Iván Mariñas, el entrenador personal que no pudo cumplir el sueño de ganar 'Masterchef 8'
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TERCER CLASIFICADO

Iván Mariñas, el entrenador personal que no pudo cumplir el sueño de ganar 'Masterchef 8'

El gallego no ha logrado morder el oro del 'talent show' culinario de Televisión Española frente a Andy y Ana Iglesias

Foto: Iván Mariñas, en 'Masterchef 8'. (TVE)
Iván Mariñas, en 'Masterchef 8'. (TVE)

Iván Mariñas ha sido nombrado tercer clasificado de 'Masterchef 8'. El gallego no ha conseguido imponerse a su gran rival Andy, en segunda posición, y a otra de las grandes favoritas de la edición, Ana, que ha logrado proclamarse ganadora del concurso. La pareja Alberto y Luna cayeron en cuarta y quinta posición, respectivamente.

Foto: Pepe Rodríguez, en 'Masterchef 8'. (TVE)

La novia de Iván Mariñas ha ganado (a medias) la apuesta tras proclamarse su chico tercer finalista de la octava edición del 'talent show' culinario de Televisión Española. Esa fue la excusa del gallego para colarse entre los aspirantes seleccionados, un simple juego con su pareja del que finalmente ha resultado casi vencedor debido a su impecable arte culinario, el cual ha asegurado que es de cosecha propia y sin haber bebido de ninguna referencia familiar como su madre o su padre.

Con sus consejos, alabanzas y tercer premio, los jueces de 'Masterchef' han entregado en bandeja al entrenador personal de otros deportistas en el centro BeOne Fitness de Ourense, ciudad en la que está afincado, la monumental primera piedra para construir el sueño del que habló antes de concursar: montar su propio restaurante en su ciudad natal A Coruña.

El coruñés de 38 años, que partía como trabajador y seductor en los primeros tiros de cámara, se ha mantenido fiel a su carácter pese a los desencuentros que irremediablemente ha tenido en el programa: con una gran autoestima, bastante seguridad en sí mismo y, sobre todo, ante los fogones. Su "nervio" por estar en constante evolución le ha hecho perder en algún que otro momento los papeles con jueces y compañeros.

El 'rey del mar', como lo bautizaron al inicio de la edición por su obsesión con el mundo marino y su predilección por cocinar pescado mejor que carne o dulces, ha terminado sin embargo especializándose en algo que jamás hubiese imaginado, que detestaba y que le la ansiada plaza en la gran final: los postres. "Es un postre perfecto, de 10", han llegado a decirle en su último plato dulce durante la gran final.

La 'jugarreta' a Fidel

Que los chefs lo escogieran como el mejor de las pruebas en la mayoría de las entregas era ya una tradición en esta octava edición. Fue precisamente una de estas capitanías la que le jugó una mala pasada por el poder que el jurado le otorgó: tuvo que salvar a un compañero de la eliminación y después bajar a otro que ya estaba salvado. Efectivamente, en ambas ocasiones fue Fidel, creándose desde entonces una eterna tensión entre ellos.

Foto: Saray Carrillo, en 'Masterchef 8'. (TVE)

Andy, su 'gallito' de pelea

La carrera por ser el 'gallito' del corral entre Andy e Iván se hizo más potente desde que el segundo lo nombró para bajar a la zona de eliminados a pesar de estar salvado y haber sido uno de los mejores de su grupo, según valoró el jurado. Poco más tarde, su compañero entraba a matar dedicándole lindezas como, "chulo, prepotente y arrogante". El gallego, por su parte, lo catalogó como el "pretencioso" de la edición y que "sabe menos de lo que dice".

Encontronazo con el jurado

En las primeras semanas del concurso Iván era un toro desbocado. Su titánica seguridad sobre sí mismo lo llevó a encararse contra los tres miembros del jurado cuestionando, e inclusive negando, todas las valoraciones, en este caso muy negativas, que le transmitían de su trabajo. "¡Que me lo digan los comensales a la cara!", dijo desafiante al jurado tras criticar su plato.

Equipo azul y jurado, en 'Masterchef'. (TVE)
Equipo azul y jurado, en 'Masterchef'. (TVE)
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