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Ángel Chacón, tras convertirse en centenario de 'Saber y ganar': "No iría a 'Pasapalabra', no llevo bien la expectación"
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Ángel Chacón, tras convertirse en centenario de 'Saber y ganar': "No iría a 'Pasapalabra', no llevo bien la expectación"

Tras conquistar el ranking de los 'Magníficos', el concursante almeriense acaba de proclamarse concursante centenario tras alcanzar esta tarde los 100 programas

Foto: Ángel Chacón, concursante 'centenario' de 'Saber y ganar'. (RTVE)
Ángel Chacón, concursante 'centenario' de 'Saber y ganar'. (RTVE)

Desde su llegada al histórico concurso de La 2, Ángel Chacón ya apuntó maneras. Tras convertirse en 'Magnífico', acaba de proclamarse concursante centenario de Saber y ganar, después de superar con holgura su programa 100.

"Hace muchos años que lo veo, aproximadamente, unos 9 años. Siempre he sentido curiosidad por cómo se me podría dar el concurso. Siempre he leído mucho y me quedo con muchos datos y pensé que se me podría dar bien", asegura este almeriense en declaraciones a EL CONFI TV.

Y no solo ha conseguido tocar su sueño, sino mejorarlo, ya que se ha convertido en uno de los prestigiosos centenarios del programa. Un título que comparte con otros jugadores con los que revela tener incluso una relación de amistad, como es el caso de Enrique Gómez León, David Díaz u Óscar Díaz, que, para él, son "lo mejor que han pasado por el programa".

"Lo más duro es el programa que se graba después de comer y notas que tu cerebro va medio segundo más tarde de lo que debería"

"Con Enrique, concretamente, por el hecho de que trabajo en Tarragona, quedamos para comer con cierta frecuencia, y con David Díaz también he coincidido en Madrid. Con otros he tenido ayuda a través de la pantalla, me dan consejos de preparación, como que estuviera pendiente a las nominaciones de los Premios Goya o los premios europeos de natación, porque puede que cayera alguna pregunta en los programas", reconoce Chacón.

Tras la euforia de vencer el muro de las 100 jornadas, toca la reflexión: "Es algo increíble, literalmente, y no metafóricamente. Porque es algo que a mí todavía me cuesta creerlo". Tan poco presente lo llegó a tener que, incluso, trastocó algunos planes con tal de exprimir al máximo una experiencia que pensaba corta: "Cuando grabé mi primer programa tenía pendiente un viaje con unos amigos y lo primero que pensé cuando acabé el programa es que había ganado más dinero del que perdí con el viaje al que no fui. Mi objetivo era ir programa a programa, disfrutando todo lo que se pudiese cada jornada".

placeholder Ángel Chacón, en 'Saber y ganar'. (TVE)
Ángel Chacón, en 'Saber y ganar'. (TVE)

De hecho, poco antes de proclamarse centenario, el almeriense de 27 años vio peligrar este triunfo: "Había programas en los que me encontraba en una situación de tensión, que sabía que, si tenía que ir varias veces al reto, probablemente alguna no lo superase. Tuve la suerte de que se me encendió la bombilla o de que, al menos, conseguí ver las palabras del reto en las veces que me tocó ir en estos últimos 20 programas, que fueron solo dos. Sin embargo, muchas veces, en la calculadora, por los nervios o la tensión, desde el atril veía las palabras y pensaba que tuve suerte de que no me tocase ir, porque estaría fuera. Es que el azar aquí es fundamental".

Lo peor y lo mejor del programa

Detrás de las cámaras es todo muy distinto a lo que nos llega al salón de casa a la hora del primer café de la tarde. Precisamente, el horario de rodaje ha sido uno de los puntos flacos de toda esta experiencia, según apunta Ángel Chacón: "Lo más duro es el programa que se graba después de comer, porque notas que tu cerebro va medio segundo más tarde de lo que debería. Es peligroso, porque sabes que si vas al reto, te falta esa chispa de velocidad y agilidad que es necesaria siempre en un concurso".

"Lo peor, en definitiva, ir llevando las jornadas de grabación, porque tienes la tensión de que vas a grabar, duermes mal, al día siguiente sigues grabando y vas generando una fatiga invisible que te va repercutiendo en tu día a día. Pero luego todo pasa volando", recalca.

"No existe una preparación propia, es ser una persona bastante curiosa y leer mucho"

Sin embargo, y pese al viejo mito de que este tipo de concursantes viven encerrados en una biblioteca, su planificación fue más sencilla de lo que parece. "Cuando uno lleva mucho tiempo viendo el programa, sí que hay muchas cosas a las que les he pegado un repaso, porque sabes cuál es la tendencia de las preguntas. Le di un repaso a los apuntes de Bachillerato de temas de historia de España, aprendí mucha historia del arte, leyendo algunos libros de segundo de Bachillerato de Historia del Arte, y poco más, porque el resto solo es curiosear", confiesa.

"Al hilo de cualquier curiosidad, mirar el móvil y consultar dudas. Puedo hacerlo unas 50 veces al día, perfectamente y de todas ellas se me quedan unas 20 cosas en la cabeza. No existe una preparación propia, es ser una persona bastante curiosa y leer mucho", insiste el nuevo centenario de Saber y ganar. Dentro de esas largas etapas de grabación, también hay puntos a favor, sobre todo cuando sale a relucir el nombre del presentador del programa.

"Todo lo que pueda decir de Jordi Hurtado tampoco le hace mayor justicia que el premio que recibió, no hace tanto, de Jesús Hermida a su trayectoria profesional. Es un crack. Desde el sofá ya te da la sensación de que lo hace muy bien, pero cuando estás allí grabando, te das cuenta de que es una máquina. Muchas veces las cosas no tienen que repetirse porque él las salva muy bien y con los concursantes hace que todo sea más sencillo", expresa emocionado. Un sentimiento que hace extensible al resto del equipo.

"La gente allí es superacogedora y supermaja, se portan muy bien con todos los concursantes. Algo que es muy destacable en este programa, es que el dinero no es lo importante. Los que llevamos mucho tiempo viéndolo, sabemos que la finalidad del programa, además de la recompensa por su conocimiento, es hacer una divulgación del conocimiento", señala como punto fuerte del mítico concurso de la radiotelevisión pública.

La cultura en otras televisiones

Aunque el de Jordi Hurtado es el formato del que todos empezaron a beber, lo cierto es que cada vez hay más presencia de concursos de corte cultural en la pequeña pantalla. Eso sí, a su juicio, con muchas diferencias. "Si lo comparas con otros programas que tienen botes económicos, que se basan en alimentar a la gallina de los huevos de oro para generar expectación, en Saber y ganar, aparte de que no hay ese bote, te das cuenta de cómo se preguntan las cosas, las explicaciones que se dan en las preguntas calientes, las que se dan en la batería de sabios como correcciones, las anécdotas que te cuentan, la historia que te cuentan antes y después de la pregunta caliente".

"En definitiva, hay una finalidad divulgativa detrás del programa que ningún otro programa de este género en España", añade, subrayando su gran labor didáctica en televisión.

"Para ir a 'Pasapalabra' tendría que pasarme muchísimo tiempo estudiando y tampoco creo que esté dispuesto"

Una clara alusión a otro clásico televisivo, como es Pasapalabra, espacio en el que Chacón confiesa no estar interesado en participar. "Yo creo que no iría, porque no llevo muy bien la expectación. Me deja sorprendido que la gente me pare por la calle y no termino de llevarlo bien. Llega un momento en que tiene un punto molesto o que me da vergüenza. En Pasapalabra, hoy en día, para tener opciones de hacer algo, tendría que pasarme muchísimo tiempo estudiando, muchas horas, y tampoco creo que esté dispuesto a hacerlo", asegura tajante.

Por quien sí se dejaría seducir es por otro formato hermano de Saber y ganar, al que le lleva echando el ojo un tiempo. "Si probaría en Cifras y letras, porque es un programa que, en el momento en el que pierdes, quedas eliminado. El hecho de que tu participación no vaya a prolongarse sine die me resulta más atractivo. Ahora mismo necesito descansar de programas (risas)".

Eso sí, avisa a navegantes: "Honestamente, se me da peor de lo que parece lo de buscar el número exacto. Mi cabeza funciona bien a la hora de procesar operaciones aritméticas, pero a la hora de pensar aproximaciones de números, no me vienen en el acto. No se me daría tan bien como la gente se cree. Se les caería un mito respecto a lo que esperan que pueda ser mi desempeño en ese programa".

Tirándole de la lengua, el andaluz admite haber sentido predilección por otro de la casa que pronto dejará de estar entre nosotros: "Espero que el reemplazo de El cazador sea otro concurso de ese mismo estilo o que ese presupuesto que Televisión Española se gastaba en ese programa, se lo gaste en otro de índole cultural y lo haga más atractivo. En este quizá si me hubiese atrevido a participar".

El nivel cultural de la sociedad: "Preocupante"

Tiene ya de sobra la potestad para evaluar cómo percibe el nivel de cultura del resto de mortales, a niveles generales. No es complicado toparse hoy en día con espacios de televisión, como Supervivientes, magacines de tarde o los propios concursos de entretenimiento de este corte, para asistir a monumentales patadas al diccionario o a la historia de nuestro planeta. Según el concursante centenario, "probablemente, puede que exista un descenso del nivel cultural, pero que va asociado a su vez al descenso de la exigencia a nivel educativo".

"Lo que me parece más preocupante, es el manifiesto desprecio por el conocimiento"

Y apunta más hondo aún: "Lo que me parece más preocupante, es el manifiesto desprecio por el conocimiento que está más generalizado de lo que debería. Conocer de lo que sea, es siempre algo digno de alabanza, pero ciertos sectores o voces corrientes se llevan a gala tener cierto desprecio o poca predisposición a aprender de lo que sea. Eso sí, mucha gente me ha manifestado la admiración que siente por mí, por las cosas que sé o por cómo se me está dando el programa".

¿Saben de todo los jugadores de este tipo de concursos culturales? Según Chacón, "no es que tengamos un conocimiento profundo de todo lo que respondemos. Óscar Díaz decía que considera que los concursantes de televisión éramos un océano de conocimiento, pero con un palmo de profundidad. No puedo saber las leyes de la relatividad con todas sus fórmulas y saberme también quiénes son los emperadores romanos".

Foto: saber-y-ganar-angel-chacon-concursante-magnifico

Un declive que, tal y como explica el participante de La 2, tiene un claro culpable: "Achaco ese desapego a querer saber a que estas personas han tenido más apego a las cosas materiales y poco por las cosas intelectuales. Hay un descenso del nivel general de la cultura que se vincula a la utilización del smartphone, como los adolescentes, que son auténticos adictos, así como las nuevas tecnologías y las formas de entretenimiento que tenemos hoy en día, que no dejan poso de aprendizaje en nosotros".

Y remata: "La diferencia con el ocio que había antes, en el que había mucho más consumo de cine, literatura, series… Hoy en día se tiran horas viendo vídeos en vertical en aplicaciones, que es prácticamente una pandemia, y eso da lugar a un aprendizaje mínimo, ya que están pensadas para que tu cerebro esté concentrado más de X tiempo, que esté sobrestimulado y te predispone a hacerte más tonto o que aprendas menos".

Desde su llegada al histórico concurso de La 2, Ángel Chacón ya apuntó maneras. Tras convertirse en 'Magnífico', acaba de proclamarse concursante centenario de Saber y ganar, después de superar con holgura su programa 100.

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