TODAVÍA MÁS COMPLICADO

La dificultad que 'Pasapalabra' añadió al rosco y que el espectador no percibe

Durante dos temporadas, los concursantes del exitoso formato contaron con un 'aliado' que, sin duda, les ayudó a resolver correctamente las definiciones del rosco

Foto: Silvia Jato, la primera presentadora que tuvo 'Pasapalabra' en España. (Atresmedia)
Silvia Jato, la primera presentadora que tuvo 'Pasapalabra' en España. (Atresmedia)

Resolver correctamente el rosco de 'Pasapalabra' no está al alcance de todos. Cualquiera, desde el sofá de su casa, tiene la posibilidad de ponerse a prueba e intentar adivinar las 25 definiciones que separan a los concursantes del bote. La dificultad (o facilidad) de un rosco es siempre subjetiva, pero está en consonancia con el premio. Este viernes, por ejemplo, el programa pondrá en juego un total de 862.000 euros. El último concursante en completar con éxito tal hazaña necesitó hasta 168 entregas. El esfuerzo, no obstante, valió la pena: Fran González se fue de 'Pasapalabra' con 1.542.000 euros, el cuarto mayor premio otorgado por el concurso en España.

[El mayor secreto de 'Pasapalabra', al descubierto: así se elabora el rosco]

Y si por televisión muchas de las definiciones ya nos parecen complicadas, todavía lo son más en el estudio de grabación. Los concursantes que se baten en duelo no disponen de ninguna referencia visual durante la prueba del rosco, de ahí que cada cierto tiempo pregunten tanto por el tiempo que les resta como por la letra con la que arrancarán su turno. Juegan a ciegas.

Los concursantes se enfrentan al rosco a ciegas, lo que hace que la prueba final sea todavía más complicada

En casa, en cambio, la realidad es bien distinta. Los espectadores ven el rosco continuamente sobreimpresionado en la pantalla, de modo que basta un simple vistazo para ver las letras que se han dejado sin responder y el tiempo que todavía queda en el marcador. Dosificar los segundos y tomarse el juego con más calma solo es posible desde casa, pero no en el plató de 'Pasapalabra'.

Los atriles del rosco, primer año de 'Pasapalabra'. (Atresmedia)
Los atriles del rosco, primer año de 'Pasapalabra'. (Atresmedia)

Durante las primeras temporadas del exitoso formato, cuando se emitía en Antena 3, los atriles de los concursantes eran roscos gigantes. Tanto el público del programa como los espectadores de casa podían comparar los aciertos o los fallos de cada uno y conocer, en todo momento, la evolución de la prueba. Los concursantes, sin embargo, se situaban detrás de los atriles, de modo que jugaban a ciegas.

En la actualidad, esa comparativa se hace solo en la recta final de la prueba, cuando el programa sobreimpresiona ambos roscos, en pantalla partida.

Los atriles del rosco de 'Pasapalabra', temporadas 2000/2001 y 2001/2002. (Atresmedia)
Los atriles del rosco de 'Pasapalabra', temporadas 2000/2001 y 2001/2002. (Atresmedia)

Pero con el inicio de la temporada 2003/2004, la cadena decidió renovar completamente el plató del programa y de paso también los atriles. Por primera vez, los concursantes fueron introducidos en dos roscos independientes que les permitían seguir, en todo momento, la evolución de la prueba. Los aciertos se iluminaban de color verde y los fallos, de rojo.

Durante dos temporadas consecutivas, el propio decorado de 'Pasapalabra' se posicionó del lado de los concursantes, haciéndoles más fácil la prueba del rosco. Hoy día, la mayoría de los nuevos concursantes ni siquiera recuerda estos atriles, aunque lógicamente muchos de ellos verían con buenos ojos recuperarlos. Cuando el tiempo apremia, recordar las letras 'saltadas' no siempre resulta sencillo, especialmente cuando los concursantes entran en la segunda vuelta y apenas disponen de tiempo para escuchar nuevamente la formulación de las preguntas.

Los atriles del rosco de 'Pasapalabra', temporadas 2002/2003 y 2003/2004. (Atresmedia)
Los atriles del rosco de 'Pasapalabra', temporadas 2002/2003 y 2003/2004. (Atresmedia)

La apuesta por estos atriles no solo sirvió de apoyo visual a los concursantes, sino que además permitió a 'Pasapalabra' renovar la realización del concurso con la inclusión de nuevos planos y tiros de cámara. Nunca hasta la fecha, el programa había mostrado planos aéreos o totalmente verticales.

Sin embargo, a partir de 2004 el programa decidió prescindir de esos atriles. Desde entonces, los concursantes se han visto totalmente solos, sin ayuda de ningún tipo, en la prueba final de 'Pasapalabra'. Así, en las últimas temporadas, todavía en Antena 3, el concurso apostó por atriles mucho más discretos, sin el rosco.

Los atriles del rosco de 'Pasapalabra', temporada 2003/2004. (Atresmedia)
Los atriles del rosco de 'Pasapalabra', temporada 2003/2004. (Atresmedia)

Pero ¿por qué se eliminaron aquellos atriles y por qué no se han vuelto a recuperar? Según los responsables actuales del formato, ni desde el punto de vista estético (escenografía) ni televisivo resultaban interesantes. Además, llegaron a complicar bastante la realización debido a que los concursantes se giraban constantemente para ver las letras. Y, al final, daban la espalda a la cámara.

Para algunos de los concursantes de la época, la desaparición de esos atriles vino a complicar todavía más la resolución del rosco de 'Pasapalabra'. No obstante, el concurso ganó en emoción y en tensión, porque los concursantes empezaron a jugar a ciegas: sin saber el número de aciertos que llevaban, sin saber el tiempo que habían consumido y, por supuesto, sin saber si estaban por delante o no de su contrincante. Arrancó entonces una nueva etapa.

Los atriles de 'Pasapalabra' en la primera y última temporada en Telecinco. (Mediaset)
Los atriles de 'Pasapalabra' en la primera y última temporada en Telecinco. (Mediaset)

Desde 2007, los derechos de 'Pasapalabra' están en manos de Mediaset España. En estos 12 años, los atriles del concurso han sufrido pequeñas variaciones, pero nunca han mostrado el rosco, manteniendo así la atmósfera de tensión que suele crearse durante esta prueba final. En su primera temporada en Telecinco, el programa utilizó unos atriles muy simples, algo que afortunadamente ha variado en estos últimos años. Hoy día, cada concursante dispone de un llamativo atril, formado por discos luminosos que van creciendo a partir de la base.

Lo importante, al final, es la rapidez de los concursantes. Cuantas más palabras aciertan en la primera vuelta, menos les quedan para la segunda, y eso es lo que hace que muchas veces unos roscos parezcan más fáciles que otros. Desde el programa insisten que solo es una sensación, ya que la dificultad o la facilidad de los roscos es siempre subjetiva.

El presentador Christian Gálvez. (Mediaset/El Confi TV)
El presentador Christian Gálvez. (Mediaset/El Confi TV)

Conviene recordar, además, que "cuando arranca 'Pasapalabra', Christian Gálvez tiene los dos roscos, en sobres, sobre la mesa. No somos un concurso que hace las preguntas en 'off' o las lanza por grafismo", nos aclaró hace unos meses Rafa Guardiola, director del programa. A través de este sistema, no hay opción de alterar las preguntas o los roscos, "por eso fastidia cuando te acusan de falta de objetividad, porque nosotros sabemos que hemos hecho bien nuestro trabajo".

"Nosotros pensamos en los concursantes del plató porque son los que se están jugando el bote, pero también pensamos en la gente que está en casa. Ponemos más tiempo en juego y eso provoca que el rosco sea más largo". Gracias a estos segundos 'extra', el presentador puede leer las definiciones con más tranquilidad. En cualquier caso, lo habitual antes era que "un concursante fuese capaz de dar dos o tres vueltas al rosco, y eso no ha cambiado ahora".

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