Álex González: "A todos nos cuesta hacernos con la crítica aunque no te quites la camiseta"
  1. Televisión
ESTRENA 'EL PRÍNCIPE' ESTE MARTES EN TELECINCO

Álex González: "A todos nos cuesta hacernos con la crítica aunque no te quites la camiseta"

Álex González estrena el nuevo gran proyecto de ficción de Telecinco, 'El príncipe', junto a Hiba Abouk, Jose Coronado y Rubén Cortada

A Álex González le tocó el papel coprotagonista de rebote. El éxito de El tiempo entre costuras llevó a Adriana Ugarte a aparecer en cada papel que se publicaba. Su triunfo era arrollador, por lo tanto, el de su novio (o ex). Álex González. Ahora, el actor, toma el timón y se convierte en el protagonista de la historia. Es el protagonista de El Príncipe, la serie que Telecinco estrena el próximo martes a las 22:30 horas. A pesar de eso, no puede evitar que se le pregunte por la chica de la competencia.

González responde a todas las preguntas que se le vienen encima. Incluso, es capaz de meterse en “emberejenales” él solito. Pero cuando el nombre de Adriana [Ugarte] sale a la luz, el actor se da la vuelta para mirar a su representante. Sonría y se ríe. “Lo siento. Creo que ya he hablado bastante”. Es reticente a hablar de su vida privada, aunque su naturalidad le lleva a hacerlo. “Uno no se acostumbra a que le saque con una chica cada semana”, dice. “M gustaría que la prensa fuese más consecuente.

Una de esas “chicas” era Hiba Abouk, su compañera de reparto. “Al final, dejas de ver a tus propios amigos y estás más tiempo con Jose [Coronado], con Rubén [Cortada] o con Hiba [Obouk]. A mí me pasó una cosa curiosa, y es que al final la realidad siempre tiene que ver algo con la ficción. Al final, mi personaje es un solitario. Al final, su vida está muy deteriorada porque se involucra en su trabajo al 100%. Y eso me ha pasado a mí también”.

Álex González será Javier Morey en la ficción de Telecinco. Tras trabajar como infiltrado en bandas urbanas e incluso en la mafia rusa, ahora ha sido enviado a Ceuta con la misión de indagar en las técnicas de reclutamiento y las fuentes de financiación de un grupo fundamentalista que pretende establecerse en la zona, con la sospecha de que los territorios podrían contar con la ayuda de algún miembro de la comisaría de El Príncipe.

¿Cómo llegó este papel a tus manos?

Hice un casting en mayo de 2012. Ya me habían dicho que era un proyecto muy ambicioso. Me tocó a mí. Yo tenía clarísimo que quería hacerlo porque es el papel más difícil que he hecho hasta ahora. Parece que a Morey no le pasa nada pero nunca es lo que parece. Javier Morey es un actor dentro de otro actor. Es un trabajo muy rico a la hora de abordarlo.

¿Cómo te preparaste el personaje?

Para mí una de las dificultades de Javier Morey es que no tenía muchas referencias. Me gusta beber desde una exposición de fotografía hasta ver otras películas o papeles de teatro. Con Javier Morey me costó mucho encontrar cosas que me motivaran. Me informé mucho en internet sobre el CNI, vi algunos documentales que me enseñaron mucho. Pero al final me di cuenta de que Javier Morey se tiene que hacer pasar por policía y convencer a la gente de que es policía. Entonces me di cuenta de lo que tenía que hacer. Yo no soy actor. Yo soy policía.

Antes de empezar a grabar no conocía nada de El Príncipe. En un gran desconocido y ahora es un gran descubrimiento. Antes de grabar me preocupaba el nombre de la serie, incluso planeamos cambiarlo. Me daba miedo que pudiésemos estigmatizar a las 12.000 personas que viven en el barrio. Creo que al final hemos conseguido que sea así. Yo no puedo decir nada malo del barrio a pesar de que sé que es un barrio conflictivo. Es un barrio que nos ha dado mucho. Es un personaje más. No solamente a nivel visual, sino de olores y sabores que pueden traspasar la pantalla.

¿Cuánto tiempo pasaste en El Príncipe?

Estuve en enero una semana, en febrero otra y en mayo estuvimos grabando dos semanas. En total, he estado cuatro semanas allí. Me han tratado muy bien. Hubo cuatro tiroteos la primera semana que yo estuve allí. En Madrid, cuando entras en un barrio conflictivo tu cuerpo se pone en alerta. En El Príncipe nos han tratado muy bien y no he notado esa peligrosidad. Pero luego abres el periódico y te encuentras los tiroteos.

¿Hablaste con varios policías para que te mostrasen su situación?

Tuve la oportunidad de hablar con varios policías de allí, altos cargos que pudieron instruirme porque estaba construyendo el personaje. Pero era muy complicado, también para ellos, explicarme lo que está pasando allí.

¿Qué ha significado para ti trabajar con Jose Coronado?

Es un sueño hecho realidad porque me he criado viendo sus películas y sus series. Ya le tenía en alta estima como actor y ahora como persona me ha enamorado. Al final, tienes más trato con quien más secuencias tienes. Al final estamos todo el día juntos.

En el último año no hemos hecho otra cosa. De 7 de la mañana a 8 de la tarde, y luego a estudiar. Al final, dejas de ver a tus propios amigos y estás más tiempo con Jose, con Rubén o con Hiba. A mí me pasó una cosa curiosa, y es que al final la realidad siempre tiene que ver algo con la ficción. (Me estoy metiendo en un emberejenal). Al final, mi personaje es un solitario. Al final, su vida está muy deteriorada porque se involucra en su trabajo al 100%. Y eso me ha pasado a mí también. Llevo un año en el que he descuidado a mi familia, a mis amigos. Pero al final de la serie he aprendido algo: no hay que elegir. Puedes hacer todo.

Pues cada semana te sacan con una chica diferente…

Eso no lo hago yo.

¿Uno se acostumbra?

Si te digo la verdad no me acostumbra. Una cosa es que lo intente vivir con normalidad. No me enfado. La prensa en general y la prensa del corazón en particular tiene mucho poder de que todo lo que toca lo convierte en verdad. Tiene el monopolio de la verdad. Yo, como ciudadano de a pie, me gustaría que fuesen más consecuentes con eso porque pueden hacer daño y por el público, que tiene derecho a saber la verdad. Y ya he hablado demasiado.

¿Cómo ha sido grabar con croma? ¿Es más complicado?

En X-Men tenía mucho trabajo de imaginación. La primera escena que rodé era lanzar un tornado y no sabía qué hacer. Hay mucho trabajo de imaginación, el juego de la infancia llevado a la madurez. En El Príncipe ha sido más complicado porque no hemos podido interactuar. Me he sentido más encorsetado. Pero viendo el resultado merece la pena.

¿Cómo convencerías al público para que vea la serie?

Lo que me gusta de la serie es que nadie es bueno y nadie es malo. Todos tenemos motivos para hacer lo que hacemos. Cada uno tendrá sus motivos. No hay héroes. A Javier Morey le costó mucho hacerse con Fran (JoseCoronado) y a mí me costó mucho hacerme con Joseporque, a pesar de que él me llama jefe, es él.

Los jóvenes actores no están siendo bien considerados por la crítica, y más si se quitan la camiseta. ¿No tienes miedo a convertirte en hombre objeto?

A cualquier actor joven le cuesta hacerse con la crítica aunque no te quites la camiseta. Este año ha pasado en los Goya. No hay ningún actor joven nominado. Mario Casas tiene este año tres trabajos destacables, es uno de los actores que más ha aportado al cine español y no está nominado. Ni él, ni Hugo Silva o Miguel Ángel Silvestre. Al final, con nuestra edad, el mejor premio es trabajar.

No depende de mí cuando me hacen quitarme la camiseta. Sólo depende de mí cuando tengo que hacer promoción de algo con fotos. Ayer me pasó. Me pidieron una foto sin camiseta y me negué. Pero cuando es en un guión no lo puedo cambiar. En El Príncipe, en 13 capítulos me la quito tres veces. Y la menos justificada es en el primero. En España, el guionista se tiene que ceñir a escribir para el espectador medio y quieren abarcar el mayor número de edad, sexo y mentalidades.

¿Te consideras el actor del momento?

Son rachas y épocas que dependen del público. A mí me gustaría tener la edad de Jose, poder mirar atrás y ver una carrera llena de muchas cosas, de muchas películas y muchos proyectos.

Telecinco Mediaset
El redactor recomienda