El Gran Wyoming ('El intermedio'), contundente con la idea de Trump de llevar a cabo una 'Purga' en Estados Unidos
El expresidente de EEUU ha llegado a sugerir que, en caso de que se produzca una oleada de crímenes "muy mala", se permita que "todo el mundo pueda salir" a delinquir con libertad
El Gran Wyoming, presentador de 'El intermedio'. (Atresmedia)
La película La purga (2013) nos traslada a una futura sociedad despótica. El crimen hace estragos en Estados Unidos y las cárceles están llenas. Por ello, el gobierno decide instaurar La purga, una noche al año, durante 12 horas, en la que cualquier actividad criminal, incluso el asesinato, es legal. No se puede llamar a la policía, los hospitales no admiten pacientes y los ciudadanos deben arreglárselas solos porque cometer un delito no está castigado.
Hablamos de una exitosa franquicia cinematográfica, sin embargo, la última propuesta de Donald Trump parece estar directamente ligada con esa realidad distópica. Durante su último mitin en Erie, Pensilvania, los asistentes escucharon al expresidente de Estados Unidos decir que, en caso de producirse una ola de delincuencia fuera de control, se pueda permitir "un día realmente duro y violento", así como "una hora dura".
Para hacer frente a la alta tasa de criminalidad, Trump aboga por dar rienda suelta a la criminalidad durante un corto espacio de tiempo. "Ves a esos tipos saliendo con aparatos de aire acondicionado y refrigeradores en la espalda. Y a la policía no se le permite hacer su trabajo. Se les dice que si hacen algo, perderán su pensión".
Este martes, El Gran Wyoming no pudo quedarse callado tras escuchar la surrealista propuesta de Donal Trump. "A todos nos gusta reproducir lo que vemos en las películas [...], pero, afortunadamente, con los años vas asumiendo que no puedes imitar todo lo que ves en el cine. No puedes volar como Superman, no puedes saltar como Spider-Man y no puedes conducir como Batman porque no tienes batmóvil", arrancó diciendo el presentador.
Según Wyoming, "hay gente de mentalidad inmadura e infantiloide que durante toda su vida confunde realidad y ficción", independientemente del cargo que pueda ocupar. Es el caso de Donald Trump, que "a sus 78 añazos sigue teniendo la mentalidad de un niño de siete y piensa que todo lo que se ve en las películas se puede hacer en la realidad, con el añadido de que Trump no quiere que la vida sea como en la película Trolls, un lugar donde todo el mundo canta y baila, y donde los unicornios cagan gominolas. ¡Él es más aficionado a las distopías más oscuras y siniestras!".
El presentador de El intermedio se mostró tajante con las palabras y las locuras de Trump. "Ha propuesto que Estados Unidos instaure una hora de violencia extrema, sin ningún tipo de cortapisas legal para combatir el crimen. Es decir, más o menos como en la película La Purga". A su juicio, el programa político de Trump "es puro cine". El expresidente, según el presentador, "quiere combatir la delincuencia con La Purga, reducir los derechos de las mujeres al nivel de El cuento de la criada y convertir a los inmigrantes en algo así como Los Minions: es decir, gente sin derechos, que habla raro y que solo está ahí para currar".
Trump "es un niñato malcriado y consentido", destacó Wyoming. Una persona al "que no le han enseñado a distinguir entre realidad y ficción".
Los responsables de la campaña del candidato republicano se han apresurado a aclarar que las palabras de Trump no forman parte de ninguna propuesta política. Según han explicado al medio Politico, la idea que Donald Trump lanzó en el mitin fue "claramente una broma". El director de comunicaciones de su campaña, Steven Cheung, se ha visto obligado a dar la cara para recalcar que el deseo de Trump es el de "hacer cumplir las leyes existentes".
La película La purga (2013) nos traslada a una futura sociedad despótica. El crimen hace estragos en Estados Unidos y las cárceles están llenas. Por ello, el gobierno decide instaurar La purga, una noche al año, durante 12 horas, en la que cualquier actividad criminal, incluso el asesinato, es legal. No se puede llamar a la policía, los hospitales no admiten pacientes y los ciudadanos deben arreglárselas solos porque cometer un delito no está castigado.