Las campanadas de fin de año en TVE, presentadas por David Broncano y Lalachus, han dejado un intenso debate en la calle y las redes sociales que va mucho más allá de los brindis y las uvas. Lo que debería haber sido una celebración llena de humor ha terminado por dividir opiniones, especialmente por una de las bromas de Lalachus durante la retransmisión.
La cómica mostró una estampa del Sagrado Corazón de Jesús personalizada con la vaquilla del mítico programa Grand Prix. Y el gesto ha sido interpretado por algunos como una falta de respeto hacia las creencias religiosas. El revuelo no tardó en extenderse a redes sociales, donde las opiniones han sido muy variadas. La organización Hazte Oír calificó el comentario como "un acto de burla inadmisible hacia las creencias de millones de españoles" y ya ha presentado una denuncia contra Lalachus, Broncano y el presidente de RTVE, José Pablo López.
Lalachus y Broncano, en las campanadas 2024. (TVE)
En medio de este huracán mediático, la cómica no solo ha recibido críticas, sino también mucho apoyo. Han sido muchas las figuras que han salido en defensa de la humorista madrileña. Y una de ellas ha sido nada más y nada menos que Raquel Martos, escritora y excolaboradora de El Hormiguero, que no ha dudado en manifestar su apoyo.
A través de su cuenta en 'X' (antes Twitter), Martos se ha pronunciado con claridad al respecto. "No me imagino al Jesucristo que describe la Biblia insultando a Lalachus con la violencia que leo por aquí, ni denunciándola por una estampita con una mascota. Y de verdad que siempre trato de empatizar con el sentimiento religioso de cada cual pero así me resulta imposible", ha escrito.
No me imagino al Jesucristo que describe la Biblia insultando a @lalachus2 con la violencia que leo por aquí, ni denunciándola por una estampita con una mascota. Y de verdad que siempre trato de empatizar con el sentimiento religioso de cada cual pero así me resulta imposible.
El comentario de Martos ha generado tanto aplausos como nuevas críticas. Un usuario respondió señalando una supuesta "doble vara de medir" en las actitudes de la humorista: "Creo que es más un tema de doble vara de medir e hipocresía. Me parece fatal que la hayan atacado por su físico, pero no creo correcto que aproveches tu prime time para meterte con otro colectivo (sea el que sea). Cómo puedes pedir respeto si tú no te aplicas el cuento?", ha escrito.
Y lejos de quedarse callada, Martos ha vuelto a intervenir defendiendo a Lalachus. "No veo ataque alguno. Hace homenaje al Grand Prix y guiño a Ramón García y usa la iconografía religiosa (se ha hecho mil veces) en una imagen totalmente naif. En cualquier caso, eso es interpretable. Los insultos son clarísimos y con ánimo claro de herir. Ahí no cabe interpretación", ha sentenciado la excolaboradora de El Hormiguero, dejando clara su postura frente a las críticas hacia la cómica.
Críticas a la humorista
Además de la denuncia impuesta por Hazte Oír, han sido muchas las críticas que ha recibido Lalachus en las últimas horas por parte de diferentes colectivos religiosos. "Me entristece que con la coartada de la libertad de expresión y los excesos de las fiestas, TVE haga burla del símbolo del Corazón tan querido por todos los católicos", publicó el presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello.
El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, también ha mostrado su enfado a través de 'X'. "Televisión Española despidió el año con una burla de los presentadores al Sagrado Corazón de Jesús. Viene a mi memoria la célebre frase de Cicerón: “Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?”, que, aplicada a la actualidad, nos lleva a preguntarnos hasta cuándo se aprovecharán de nuestra paciencia", ha publicado.
También se han sumado a las críticas otras figuras públicas como el presidente de LaLiga, Javier Tebas, el cantautor José Manuel Soto o el influencer Tomás Páramo.
Las campanadas de fin de año en TVE, presentadas por David Broncano y Lalachus, han dejado un intenso debate en la calle y las redes sociales que va mucho más allá de los brindis y las uvas. Lo que debería haber sido una celebración llena de humor ha terminado por dividir opiniones, especialmente por una de las bromas de Lalachus durante la retransmisión.