Peter Jackson, entre el cielo y el infierno

Alejándose del aliento titánico de proyectos como El señor de los anillos o King Kong, Peter Jackson se quiso adentrar en el intimismo de la historia

Foto: Peter Jackson, entre el cielo y el infierno
Peter Jackson, entre el cielo y el infierno

Alejándose del aliento titánico de proyectos como El señor de los anillos o King Kong, Peter Jackson se quiso adentrar en el intimismo de la historia que Alice Sebold desarrolló en Desde mi cielo. He aquí el resultado, una película que mantiene el título original, The Lovely Bones (Los huesos encantadores), pero parece que no mucha de la esencia del texto. De nuevo diré que no hemos de perdernos en comparativas. A cada caso, lo suyo. Por eso, la película que ahora estrena es cuanto menos una de esas rarezas que no deja indiferente; una exploración de la vida de una familia en la que el tono sentimental y el crudo se mezclan a partes iguales.

 

La película habla desde la voz omnisciente de Susie Salmon, una chica de 14 años, que fue asesinada por un vecino. Una joven cuya vida abruptamente interrumpida se moverá hacia una especie de suburbio del cielo en el que explorará algunas de sus ilusiones y miedos vitales mientras observa a aquellos que dejó en la tierra. Ella brilla con luz propia en manos de Saoirse Ronan y nos conquista desde el principio gracias a la maravillosa manera con la que Jackson va planteando cada elemento de su vida, a la manera de trabajos como su Criaturas Celestiales.

 

El problema surge a partir de la entrada en la otra vida, una inmersión de tomas con pantalla verde en las que se muestra un mundo demasiado artificioso y un tanto primario que alcanza su sumun en ese atisbo de final en el que se acerca al cielo. Es entonces cuando tirando de una canción asociada a un anuncio, Song to the Siren, se redobla la sensación de cercanía a la estética new age tan poco cinematográfica.

 

Jackson, alias más-de-un-final, vuelve a detenerse demasiado en los detalles y descuida el conjunto. Esto hace que, por ejemplo, resulte curiosa la manera en que refleja los setenta, la época en la que se desarrolla la historia, en un estilo próximo al que exhibió Richard Kelly en su un tanto desastrosa The Box: de tan minucioso no parece real –David Fincher lo hizo mejor en Zodiac-. Además, consigue una interpretación un tanto gris de la fabulosa Rachel Weisz, mientras Mark Wahlberg y Susan Sarandon salvan la papeleta como pueden, y Stanley Tucci le pone más que enjundia al malvado de la historia.

 

The Lovely Bones es un interesante experimento fallido en el que el cineasta neozelandés parece ver a sus criaturas como si estuviesen en una casa de muñecas, ese elemento tan repetido a lo largo de la cinta. Una suerte de confusión de sensaciones que te mantiene atrapado, pero sitúa a Jackson entre el cielo y el infierno: podía haber hecho una gran película… si supiera lo que realmente quiere contar.

 

Criterio de valoración:
Obra maestra.
Muy buena.
Buena.
Interesante.
Regular.
Mala.

Televisión
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios