Jalis de la Serna logra la confesión de una "jardinera de la droga" en 'Apatrullando': su curiosa reflexión con pulla al Gobierno incluida
Dedica su actividad a cultivar plantas de marihuana "a domicilio" para terceras personas que la comercializan
Una "jardinera de la droga" confiesa en 'Apatrullando'. (Atresmedia)
Por
L. Q. R.
Apatrullando ha debutado por todo lo alto en el estreno de su segunda temporada en La Sexta. El formato de reportajes conducido por Jalis de la Serna ha explorado el tráfico de marihuana en la zona norte de Granada, que preocupa a sus habitantes por los constantes cortes de luz. Tras lograr adentrarse con éxito en uno de sus epicentros de operaciones, ha logrado la confesión de una mujer que trabaja en primera línea de planta.
En el barrio de La Cartuja, muchos de sus habitantes luchan contra el prejuicio que les persigue por su marginalidad o su etnia y hace que se les asocie directamente con la droga. Del mismo modo, enfrentan las consecuencias de la producción de marihuana, como las reiteradas interrupciones en el servicio eléctrico a consecuencia del elevado consumo de las conocidas habitaciones luminiscentes en las que crecen los cogollos.
En cambio, varios testigos de esta primera entrega de la segunda temporada de Apatrullando han confesado a Jalis de la Serna haber tenido que recurrir en algún momento al oficio como fuente de ingresos. "He sembrado antes, claro, cuando no hay para comer", admitía un hombre residente de la zona. No hay orgullo, pero tampoco vergüenza en sus palabras.
Es el mismo caso que el de una mujer que ha reconocido su labor en plena calle. "Eso se aprende en Google. Si tú no sabes cultivar, buscas en internet cómo sacar mejores cogollos y te salen los líquidos y todo. No hace falta que nadie te enseñe", contaba entre risas frente al periodista de Atresmedia. Entonces, de la Serna le ha mencionado los 'growshops', negocios secundarios de la venta de marihuana en los que se comercializan fertilizantes y herramientas de trabajo para estas plantas en específico.
Cultivo de marihuana "a domicilio": "Voy a regar y me pagan treinta eurillos"
La existencia de este tipo de establecimientos ha dado lugar a la primera reflexión de la mujer: "Vamos a ver, es legal que te vendan las cosas y luego es ilegal que tú la cultives. Vamos a ver si nos podemos de acuerdo, ¿no?". De ahí, ha soltado una complicada crítica a la gestión gubernamental de la problemática de las drogas: "Hay las drogas legales, las que pagan al Estado que son el tabaco y el alcohol, y la hierba no. Entonces, cerremos los 'growshops', ¿no? O cultivamos o no cultivamos".
A pesar de sus no del todo desacertadas propuestas de regulación, su labor individual tampoco es del todo incuestionable. De la Serna le ha pedido poder ver una plantación con sus propios ojos, sin la intervención policial de por medio, pero la mujer se lo ha negado, ya que no trabaja por cuenta propia: "No conozco a nadie, yo soy jardinera. Saco una hierba que no veas, pero yo no tengo cultivos, voy a domicilio. Me llaman y voy a regar, me dan treinta eurillos o cincuenta".
'Apatrullando' se adentra en el barrio de La Cartuja. (Atresmedia)
"Yo voy a cualquier sitio, no conozco a la gente", ha protegido en cierto modo a sus pagadores excusándose en la necesidad: "Aquí la gente se busca la vida como puede". Así, al periodista no le ha quedado otra que seguir buscando, acompañado en ciertas ocasiones por la policía a consecuencia de la peligrosidad a la que se podría ver expuesto.
Apatrullando ha debutado por todo lo alto en el estreno de su segunda temporada en La Sexta. El formato de reportajes conducido por Jalis de la Serna ha explorado el tráfico de marihuana en la zona norte de Granada, que preocupa a sus habitantes por los constantes cortes de luz. Tras lograr adentrarse con éxito en uno de sus epicentros de operaciones, ha logrado la confesión de una mujer que trabaja en primera línea de planta.