Es oficial: la UER lanza Eurovisión Asia, que ya tiene fecha, sede y primeros 10 países participantes
En el año de su 70 aniversario, y a las puertas de su edición más polémica, el festival se expande al mercado asiático
La marca Festival de Eurovisión abre una nueva etapa en su historia. Tras años de intentos fallidos, la Unión Europea de Radiodifusión ha confirmado oficialmente el lanzamiento de Eurovision Song Contest Asia 2026, un proyecto largamente gestado que verá la luz el próximo 14 de noviembre en Bangkok.
Se trata de la gran expansión multinacional del formato fuera de Europa, coincidiendo además con el 70 aniversario del certamen original. Una decisión estratégica que no solo responde a la ambición de crecimiento global de la marca, sino también a la necesidad de reinventarse en un momento especialmente delicado para su reputación por la participación de Israel. El festival vivirá su edición con menos países participantes, siendo la más cuestionada hasta la fecha. Tanto es así que TVE es una de las emisoras que han confirmado ya su baja.
Lejos de reinventar el modelo, la UER apuesta por trasladar el esquema clásico del festival —representación nacional, votaciones y espectáculo televisivo— al mercado asiático. Todo ello bajo el mismo lema que ha definido al certamen en los últimos años: “United by Music”.
En esta primera edición participarán al menos diez países: Tailandia, Corea del Sur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Camboya, Laos, Bangladesh, Bután y Nepal. Todos ellos seleccionarán a sus representantes mediante finales nacionales, replicando el modelo europeo.
Desde la organización, Martin Green ha subrayado el valor simbólico del movimiento: “Al celebrar el 70 aniversario del Festival de Eurovisión, es especialmente significativo abrir este próximo capítulo con Asia, una región rica en cultura, creatividad y talento”.
La idea de un Eurovisión asiático no es nueva. Ya en 2017 la UER trató de poner en marcha una versión regional del concurso, que terminó frustrándose un año después por desacuerdos entre las cadenas implicadas. Hoy, casi una década después, el contexto audiovisual global —más fragmentado, pero también más interconectado— juega a favor de su desarrollo.
El lanzamiento llega, además, tras el discreto recorrido de otros intentos de expansión del formato, como el fallido proyecto americano. En este sentido, Asia representa una oportunidad mucho más sólida: un mercado potencial de más de 600 millones de espectadores y una industria musical en plena ebullición.
Uno de los movimientos más llamativos en las horas posteriores al anuncio ha sido la decisión de SBS de no participar en esta primera edición. La cadena pública australiana —responsable de la histórica presencia del país en Eurovisión desde 2015— ha optado por centrarse en el certamen europeo. La decisión deja fuera a un actor que, pese a pertenecer a Oceanía, ha mantenido fuertes vínculos culturales con Asia y cuya participación podría haber servido de puente entre ambas ediciones.
Un lanzamiento en pleno momento crítico
La puesta en marcha de Eurovisión Asia no puede desligarse del contexto actual del festival original. A pocas semanas de una de las ediciones más polémicas de su historia fruto de la siempre controvertida participación de Israel, la UER acelera su expansión internacional como vía de consolidación de marca.
En este escenario, el nuevo certamen no solo busca conquistar nuevos mercados, sino también reforzar el relato global de Eurovisión como plataforma cultural transversal. Un movimiento ambicioso que, de consolidarse, podría redefinir el mapa de los grandes eventos musicales televisivos.
El 14 de noviembre marcará el punto de partida. A partir de ahí, la incógnita será si Asia logra hacer suyo un formato tan reconocible como exigente. Porque, más allá de la marca, el verdadero reto será replicar —o reinventar— el fenómeno Eurovisión en un contexto completamente distinto.
La marca Festival de Eurovisión abre una nueva etapa en su historia. Tras años de intentos fallidos, la Unión Europea de Radiodifusión ha confirmado oficialmente el lanzamiento de Eurovision Song Contest Asia 2026, un proyecto largamente gestado que verá la luz el próximo 14 de noviembre en Bangkok.