi propia opinión y cada vez me prodigo más, pero eso no significa que me convierta en un ultra de ese partido político o de una ideología. Hoy me puede gustar una cosa y mañana otra; de la misma forma que puedes votar a un partido y en un futuro a otro distinto. Ahora hay mucha polarización porque la política y la gente está muy polarizada.
No soy radical en ese sentido y la gente tampoco me ha señalado. No necesito mojarme porque estoy haciendo un programa de testimonios. Si algún invitado viene con un discurso político, nosotros no vamos a entrar ahí. A no ser que sea alguna cosa lógica, en ese caso, puede que sí que me moje. También es verdad que yo no soy un generador de opinión política. Lo único en lo que me prodigo es en religión, pero, afortunadamente, no me han insultado por ser creyente.
El presentador Christian Gálvez. (Mediaset)
P. Has estado 20 años en Mediaset, pero tu última etapa no fue sencilla. Los programas que presentabas no terminaban de despegar o se veían obligados a desaparecer para dar paso a otras ofertas. En este último caso, llegaste a calificar de injustas las cancelaciones de Alta tensión o de 25 palabras. ¿Cómo viviste esos momentos?
R. Son cosas que tienes que aceptar, no te queda otra, pero lo vives con resignación. Te lo digo sin pelos en la lengua, cuando colocaron Alta tensión frente a Pasapalabra, nos iban a dar muchísimo tiempo y aguantamos 4 días. Nos quitaron un jueves haciendo un 14% de share. Tanto Alta tensión como 25 palabras tenían que dejar hueco a otros formatos, y aquí no me quiero meter... porque si no ya la lío parda (risas). Sé el porqué, pero no entiendo por qué había que dejar paso a otras productoras y a otros formatos que necesitaban tener más sangre o más vida, mientras que nosotros fuimos los sacrificados porque éramos el equipo pequeño del concurso. Es una apuesta y, en el momento en el que la tomaron, era la mejor apuesta que ellos creían que podían tomar.
P. Cuando no estás presentando un formato en emisión, los contratos de cadena te garantizan un sueldo. ¿Cómo se gestiona psicológicamente el ego cuando la cadena te mantiene en el banquillo sin darte un programa?
R. Yo he vivido de todo, pero siempre he sentido una enorme gratitud. A veces, te pagan por entregar tu talento al servicio de un programa y otras veces te pagan para que no regales tu talento a otra cadena. Ellos hacen un ejercicio de confianza y te pagan una pasta, por lo que siempre pongo la gratitud por delante. Yo era de los pocos presentadores de una cadena privada que no había pasado por un periodo de inactividad. Desde el punto de vista personal, te entran miedos porque ves que van entrando nuevas personas a la plantilla de la cadena y, si contratan a un perfil parecido al tuyo, aumentan tus inseguridades y te planteas si todavía vales para esto.
"Si Mediaset me necesitara en una franja que no coincidiese con 'La tarde de Telemadrid', les diría que sí"
Pero mi mujer y mi hijo han sido los mejores psicólogos durante este proceso. Toda la etapa en la que no se me ha dado un formato, Mediaset me ha regalado un tiempo en el que he podido estar con mi mujer y no me he perdido nada de los dos primeros años de mi hijo. Aunque soy consciente de que cuanto menos tiempo pasas en pantalla más te devalúas, ha merecido la pena todo.
P. No tienes exclusividad con Telemadrid. ¿Te has planteado regresar a Mediaset?
R. Mediaset nunca ha dejado de ser mi casa, de hecho, yo no he dado por concluida mi relación con ellos. En Telemadrid, yo no tengo un contrato de exclusividad, tengo un programa que me apasiona y que me requiere un tiempo determinado porque es un formato en directo. Pero si Mediaset me necesitara en una franja que no coincidiese con La tarde de Telemadrid, les diría que sí. Yo no tengo absolutamente ningún reproche hacia Mediaset.
Christian Gálvez, presentador de 'Alta tensión'. (Mediaset)
P. Después de 5 años, este verano se cerraba Fénix Media, productora que dejaste previamente en enero. Durante esta etapa profesional, afrontaste grandes retos, como recoger el relevo de Socialité. ¿Cómo has vivido estos años?
R. Coger el relevo de Socialité fue un punto de inflexión. Yo tenía una idea romántica de lo que podíamos hacer con la productora y está claro que me faltaba experiencia como empresario para entender la televisión. Al principio, compartíamos ilusión y visión de negocio, pero la realidad te acaba situando en otro campo. En mi caso, yo no terminaba de comulgar con la idea de producir todo tipo de formatos, porque yo tenía muy claro lo que quería hacer y lo que no. Yo me marché porque quería ser dueño de los productos que pudiera firmar. Entiendo que mis compañeros lo hicieran, pero yo no quería.
P. Entonces, ¿cómo te encuentras ahora con tu productora, 47 Ronin, después de todo lo aprendido?
R. Es una pequeña productora y no quiero que se agrande a toda costa. Quiero hacer cosas que para mí merezcan la pena. Con esto no digo que el resto de contenidos no merezcan la pena, pero el problema está en que yo no me siento bien haciéndolos. Por ejemplo, yo no quiero presentar ni producir un programa de corazón porque lo he sufrido. Yo no podría traspasar determinadas líneas.
"Coger el relevo de 'Socialité' fue un punto de inflexión. Está claro que me faltaba experiencia como empresario para entender la televisión"
P. En este sentido, ¿cómo vives que en ocasiones la prensa se haya centrado más en lo personal que en lo laboral?
R. A mi mujer y a mí se nos ha convertido en personajes del corazón. Yo no he vendido nada y siempre hemos hecho lo posible por no estar en el foco. Creo que ha habido épocas en las que se han permitido cosas que no se deberían de haber permitido. Ya lo ha contado mi mujer alguna vez, que nos sacaron en una exclusiva cuando estábamos conociéndonos y nos obligaron a acelerar un montón de cosas… A nosotros no nos gusta que nos coloquen ahí porque termina desvirtuando la trayectoria periodística de mi mujer o mi trayectoria como una persona neutra.
Haces una entrevista y te ponen cada titular con el que piensas: 'No me jodas'. Eso es una putada. Lo del clickbait es algo que debería de estar penado o se debería de repartir las ganancias de la publicidad con la gente a la que jodéis la vida. [risas] A este paso, se van a quedar sin gente a la que entrevistar.
P. La vida es cíclica. En tu carrera has tocado el éxito televisivo, pero también has estado en el otro lado. ¿Qué lección sacas?
R. Lo que yo he aprendido a lo largo de mi carrera es que, si ni Jesucristo ni el chocolate han conseguido gustarle a todo el mundo, ningún presentador de televisión lo va a conseguir. Muchas veces, me mordí la lengua porque me quería mantener en un plano más neutral, pero ahora no lo hago. Aunque no sea una persona beligerante, hay cosas que ya no escondo y nunca esconderé, como son el amor o la fe.
En un momento en el que tanto cuesta que un programa se asiente en la parrilla televisiva, Christian Gálvez considera un "milagro" haber presentado Pasapalabra durante 13 años. El de Móstoles se convirtió en el presentador estrella de los concursos de Mediaset España, aunque en su última etapa en el grupo de Fuencarral la suerte no le terminó de acompañar.