"Eres como Ferreras": rebelión interna en la nave del misterio de Iker Jiménez
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El rey de lo oculto prueba su propia medicina

"Eres como Ferreras": rebelión interna en la nave del misterio de Iker Jiménez

Acostumbrado a ser atacado por el bando 'científico', el presentador se enfrenta a la revuelta de unos seguidores echados al monte durante el confinamiento que no se creen la pandemia

Foto: "Eres como Ferreras": rebelión interna en la nave del misterio de Iker Jiménez
"Eres como Ferreras": rebelión interna en la nave del misterio de Iker Jiménez

Iker Jiménez y Pedro Sánchez mueven los hilos secretos del coronavirus desde un chalet en Las Rozas. Iker Jiménez es una marioneta de Soros. Iker Jiménez se ha pasado al enemigo. Iker Jiménez parece de 'La Sexta'... Lo dicen fans desengañados del presentador por su postura "tibia" con las conspiraciones del covid. Ante la escalada de exabruptos, Jiménez publicó un extraño hilo en Twitter: "He sufrido amenazas, descalificaciones, y ataques estos meses. De todo tipo de tendencias políticas. Sin duda, y para mi sorpresa, los más incisivos han sido los favorables a la Trama de la Plandemia", escribió, en referencia a la gente que cree que el coronavirus es una estafa de las élites globales, dirigidas por personajes como Bill Gates, George Soros o Anthony Fauci para sacar dinero con las vacunas.

Acostumbrado a ser atacado por los del otro lado, por los enfoques "magufos" de 'Cuarto Milenio', Jiménez se enfrenta ahora a la revuelta interna de unas 'bases' echadas al monte durante el confinamiento. El rey del misterio, de las conspiraciones y de las fuerzas oscuras, adelantado por la derecha por no ser suficientemente misterioso, conspiranoico y oscuro. La nave del misterio pasa a ser la nave del 'establishment', según sus nuevos críticos.

Habituado a manejar el campo de las conspiraciones desde la ambigüedad, Jiménez ha tenido que pasar a la ofensiva contra un sector de 'los suyos', aunque su hilo en Twitter tenía también mucho de movimiento defensivo, con Jiménez presumiendo de sus credenciales políticas ("No soy un traidor, no estoy a favor de Soros o Bilderberg… No soy judío, no soy masón, no pertenezco a ninguna sociedad secreta") y televisivas ("He tocado Alcàsser, pederastia en las élites, marxismo cultural, Síndrome Tóxico, Bilderberg… todo lo que se considera intocable… No he sido tibio en denunciar los demonios que por ahí pululan"). Como el comandante de un barco que, tras un motín a bordo, recuerda su hoja de servicios en Vietnam o en Pearl Harbour. Soy Iker Jiménez, líder de la nave del misterio y merezco un respeto.

El Confidencial se puso en contacto con el entorno cercano de Iker Jiménez para solicitar una entrevista con él, pero Carmen Porter, subdirectora y copresentadora de 'Cuarto Milenio', denegó la petición "para no darles más importancia". Aseguró que, después del último programa, recibieron ataques de algunos "conspiranoicos" que ven "vídeos de YouTube de gente que está mal de la cabeza, que les venden tres o cuatro chorradas como que Soros o los masones están detrás de todo". Intentaron hablar con ellos pero, afirma Porter, fue imposible hacerles entrar en razón. De ahí el hilo de Twitter: "Cuando te das contra la pared una y otra vez y no consigues nada, dejas de intentarlo. Eso es lo que piensa Iker Jiménez".

Iker Jiménez, Pedro Sánchez y los masones

La borrasca empezó el 16 de julio cuando Jiménez emitió en YouTube el programa 'La estirpe de los libres' titulado 'Los que no creen'. Empezó fuerte: "Es un programa muy especial [...] Creo que merece la pena. ¿Por qué? Esta misma mañana me rebotaron un tuit en el que decía que yo me reunía con el presidente Sánchez en la logia de Las Rozas. Debe ser una logia muy nueva, para mano a mano continuar con esta especie de gran engaño que sería la plandemia", dijo con ironía. Iker Jiménez midió luego bien sus palabras y dejó que sus invitados hablaran por él. En los comentarios recibió algunas críticas ("Iker, esto es una PLANDEMIA. Espabila, investiga y te darás cuenta. Te han utilizado para inyectar miedo") pero también alabanzas (Iker, tú como Sócrates, dudando de todo. ¿Sabes qué? Cuanto más dudas tú, más confianza me mereces. Como ya te han dicho muchas veces, GRANDE IKER!!!!!").

Sin embargo, el chaparrón llegó el 31 de julio, cuando Jiménez dio voz a varios médicos en su programa (alguno negacionista, pero mayormente anticonspiratorios), y salió reforzado el argumento de que no creer en la pandemia a estas alturas era un disparate, lo que soliviantó a muchos de sus seguidores, que le pusieron a caldo, como se encargó él mismo de airear para rebatirlos en directo.

"Si tu sigues mi trayectoria, es que más anti-Soros no he podido ser", dijo el presentador tras ser acusado de estar en nómina de las fuerzas oscuras de la globalización.

"Sois disidencia controlada", disparó otro seguidor. "Eso me encanta. Pues mira, somos disidencia controlada. Nos ha ido fantástico siendo disidencia controlada. A estas alturas, ser disidencia controlada ya es bastante, eh, porque madre mía, eh, madre mía", respondió Jiménez.

Iker Jiménez, en Cuarto Milenio. (Mediaset)
Iker Jiménez, en Cuarto Milenio. (Mediaset)

Los comentarios críticos fueron constantes en YouTube:

1) "Hoy, escuchando el programa sin imagen, creí que a la doctora de Médicos por la Verdad [negacionista] la entrevistaba Ferreras. Luego, comprobé que era el programa de Iker. Cerré YouTube y pensé que los tentáculos del poder han llegado hasta nuestros referentes de marzo. Yo ya no te creo, ni como libre, ni como heredero de estirpe alguna. Qué lástima, querido".

2) "¿Que por qué creo que eres DISIDENCIA CONTROLADA? Bueno, entre otras muchas cosas, nadie aguanta tantos años en la cadena mamporrera del grupo MEDIASET, sin tragar por un tubo".

3) "Te están diciendo que las UCIS están vacías... Te están diciendo que esos test son basura. Te están diciendo que a los bancos les garantizan el 80% de los créditos... que está el negocio de las vacunas... que hablan de reducir la población un 15% con 'medidas sanitarias', que Soros es la primera persona con la que se reunió nuestro presidente Sánchez… que se van a perder miles de negocios que los fondos buitres comprarán a precio de saldo... Nuestra propia ministra habla abiertamente del nuevo orden mundial. Te están diciendo Luis Montagner y otros muchos virólogos que ese virus es fabricado, te están diciendo que el dinero en efectivo va a desaparecer, que te van a geolocalizar, que no te van a dejar trabajar o viajar… Pero tú tienes tu verdad, y es la oficial: El covid es un virus natural que saltó de China y se ha extendido por la irresponsabilidad de gobiernos y gente. No hay ningún interés de nadie detrás. A nadie le viene bien. A nadie le interesa. Esa es tu opinión. O tienes menos cerebro que un mosquito o eres un jeta".

Foto: Satanistas biónicos quieren controlarnos con vacunas: detrás de las teorías conspiranoicas

Ante esta sorprendente rebelión, la pregunta es: ¿Cuándo se empezó a crispar la relación entre Iker Jiménez y un sector de sus fans?

La expansión del virus vino acompañada de un aumento de la polarización, que no afectó solo al eje izquierda/derecha de cada país, sino a nichos culturales más o menos transversales, como el de Iker Jiménez. Polarización acelerada en parte por los bandazos de unas autoridades desconcertadas con el virus, pero también por el nerviosismo de millones de personas confinadas en sus hogares y sometidas a un bombardeo de informaciones sombrías, incompletas o alarmantes. Se generó un malestar interno que ya no podía ser canalizado en el exterior (desahogándote con los amigos o en los bares), sino que se quedó petrificado en las cabezas y se volcó directamente en las redes.

Pero el confinamiento también afectó personal y profesionalmente a Iker Jiménez.

Primero, porque la pandemia se llevó por delante "a amigos, seres queridos y conocidos", pérdida que le puso en una posición delicada para manejar una conspiración tan exagerada como la de la Plandemia, que va de la negación de la existencia misma del virus, a decir que fue creado en un laboratorio como negocio de la industria farmacéutica mundial.

Iker Jiménez también coqueteó en sus programas de YouTube con la idea de que el virus se hubiera creado en un laboratorio chino

Segundo, porque Cuatro canceló 'Cuarto Milenio' (y otros programas) tras estallar la pandemia, y el presentador se refugió en YouTube con 'La estirpe de los libres' y 'Milenio Live'. 'Cuarto Milenio' era el único programa que llevaba emitiéndose ininterrumpidamente desde la fundación de Cuatro hace quince años. Aunque se apuntó a motivos oscuros, como si cualquier cosa relacionada con Iker Jiménez tuviera que ir acompañada siempre de una mano negra, Carmen Porter confirmó luego que el programa volvería a Cuatro el curso que viene.

El pasado enero, Jiménez alertó en 'Cuarto Milenio' del peligro de un misterioso virus que estaba haciendo estragos en China. Entonces fue acusado de "catastrofista" y de alarmar a la población para ganar audiencia, pero no por sus seguidores, sino por sus detractores clásicos del campo "científico". "Por desgracia tanto 'Milenio Live' como 'Cuarto Milenio' no exageraban. Hemos informado desde hace 2 meses con verdad y ciencia. A la contra de lo que nos indicaba la mayoría y sus presiones. Defendiendo vuestro derecho a saber. Sin hacer caso de los que nos llamaban alarmistas", escribía el propio Jiménez en Twitter el 9 de marzo.

Los coqueteos con la mentira

No obstante, Iker Jiménez también coqueteó en sus programas de YouTube con la idea de que el virus se hubiera creado en un laboratorio chino, lo que pudo facilitar la propagación en España de teorías como la Plandemia. "Yo no digo en ningún momento que se haya creado nada. Esa es la discusión que tienen varios científicos, que es a quienes me refiero. Es un titular que concentra un poco todo. Lo brutal es ver los tres laboratorios y saber lo que se hace allí. Ese es el aporte", matizó rápidamente en Twitter.

Pero Jiménez se quedó ahí, en el quizá el virus es obra del hombre o quizá no, ambigüedad marca de la casa, y nunca negó la existencia del covid.

Es ahí donde sus bases más inflamadas se rebelaron, le desbordaron y le acabaron arrojando a una pira. En tiempos de polarización salvaje, los ambiguos coqueteos conspiratorios de Iker no han sido suficientes para algunos, como si hubiera llegado el momento de dejarse de cálculos televisivos y ponerse a pegar tiros en todas las direcciones. O ese parece ser el sentir de algunos de sus seguidores, que le acusan de echar el freno para no cerrarse las puertas del 'mainstream' televisivo, o de ser un hipócrita, porque se moja con los extraterrestres, pero no con el covid...

1) "Te pareces a los periodistas de La Sexta, Iker".

2) "Iker, no eres un masón, eres la televisión. Pero por lo que sea te han echado y has venido a ganarte la plata a YouTube. Es momentáneo, tarde o temprano volverás. Como no quieres perder tu status, pues te comportas como un buen vocero de lo oficial, que no de lo cierto".

3) "No te crees nada [de las conspiraciones del covid] ni aunque lo tengas delante de los ojos, pero sí tenemos que subirnos a la nave del misterio [nombre de otro programa de Jiménez] a ver si oímos fantasmas o vemos ovnis contigo. Y tú te permites el lujo de tratar de esa manera a los invitados, como si tuvieras que estar siempre recalcando que su opinión no tiene nada que ver con la del programa. Que ya lo sabemos, Iker, si ya sabemos cuál es tu opinión y de qué llevas viviendo toda tu vida. Eres un vende-cuentos. Uno que narra muy bien, eso sí".

Parte del éxito de Iker Jiménez se ha basado en su manejo de la ambigüedad, lo que no es solo una decisión personal, sino que iría con el cargo: los comunicadores de temas esotéricos se mueven siempre en el misterio y en la suspensión de la incredulidad. Jiménez crea atmósferas y recurre a invitados polémicos, pero él siempre mide muy bien cuando habla.

Iker Jiménez y Carmen Porter.
Iker Jiménez y Carmen Porter.


Cuando se dice que Iker Jiménez da carrete a teorías conspiratorias como la de Alcàsser, lo niega ofendido, y no le falta razón literal: no hay un solo corte suyo diciendo que las niñas de Alcàsser fueran asesinadas por oligarcas durante una 'snuff movie'. Otra cosa es lo que digan sus invitados, pero lo máximo que ha llegado a decir él es que hay agujeros en la investigación de Alcàsser y que solo quiere intentar sellarlos… con el éxito de audiencia consiguiente.

Por supuesto, se le puede acusar de practicar un doble juego descarado… y él se defenderá diciendo que se limita a no tomar partido y a contar con invitados de todos los colores (y pedradas mentales).

"Tú nunca has sido conspiranoico"

¿Es Iker Jiménez el hombre que tira la piedra y esconde la mano? ¿Es un cínico que controla al milímetro lo que dice porque en el fondo no se cree a sus invitados? ¿Cuando uno nunca cruza ciertas líneas rojas retóricas es más un oportunista calculador, un activista magufo o un equidistante prudente? O, como decía un fan suyo, "hablemos claramente, Iker, con todos mis respetos, tú nunca has sido muy conspiranoico".

Cuando Jiménez ha visto que las críticas ya no llegaban solo desde el campo 'científico', sino que las hacían 'los suyos', ha salido de la madriguera a intentar poner orden entre sus fieles. Más allá de cinismos y oportunismos, su entorno parece sinceramente asombrado por el grado de desbarre coronavírico alcanzado por parte de sus seguidores. ¿Está siendo Iker Jiménez devorado por su propio monstruo? ¿O hasta en los exagerados mundos de las conspiraciones, hasta en las profundidades de la madriguera del conejo de Alicia en el País de las Maravillas, todo tiene un límite?

El presentador se ha defendido de los ataques en clave de psicodrama y revelación personal: "Me dicen, 'tú eres el que ha estado durante muchos años hablándonos del misterio y lo no convencional, ¿por qué te pasas ahora al otro bando?'. Gracias a esto que estamos viviendo me he dado cuenta de los riesgos que entraña mi propio papel. Yo creo que existen ocultaciones, conspiraciones, que nos han intentado engañar muchas veces en la historia, pero en este caso concreto [el covid] he sido honesto con la información que tenía. Ahora una parte de la sociedad no se ha creído lo que he contado, se ha pensado que soy un engranaje de un plan maligno… Es como si el espejo de toda esta pandemia me hubiera hecho dudar de muchas cosas, incluso de mí mismo... Me he dado cuenta de que seguramente, como cualquiera de vosotros, no soy más que una persona perdida en la absoluta intoxicación".

¿Qué podemos concluir de estas palabras? Que muy convulso tiene que estar el mundo para que Iker Jiménez admita ser "una persona perdida en la más absoluta intoxicación".

Iker Jiménez Coronavirus