EnSaber y ganar hay concursantes buenos, hay concursantes completos… y luego está Marc Mendoza, el participante que se ha ganado a pulso el título de Marcus Magníficus, como lo bautizó entre risas Jordi Hurtado el día de su regreso. Doctor en Historia Antigua, profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona y natural de Sabadell, Marc combina el rigor académico con un sentido del humor que ha conquistado tanto a sus rivales como al público fiel del longevo concurso de La 2.
Su historia con el concurso comenzó casi por accidente. Aunque siempre había pensado en presentarse, nunca se decidió a mandar la solicitud. Finalmente fueron su madre y su pareja, Ari, quienes lo hicieron por él, “a escondidas”. Un gesto que cambió su vida televisiva: “Por suerte lo hicieron”, ha reconocido, consciente de que sin ese empujón familiar nunca habría cruzado las puertas del plató de Sant Cugat del Vallès, donde RTVE graba el programa.
Marc debutó en Saber y ganar el 10 de septiembre de 2025, viéndose incluso obligado a superar El Reto, la prueba más temida donde los participantes se juegan la expulsión. Él lo hizo con solvencia, con 20 segundos de margen. Desde entonces no ha dejado de crecer. Su agudeza en La parte por el todo —una de las secciones más complejas del concurso— lo convirtió pronto en un rival temible.
No obstante, Mendoza tenía callo en el formato, puesto que había logrado ser Magnífico este mismo año, con 18 programas a sus espaldas. Marc regresó con 10.290 euros en su haber, los que había conseguido en esa incursión inicial en el programa. Y a partir de ahí hizo valer esas tablas, siendo en la actualidad el contrincante más fuerte de los tres que pelean cada tarde en el espacio de La 2.
Marc Mendoza, en 'Saber y ganar'. (TVE)
Un regreso “mágico” tras la marcha de Fer Castro
Su primera etapa ya había dejado huella, pero el regreso de Marc fue digno de guion televisivo: tras participar en un especial con motivo de los 50 programas de su compañero Luis Felipe, el profesor fue llamado de urgencia para sustituir a Fer Castro, que abandonó el programa a tan solo seis entregas de convertirse en centenario.
“Hoy regresa Marcus Magníficus”, anunció Jordi Hurtado con su habitual ironía. Y Mendoza, sin perder su temple, respondió: “Hemos hecho un truco de magia: he aparecido yo y Fer ha desaparecido. Siendo profesor de universidad, se necesitan también habilidades adicionales y ocultas”.
El tono distendido no ocultaba su ambición ni su respeto por el formato. Desde entonces, ha disputado cada entrega con el mismo rigor con el que aborda su materia académica, pero sin perder su característico sentido del humor: “Llevo ya 18, y solo 18. Cada programa parece una odisea —bromeaba en alusión a Homero—. A ver si tardamos en llegar a Ítaca”.
Poco más de un mes después de su regreso, Marc Mendoza es ya el concursante más veterano en emisión, con 44 programas a sus espaldas y más de 30.000 euros acumulados (30.630 euros, para ser exactos). Este martes, 14 de octubre, ha vuelto a imponerse a sus rivales, apuntando directamente hacia la primera gran meta que todo seguidor del programa conoce: los 50 programas, una cifra que pocos alcanzan y que consolida el nombre de un concursante en la historia de Saber y ganar.
Su mezcla de erudición, serenidad y sentido del humor ha calado entre los seguidores del formato, que ven en él una figura a medio camino entre el académico y el showman tranquilo, capaz de resolver un panel sobre Heródoto con la misma naturalidad con la que hace una broma sobre mitología. Y siempre con una camiseta nueva, cada cual más llamativa que la anterior, uno de sus sellos de identidad.
Fuera de cámara, Marc Mendoza lleva una vida marcada por la enseñanza. Es profesor universitario en la Autónoma de Barcelona, tras doctorarse en Historia Antigua. Su pasión por el conocimiento se refleja en su forma de jugar: metódica, razonada y sin aspavientos, una cualidad que recuerda al estilo de históricos del programa como David Díaz o Jero Hernández.
Esa cercanía geográfica con los estudios de RTVE en Sant Cugat le permite compaginar con facilidad su labor docente con las grabaciones, lo cual sin duda ayuda a su excelente rendimiento dentro de Saber y ganar. No acusa tanto cansancio, y eso en este tipo de espacios, con grabaciones tan exigentes, puede resultar determinante.
Si algo define a Marc Mendoza es su forma de disfrutar del camino. Lejos de obsesionarse con cifras o récords, el concursante ha logrado conquistar a la audiencia con su elegancia y humildad, dos virtudes que parecen haberse convertido en su sello personal. Con el rumbo puesto hacia el programa número 50, Marcus Magníficus sigue avanzando con paso firme, demostrando que en Saber y ganar, como en la vida, el verdadero premio está en el viaje.
EnSaber y ganar hay concursantes buenos, hay concursantes completos… y luego está Marc Mendoza, el participante que se ha ganado a pulso el título de Marcus Magníficus, como lo bautizó entre risas Jordi Hurtado el día de su regreso. Doctor en Historia Antigua, profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona y natural de Sabadell, Marc combina el rigor académico con un sentido del humor que ha conquistado tanto a sus rivales como al público fiel del longevo concurso de La 2.