acaba de ser premiada en el festival de vitoria

Susanna Griso, una reina matinal alérgica a las etiquetas

La periodista tiene como principio profesional cuestionarse las cosas cada vez que se asoma, mañana tras mañana, a Espejo Público en Antena 3

Definir, acotar, reducir. A buen seguro, ninguno de esos verbos son los favoritos de Susanna Griso, que tiene como principio profesional cuestionarse las cosas cada vez que se asoma, mañana tras mañana, a Espejo Público, el espacio que, durante nueve temporadas, ha dominado las mañanas de Antena 3. “En este país se reduce todo a la mínima expresión, a un tuit. Todos los debates son en blanco y negro, no tienen matices. La gente pone etiquetas con mucha alegría. Conozco a muchos profesionales del medio y no siempre se ajustan a las que les han puesto”, asegura sin inquina, con una sonrisa permanente. En persona, la mujer que habla de sociedad, de la situación política de nuestro país o de cómo afronta su exposición a los medios, es más alta, más guapa e incluso más vehemente de lo que se muestra en televisión.

La tranquilidad y la razón parecen guiar sus palabras, incluso cuando se le pregunta por sus ‘pilladas’ en la prensa rosa. “No me molesta pero sí me condiciona, porque me encanta esa sensación de que nadie me conozca, como cuando viajo al extranjero, esa llegada a un país y no estar pensando en que te hagan fotos. Ya me ha pasado varios años que me han pillado el primer día de playa en el que sueles estar blanca, blanca. Vas con tus amigas, te vienen a buscar, te cambias en el coche y llegas a la playa y te hacen una foto. Tú dices… “¿pero cómo se han enterado? ¿Cómo lo han sabido?”.

La presentadora, en el plató de 'Espejo Público' (E. Villarino)
La presentadora, en el plató de 'Espejo Público' (E. Villarino)

Blanca o no, ante una imagen tan esbelta como la suya sorprende positivamente que se declare contraria a los servilismos de la imagen que reinan hoy día. “Eso de tener que salir a la calle siempre con la pestaña puesta, el vestidito y lo demás porque eres conocida. Me da una pereza horrorosa. Para mí las vacaciones son sinónimo de relajarme en ese sentido. Estoy cada día en maquillaje y peluquería desde que tengo 25 años. Bastante tiempo le he dedicado al estilismo, y lo digo con todo el cariño del mundo hacia mis compañeros de maquillaje y peluquería, pero cuando estoy de vacaciones lo que me apetece es ponerme unas chanclas y una camiseta y olvidarme de todo”. Griso, además, parece predicar con el ejemplo. La mejor muestra: cuando hay que hacerle fotografías para este reportaje, ella no cree necesitar retocarse o maquillarse más allá de lo maquillada que ha aparecido a lo largo del programa. El resultado no puede ser más natural.

La presentadora, en el plató de 'Espejo Público' (E. Villarino)
La presentadora, en el plató de 'Espejo Público' (E. Villarino)

Tan natural que no se corta a la hora de contestar tanto a los cumplidos como a preguntas más comprometidas. De los primeros, se le menciona el reciente premio a toda su trayectoria en el FesTVal de Vitoria. “Cuando me dijeron que me daban el premio por mi rigor, mi elegancia y mi sentido crítico, ya no hacía falta que me entregasen la estatuilla porque sólo con esa frase ya me daba por premiada”. Jorge Javier Vázquez ha sido obsequiado con el mismo galardón y con respecto a las rivalidades entre cadenas, siempre tan presentes en la prensa, Griso se muestra pragmática: “Rivalidades hay, es lógico. Y más cuando coincides en horario. La lucha por la audiencia es muy dura, pero más allá de eso, nosotros nos vemos mucho, coincidimos en muchos actos. La carrera profesional es muy larga y da muchas vueltas. De repente, has trabajado en un plató y luego puedes ser rival en otra cadena. Con Jorge Javier yo coincidía en los pasillos o en maquillaje y nos reíamos mucho. Con Ana Rosa también”. Y no sólo los menciona, sino que también hace balance del galardón: “Jorge Javier me parece que es un gran profesional en un género muy complicado. Entiendo que lo premien porque es un hacha. Tiene mucha ironía y mucho sarcasmo, algo que nos viene muy bien a todos”.

La niña que jugaba a imaginar las vidas de los pasajeros de un tren

La periodista durante la entrevista (Enrique Villarino)
La periodista durante la entrevista (Enrique Villarino)

A Susanna Griso le gusta poner en jaque a los políticos de cualquier signo y echa de menos el tiempo que ofrece la radio para entrevistar a ciertos personajes: “El otro día entrevisté a Toño, el cura que ha estado trabajando en las cárceles salvadoreñas y que tiene cosas impresionantes que contar. Al cuarto de hora lo despedí y dije: “Yo estaría mucho más tiempo entrevistando a este señor”. También recuerda con cariño a la niña que fue y la semilla de su vocación. “De pequeña recuerdo que tenía una hora y media de camino al colegio en tren y en autobús y me encantaba observar a la gente e imaginarme historias. Muchas veces repetía y coincidía con la misma gente y me imaginaba mis propias películas. Yo tenía 8 o 9 años. Llegó un momento en el que a todos los personajes del tren los tenía situados y hasta les ponía nombre”.

El tren o el autobús la condujo al colegio, y este la hizo mayor y la llevó de camino a la radio y la televisión. Contrariamente a lo que se pueda pensar, antes de ser el rostro de Antena 3 Noticias junto a Matías Prats ya había afrontado la conducción de un magacín en TV3, la autonómica catalana. El camino del informativo al magacín fue, por tanto, al revés: “Ese cambio de estar haciendo cosas bastante disparatadas a verle detrás de una mesa dando noticias es complicado. A mí me daba la sensación de que tenía que volver a estar mucho más seria, más contenida y luego he hecho el mismo trasvase para presentar Espejo”.

La presentadora, en el plató de 'Espejo Público' (Enrique Villarino)
La presentadora, en el plató de 'Espejo Público' (Enrique Villarino)

Actualmente no se considera ‘reina’ de las mañanas y ni siquiera princesa, ya que no cree en la figura del periodista estrella. “Es más interesante hacer buenas preguntas y escuchar, algo que, a veces, se nos da muy mal a los periodistas. Para mí es más importante preguntar e interesarse por la vida del otro que hablar de la mía. A veces me repatea bastante la vanidad que hay en este oficio”. Con vanidad o sin ella, Susanna Griso se ha convertido en una de las figuras más mediáticas de un país al que le apasiona la fama y los periodistas que aparecen en la pequeña pantalla, lo cual conlleva una serie de trampas de las que ella, hoy por hoy, parece huir con maestría.
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