¿Todos somos sadomasoquistas? Un documental revela nuestras fantasías
  1. Televisión
  2. Programas TV
'EL SEXO, EN POCAS PALABRAS'

¿Todos somos sadomasoquistas? Un documental revela nuestras fantasías

Netflix nos trae una serie documental en la que aborda el sexo desde diferentes ángulos e indaga en temas como las fantasías sexuales más comunes

Foto: 'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)
'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)

Netflix ha lanzado recientemente una temporada especial de su exitosa serie documental 'En pocas palabras' ('Explained') centrada únicamente en el sexo. Esta serie de documentales cortos, nacida en YouTube, ha arrasado en todo el mundo gracias a su ágil formato, basado en coloridas ilustraciones animadas y entrevistas muy breves a expertos y gente anónima.

Los usuarios de la plataforma de 'streaming' ya pueden disfrutar de los cinco episodios que componen esta temporada, que varían de 17 a 26 minutos de duración. Narrados por la cantante y actriz Janelle Monáe en su versión original, abordan el sexo desde una perspectiva científica y psicológica, aludiendo a muchos estudios sobre el tema.

"Pensamos que nuestras fantasías más ocultas son una perversión, pero lo cierto es que la mayoría fantaseamos con las mismas situaciones"

Cada una de las entregas trata un asunto diferente: las fantasías sexuales, la atracción, el control de la natalidad, la fertilidad y el parto. De todas ellas, la más jugosa probablemente sea la primera, ya que arroja unas conclusiones de lo más sorprendentes sobre si realmente encaramos el sexo de la forma en que nos apetecería.

'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)
'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)

¿Tenemos el sexo que queremos?

Entre sugerentes imágenes de orgías, diferentes juguetes sexuales y arneses de cuero, la narradora nos va detallando cuáles son las fantasías sexuales más comunes entre los estadounidenses. Las conclusiones del programa están basadas en un estudio realizado por el sexólogo Justin Lehmiller, que también participa en el mismo aportando datos de lo más reveladores.

Este profesional entrevistó a más de 4.000 personas de todas las edades, identidades de género y orientaciones sexuales sobre sus fantasías. Su conclusión es muy clara: aunque pensemos que nuestras fantasías más ocultas son una perversión, lo cierto es que la mayoría de las personas fantasean con las mismas situaciones.

Justin Lehmiller, en 'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)
Justin Lehmiller, en 'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)

Lo que dicen nuestras fantasías

Según este estudio, casi todas las fantasías sexuales pueden dividirse en tres bloques: tener sexo en grupo, en lugares prohibidos o las fantasías relacionadas con la dominación y la sumisión.

"El atractivo de los tríos es que muchos se aburren con sus rutinas sexuales y tienen relaciones monógamas a largo plazo", explica Lehmiller

En cuanto al primer grupo, el consenso es apabullante: el 95% de los hombres estadounidenses admite haber fantaseado con el sexo colectivo, mientras que el 87% de las mujeres reconoce lo mismo. El rey del sexo grupal es, sin lugar a dudas, el trío. "El atractivo de los tríos es que muchos se aburren con sus rutinas sexuales y tienen relaciones monógamas a largo plazo, así que un trío es una manera fácil de añadir novedad", explica Lehmiller.

La novedad de tener sexo en lugares poco comunes ocupa el segundo gran grupo. ¿Quién no ha fantaseado con mantener relaciones sexuales en el baño de un avión, un parque, un ascensor, el vestuario del gimnasio o en la oficina?

Por último, los juegos que incorporan el control de uno de los miembros de la pareja sobre el otro conforman el tercer grupo. De hecho, el 27% de los encuestados afirma que el BDSM ('bondage', disciplina y sadomasoquismo) es su fantasía favorita, mientras que un 75% revela haber fantaseado al menos una vez con la esclavitud.

Imagen de 'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)
Imagen de 'El sexo, en pocas palabras'. (Netflix)

El programa explica también el origen de los términos 'sadismo' y 'masoquismo'. El sadismo proviene del marqués de Sade, un noble francés del siglo XVIII que escribió novelas sobre sus crímenes sexuales. Por su parte, el masoquismo debe su nombre a Leopold von Sacher-Masoch, un noble austríaco del siglo XIX cuyo libro 'La Venus de las pieles' fue un gran escándalo en 1870. En él, un hombre convence a una mujer corpulenta para que lo convierta en su esclavo.

Excitarse con el dolor, la humillación y los castigos es una fantasía más habitual de lo que muchos creen. Algunos entrevistados del programa reconocen abiertamente su predilección por este tipo de prácticas. "Me gusta la gente agresiva y que disfrute con ello", afirma uno. "Siempre pensé que los golpes son atractivos", dice otra de las participantes. "Me gustan las mujeres con poder, pero no lo suficiente, no quiero que me asusten", cuenta otro.

'El sexo, en pocas palanbras'. (Netflix)
'El sexo, en pocas palanbras'. (Netflix)

La famosa cómica, actriz y diseñadora Margaret Cho reconoce ante las cámaras que durante sus relaciones sexuales asume un rol de sumisa. No obstante, puntualiza que aunque sea sumisa en el sexo sigue teniendo el control, ya que se trata de un juego acordado por ambas partes. Lisa Diamond, famosa psicóloga estadounidense, afirma que las fantasías no te definen como persona ni deben legitimar ningún tipo de agresión sexual.

La 'violación' como fantasía sexual

Más de la mitad de los encuestados reconocen haber imaginado alguna vez que son forzados a mantener relaciones sexuales. El documental nos muestra cómo esta situación ha inspirado numerosos relatos de ficción, tanto en la literatura como en el mundo del cine y las series de televisión. Sin embargo, a pesar de que el 54% de los hombres asegura haber fantaseado con ser sometido, a la industria del entretenimiento parece interesarle únicamente la sumisión de la mujer.

[Ahora vende el porno agresivo. Será que soy madre... ¡pero qué tiempos los de Canal+!]

En el documental, vemos imágenes de Daenerys Targaryen siendo violada en 'Juego de tronos', una escena de Dolors siendo abusada en 'Westword' o a Dakota Johnson siendo sometida en '50 sombras de Grey'. La primera película que trató este asunto fue 'El árabe', estrenada en 1921 y basada en la novela del mismo nombre de Edith Maude Hull. Muestra cómo un príncipe de Medio Oriente secuestra y viola a una mujer blanca, que termina enamorándose de él. La película arrasó en taquilla y abrió la veda a que otras muchas abordasen esta cuestión.

Muchos investigadores, según el documental, aseguran que la idea de la violación excitaba a las mujeres del siglo pasado, ya que era un tabú mantener relaciones sexuales antes del matrimonio y ser forzadas a ello las liberaría de la vergüenza, al no haber tomado ellas la decisión. Esto explicaría que en lugares como Suecia, donde el sexo prematrimonial no estaba tan estigmatizado, los relatos sobre violaciones fueran menos frecuentes.

Imagen promocional de 'Sex Explained'. (Netflix)
Imagen promocional de 'Sex Explained'. (Netflix)

¿Pueden ser racistas nuestras fantasías?

Por último, 'El sexo, en pocas palabras' aborda uno de los temas más espinosos en relación con las fantasías sexuales: el racismo como fuente inspiradora. Una de las categorías más buscadas en los portales de contenido pornográfico son las que protagonizan dos personas de diferentes razas. En concreto, una de las más consumidas es aquella en la que un hombre blanco se excita viendo cómo un hombre negro mantiene relaciones con su pareja, jugando con el estereotipo de los hombres negros como amenaza sexual. Por su parte, las mujeres asiáticas son hipersexualizadas a menudo por muchos hombres heterosexuales occidentales.

La población de los países árabes también resulta de lo más estimulante para muchos estadounidenses, especialmente cuando la tensión entre sus gobiernos aumenta. Cuando el expresidente George Bush invadió Irak en 2002, las búsquedas de sexo con árabes se multiplicaron por 20. "El racismo parece penetrar en nuestras fantasías sexuales", advierte Lehmiller.

Netflix Documental Noadex
El redactor recomienda