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La interesante reflexión de Iker Jiménez sobre 'la trampa de la audiencia' en Cuatro
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EN 'CUARTO MILENIO'

La interesante reflexión de Iker Jiménez sobre 'la trampa de la audiencia' en Cuatro

El presentador compartió con sus seguidores una poderosa reflexión sobre la forma de enfocar su programa: "Que no me escuchen los directivos de la cadena"

Foto: Iker Jiménez, en 'Cuarto milenio'. (Cuatro)
Iker Jiménez, en 'Cuarto milenio'. (Cuatro)

Como cada domingo, Iker Jiménez concluyó la última entrega de 'Cuarto Milenio' en Cuatro realizando una particular reflexión. En este caso, sobre la 'trampa de la audiencia', o lo que es lo mismo, la dicotomía de apostar por estirar los temas que funcionan entre el público o innovar y buscar nuevos asuntos con los que sorprender a los espectadores. "Programas fáciles o difíciles, ahí está el dilema", resume el presentador.

Para abordar este asunto, el rostro de Mediaset tiró de una anécdota con un amigo suyo quien, tras abordar un tema de psicofonías en su programa con mucho éxito, le preguntó si debía continuar apostando por ese tipo de temas, aunque se alejasen un poco del contenido original de su espacio. La respuesta de Jiménez fue clara: "Si tú estiras por ahí, vas a hacer otro programa y va a tener buena audiencia. Harás un tercero y tendrá menos audiencia, y otro cuarto con todavía menos audiencia, en los números que tenías antes. Tú en el proceso te habrás gastado, no habrás sido el mismo, lo habrás hecho solo por audiencia y el mismo directivo que te había animado te dirá que ese no era el camino. Más sabe el diablo por viejo que por diablo", le aconsejó Iker.

placeholder Iker Jiménez, en 'Cuarto milenio'. (Cuatro)
Iker Jiménez, en 'Cuarto milenio'. (Cuatro)

Pero el presentador fue más allá, compartiendo su propia experiencia con los espectadores: "Que no me escuchen los directivos de esta cadena o de cualquiera. Si ven esos números pueden pensar que soy tonto por no seguir con eso. A mí me han dado siempre libertad absoluta para elegir mis temas, pero imagínense que tienes un tema y de repente se convierte en un pelotazo. Ahí surge el dilema de hacer lo fácil y estirarlo, o apostar por otras cosas más complicadas o arriesgadas. Programas fáciles o difíciles, ahí está el dilema".

"Ustedes, los que están ahí, detectan que uno no hace la cosa por pasión, porque le gusta y por creencia. Se dan cuenta de que están estirando el chicle y hay una cosa que se rompe", prosigue el comunicador, que tiene claro cuál es y será siempre su postura ante este dilema: "Me siento mucho más orgulloso de tocar un tema difícil, que no tiene elementos audiovisuales potentes y hay que echarle mucho ingenio para abordarlo. Siempre hay que estar explorando, investigando, sorprendiendo, mirando nuevas fronteras. Es más fácil hablar solo de cosas de miedo y espiritismo, que son muy lícitas y se pueden abordar y salpimentar, pero, como te dediques solo a eso, el público y los directivos te lo echarán en cara porque en este mundo todo fluye y nada se detiene".

Foto: Iker Jiménez, en 'Horizonte'. (Cuatro)

"Este consejo de tu amigo no lo aprueban el 99% de los que saben de tele, de los directivos e incluso de los espectadores, que lógicamente te van a pedir más de eso. Más de lo fácil y de lo que les gusta a ellos. Esos mismos espectadores serán los mismos que te abandonen diciéndote que no sabes hacer otra cosa", reflexiona Iker Jiménez, algo a lo que él ha bautizado como la "trampa de la audiencia".

"Cuántos he visto yo que por una audiencia concreta tiran por ahí. Ellos mismos ya no hacen lo que hacen con el sentido real con el que lo hacían en un principio, lo siguen haciendo solo para retener a la audiencia. Yo únicamente he aprendido una cosa en todos estos años, que nadie puede retener a la audiencia. Hay códigos muy sutiles que ustedes detectan y por eso no se les engaña tan fácil. Hay caminos y atajos, y otros recorridos más pedregosos, y creo que ustedes detectan ese esfuerzo que otros hacen por entretenerles y por eso disfrutan más de los caminos pedregosos", concluye el comunicador, cerrando su espacio con esta sabia lección.

Como cada domingo, Iker Jiménez concluyó la última entrega de 'Cuarto Milenio' en Cuatro realizando una particular reflexión. En este caso, sobre la 'trampa de la audiencia', o lo que es lo mismo, la dicotomía de apostar por estirar los temas que funcionan entre el público o innovar y buscar nuevos asuntos con los que sorprender a los espectadores. "Programas fáciles o difíciles, ahí está el dilema", resume el presentador.

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