Nueva casa, nuevas reglas, ha sentenciado Jorge Javier Vázquez en el arranque de Gran Hermano 20. La mudanza a Tres Cantos ha traído consigo una renovada mecánica que ha puesto a casi todos los habitantes en peligro y dos de ellos completamente inmunes a la expulsión.
En este exitoso programa de Telecinco todo es imprevisible, como acaban de descubrir sus protagonistas. Cal y arena antes de finalizar la gala inaugural, con la entrada en vigor de una nueva norma que ha tranquilizado a medias a sus nuevos habitantes: estarán unas semanas, hasta nueva orden, sin ceremonia de nominaciones.
El Oasis, una estancia anexa con cuatro habitantes que guardan relación con algunos de la casa
Sin embargo, este enorme privilegio de poder calar más lentamente en las retinas de los fieles seguidores del reality tiene una serie de contraprestaciones. La primera, una expulsión inminente, que se ha desarrollado justo al término de la emisión. El presentador les hizo creer que la audiencia había elegido al primer expulsado, pero nada más lejos de la realidad. El resto piensan que están todos nominados y expuestos al televoto, aunque también es totalmente falso. "Me da igual si se enfada la dirección, pero me parece una putada expulsar el primer día", dijo mintiendo el presentador y metiéndose en el papel.
La falsa expulsión solo es parte de otra de las mecánicas que se instalan en esta edición de la mano de El Oasis. Una instancia contigua a la casa oficial, por supuesto, secreta para los concursantes oficiales, en la que conviven cuatro participantes que guardan relación con algunos de los de la otra estancia: Noah, novia de Sofía y ahora compañera de oasis; Rocío, amiga de Desirée; y Cristian, aspirante de Uno de GH 20 y compañero de Joon, ganador del duelo.
De hecho, Noah, Cristian y Rocío tuvieron que ponerse de acuerdo durante la emisión para elegir quién sacar de la casa grande. Tras una diputa entre las dos chicas, finalmente, lo echaron a suertes y nombraron a la novia de Noah. Todos ellos piensan que se trata de una eliminación oficial, pero aún no conocen en calidad de qué están en esa zona de las instalaciones: "El Oasis también tiene sus riesgos", advirtió Jorge Javier.
Por último, La Pajarera. Invento inédito y jamás visto en la historia del formato y que dota de un enorme poder a dos de ellos. En pleno directo, varios de los que voluntariamente se ofrecieron a ser 'pájaros', tuvieron que encontrar un enorme huevo que le daría la victoria. Lo cogió Íñigo, que a su vez escogió a Edurne, por haber compartido proceso de casting.
El privilegio no es más que ser inmune ante la expulsión, pero tendrán que vivir aislados dentro de una jaula en el jardín de la casa. Insectos, alpiste y dos camas nido en una reducida estancia a la que no podrán acceder el resto y donde tendrán que pernoctar, a cambio de ser intocables de cara a la competición, hasta nueva orden.
Nueva casa, nuevas reglas, ha sentenciado Jorge Javier Vázquez en el arranque de Gran Hermano 20. La mudanza a Tres Cantos ha traído consigo una renovada mecánica que ha puesto a casi todos los habitantes en peligro y dos de ellos completamente inmunes a la expulsión.