La prueba por equipos ha hecho saltar por los aires a la mitad de los aspirantes de MasterChef Celebrity. Otra vez, ser el capitán de todo un grupo ha traído cola, como le ha ocurrido a Soraya Arnelas con sus compañeros.
Desde el corazón de la icónica ciudad romana de Baelo Claudia, un conjunto arquitectónico junto a la Playa de Bolonia (Tarifa), los aspirantes han tenido que meterse de lleno en la historia culinaria de la época. Tanto, que incluso en el equipo azul por poco replican las míticas luchas de los gladiadores por cómo estaba trabajando la capitana.
A Soraya Arnelas le tocó encargarse de dirigir a Rosa Benito, José Manuel Parada, Juanjo Bona o Alejo Sauras. Sin embargo, a juzgar por los comentarios que escuchó el expresentador de Cine de Barrio, su labor no estaba convenciendo: "La está superando". Críticas que le trasladó a la cantante, haciéndola que se desquiciara más aún de lo que ya estaba.
Perdida y nerviosa por no saber gestionar bien la capitanía de esta prueba de exteriores, la cantante de 'Mi mundo sin ti' explotó en llanto. Y todo, mientras Parada y Sauras discutían a grito limpio, sobre lo que uno habría dicho y lo que el otro habría escuchado. Según el actor de Al salir de clase, "se lo ha inventado para picar".
Soraya Arnelas y Jordi Cruz, en 'MasterChef Celebrity'. (RTVE)
"Mi equipo está discutiendo", se lamentaba llorando la cantante, teniendo que ser consolada por Jordi Cruz en varias ocasiones del cocinado. Mientras tanto, Rosa Benito también admitió no estar sintiendo la suficiente ayuda por parte de su compañera, aunque era algo que llegó a expresar hasta la propia capitana.
Finalmente, y aunque le costó otro nuevo bajón por ver que su equipo no rendía como el de sus oponentes, Arnelas consiguió coger el control de la cocina. Un esfuerzo que, pese a intentarlo, no fue suficiente para salvar a su grupo de la quema, yendo al foso como los peores de este reto por grupos.
La prueba por equipos ha hecho saltar por los aires a la mitad de los aspirantes de MasterChef Celebrity. Otra vez, ser el capitán de todo un grupo ha traído cola, como le ha ocurrido a Soraya Arnelas con sus compañeros.