Miguel Joven: "En su momento, 'Verano azul' fue una serie revolucionaria"
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interpretó el papel de tito

Miguel Joven: "En su momento, 'Verano azul' fue una serie revolucionaria"

El inolvidable Tito es el guía que hace posible varios recorridos por la localidad malagueña de Nerja y uno de ellos, el dedicado a las localizaciones y anécdotas de la serie, que se rodó allí hace 34 años

Pasear por Nerja de la mano de uno de sus embajadores es una vivencia al alcance de cualquiera que visite un pueblo que ha pasado a la historia de la televisión de nuestro país. Miguel Joven, el inolvidable Tito de Verano Azul, es el guía que hace posible varios recorridos por la localidad malagueña y uno de ellos, el dedicado a las localizaciones y anécdotas de la serie, que se rodó allí hace 34 años, ha visto incrementado su atractivo este verano, cuando la enésima reposición de la mítica ficción de Antonio Mercero ha hecho que la 2 de Televisión Española consiguiese 'shares' cercanos al 6%, lo cual triplica la audiencia habitual de la cadena. El éxito es una prueba de la permanencia de la serie de 1981, la de "Chanquete ha muerto", la de un icono pop indestructible, la de un 'verano' cuyo rodaje se alargó desde agosto de 1979 hasta diciembre de 1980, un auténtico lujo al que habría que añadir el rodaje en celuloide de 16 mm, en exteriores y con una cuidada producción que elevó el coste de cada capítulo a los 9 millones de las antiguas pesetas.

Joven, que suplió nada menos que al inicialmente previsto Jorge Sanz y que llegó a la serie de rebote (era el hijo de un camarero del 'Ayo', el famoso chiringuito que protagoniza varias tramas, y fue elegido cuando ya había comenzado el rodaje) sabe muy bien qué significa para Nerja aquel cuento veraniego protagonizado por un marinero, una pintora y siete niños, aquella ficción que hoy se mueve entre la nostalgia y la reiteración, entre aquellos que la consideran naif, inofensiva y sentimentaloide y otros que, con mucho tino, ahondan en su calidad poética y en unos valores que, aunque a algunos les suenen a Prehistoria, aún son posibles. O al menos eso quiere pensar Miguel Joven, que narra a Vanitatis lo que supuso para él ser el benjamín de la ficción de Mercero, nuestra serie más internacional.

Pregunta: 9 millones por capítulo, un rodaje en cine prolongado a lo largo de año y medio, y una serie juvenil en la que no existen el cachas y la rubia explosiva de turno. Casi parece ciencia ficción ¿sería posible hoy en día una serie como Verano Azul?

Respuesta: Creo que sería muy difícil. Y si quisiese hacer algo parecido, también. ¿Sería un remake? ¿Nos disfrazarían como en la década de los 80 o hablarían de nuestros hijos? A la gente le hace ilusión ver más de Verano azul. Sin embargo, tendría que ser otra cosa y, en ese caso, el público no estaría dispuesto a verla. Tendría que ser un Antonio Mercero el que hiciese algo así, algo basado en la serie original. Dejó abiertas muchas posibilidades de forma inteligente, para que el público las imaginase: ¿se volvieron a ver esos niños? ¿siguieron su romance Pancho y Bea?

P: En esta reposición se ha hablado mucho del cambio que se ha hecho del formato original y de que, pese a que se ha publicitado una versión remasterizada, no se ha remasterizado el negativo original. Tampoco se ha editado nunca la serie en Blu-Ray o la banda sonora de Carmelo Bernaola. ¿Cómo cree que ha tratado Televisión Española a su serie más internacional?

R: No creo que la hayan maltratado. De hecho, en el 81 cuando se estaba emitiendo el tercer capítulo y vieron que era un fenómeno sociológico, casi le suplican a Mercero que idease alguna forma de 'resucitar' a Chanquete para grabar más capítulos. Siempre la vieron como algo rentable.

P: ¿Sería posible entonces una edición en Blu-Ray, tal y como reclaman muchos fans de la serie?

R: Es difícil recuperar el negativo original y ni siquiera ha importado demasiado. La mayoría de las veces, nos hemos fijado más en las tramas de la serie que en su calidad visual. Nos daba igual que se viesen rayas, manchas o un color más apagado. Lo que se ha hecho este año es remasterizar una copia pero me consta que, como la serie se sigue vendiendo al extranjero, estamos más cerca de verla en alta definición y se estarían buscando, incluso, tomas falsas. Puede que haya sorpresas en el futuro en este sentido...

P: Cuando grabó la serie tenía 6 años y después, su éxito hizo que incluso llegase a grabar un disco. Todo el país lo conocía ¿Cómo vivió aquella fama prematura?

R: Imagínate. Los dos veranos siguientes a la emisión de Verano azul apenas podía salir de mi casa. Luego lo supe gestionar. Durante el rodaje, me levantaba a las seis de la mañana, antes incluso que mis padres, y les decía que me iba a trabajar. Pese al esfuerzo, lo cierto es que me lo pasé muy bien haciéndola. Para mí fue como una aventura. La resaca del éxito y las dos películas que hicimos después Miguel Ángel Valero (Piraña) y yo ya fueron algo distinto. Llegaron a decirle a mis padres que nos fuésemos a vivir a Madrid y yo dije que no. Fue importante tener a mi familia a la hora de tener los pies en la tierra.

P: Una de las escenas más recordadas es aquella en la que Julia, interpretada por María Garralón, le habla a su personaje de la muerte de Chanquete. ¿Cómo lo preparó Antonio Mercero para rodar algo así siendo tan sólo un niño?

R: Me dijo que imaginase que la que estaba abajo muerta (en el camarote del barco 'La Dorada') era mi madre y, desde ese momento, yo ya no podía parar de llorar...Me gusta mucho esa escena porque el personaje de Julia, al explicarle a un niño lo que significa la muerte, no se casa con ninguna religión. Eso demuestra lo buenos que eran los diálogos. A día de hoy me siguen pareciendo una maravilla.

P: ¿Qué le dirías al público que ve Verano Azul como algo kitsch, anticuado y pasado de moda?

R: Que la vean en su contexto. Hoy en día, por ejemplo, puede parecer cursi ver a Bea sin bañarse en la playa y con la camisa hasta arriba porque le ha venido el periodo, pero en aquella época tratar ese tema en televisión era algo revolucionario. De hecho, hubo hasta un grupo anti Verano Azul que acusó a la serie de utilizar un lenguaje soez. Fue algo tremendo en el 81 usar vocabulario juvenil que nunca se había escuchado en televisión o tratar temas como el divorcio o el embarazo de una chica sin estar casada.

P: Muchos críticos de televisión no se avergüenzan a la hora de reconocer que la serie les hizo llorar y que hay escenas con una gran poesía visual, ¿Qué piensa al respecto?

R: Es totalmente cierto. Te pongo un ejemplo: en mi capítulo favorito, No matéis mi planeta, por favor, hay una escena de mi personaje con Piraña en la playa haciendo volar una cometa. Está rodada desde lo alto, en un plano picado, y con la música de Carmelo Bernaola de fondo... Es una escena preciosa.

P: ¿Cómo ven sus compañeros de la serie este recorrido que hace por Nerja rememorando sus anécdotas y sus localizaciones?

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