Tras un fin de semana en el disparadero en Telecinco, Lequio ha sorprendido a todos sus compañeros en Vamos a ver con su curiosa determinación. La entrevista de una de sus exparejas, Sonia Moldes, en ¡De viernes!, le ponía en el centro de todas las miradas por las revelaciones que esta hizo sobre su pasado, pero el italiano en lugar de entregarse al espectáculo para tratar de conquistar a la audiencia, optó por no entrar al trapo y desbaratar por completo la escalera del programa, esa que marca los temas y los tiempos de todo lo que se aborda en el mismo. En este caso, los marcó él.
Llegado el momento de la tertulia de actualidad y crónica social, el espacio ponía sobre la mesa algunas de las declaraciones más jugosas de Sonia en su paso por el formato de corazón, poniendo, como es obvio, el foco en la respuesta de Lequio. Sin embargo, este desconcertaba a todos con su estrategia: "Voy a hacer algo muy raro en mí, me voy a quedar callado un rato. Os voy a escuchar atentamente cuando hayáis terminado de hablar y de brillar, voy yo a ponerle el lacito".
"Eso sí, hablaré solo una vez y será cuando todo esté sobre la mesa. Es decir, que hayáis puesto todos los vídeos, nunca antes", aclaraba acto seguido, tirando por tierra cualquier tipo de pregunta que sus compañeros le querían lanzar. Su posición estaba muy clara.
El problema es que esa postura chocaba con los intereses del programa, y del público, motivo por el cual Patricia Pardo entraba en escena para tratar de meterlo en cintura: "¿No te puedo hacer una pregunta? Porque, escúchame, yo entiendo que ese es tu planteamiento, pero entenderás que quienes nos importan son los espectadores, el público. Si no troceamos la información y tú vas respondiendo, se hace muy difícil comprenderla. ¿Tú esto lo entiendes, no? Hacemos una escalera basándonos en el público", le rebatía con firmeza.
Lequio, en 'Vamos a ver'. (Telecinco)
Pero la llamada al orden de la presentadora no surtía efecto alguno en él, que no movía ni un ápice su postura: "Ya, lo comprendo, pero es una decisión que ya tomé. Hoy no vengo en modo entrevista, vengo en modo discurso. Agradezco el interés, pero prefiero decir lo que tengo que decir y nada más", sentenciaba.
Así lo hacía, siendo el resto de colaboradores los que trataban de rellenar sus silencios con valoraciones, datos y, sobre todo, poniendo preguntas sobre la mesa con la intención de que Alessandro las respondiera a su debido momento. No lo haría tampoco, porque él quería decir lo que quería decir y nada más. En este sentido, y tras la emisión de varios vídeos tras los cuales no se habló mucho, intentando llegar más rápidamente a la respuesta de Lequio, su única intención fue dejar claro que nunca había simultaneado la relación con su pareja actual con ninguna otra, asegurando que durante el "cortejo" sí estaba con otras mujeres, pero nunca cuando logró que esta le prestase atención.
A partir de ahí, se negó a entrar en una historia de la que no parecía salir muy bien parado, asegurando estar cansado de que cíclicamente se hable del mismo tema: "Cada cierto tiempo sale alguien a removerlo, y yo no quiero entrar más en ese juego". ¿Cambiará de actitud durante los próximos días con la intención de sumar al programa o irá con esta decisión hasta el final? Lo que sí dejo claro es que, a lo más grave, dará respuesta en los juzgados.
Tras un fin de semana en el disparadero en Telecinco, Lequio ha sorprendido a todos sus compañeros en Vamos a ver con su curiosa determinación. La entrevista de una de sus exparejas, Sonia Moldes, en ¡De viernes!, le ponía en el centro de todas las miradas por las revelaciones que esta hizo sobre su pasado, pero el italiano en lugar de entregarse al espectáculo para tratar de conquistar a la audiencia, optó por no entrar al trapo y desbaratar por completo la escalera del programa, esa que marca los temas y los tiempos de todo lo que se aborda en el mismo. En este caso, los marcó él.