China inventa un arma magnética ultrasilenciosa para operaciones encubiertas
El arma, capaz de disparar entre 1000 y 2000 proyectiles por minuto, puede penetrar tablones de madera y cuenta con niveles de potencia ajustables para variar su letalidad
China tiene una nueva arma lista para el despliegue. No es un gran misil hipersónico ni un caza invisible de sexta generación, sino un nuevo cañón electromagnético portátil. La televisión estatal china ha emitido unas pruebas de fuego real donde la empresa estatal China South Industries Group Corporation demuestra su supuesta eficacia. Según la compañía, el arma está diseñada para intervenciones policiales y operaciones de sigilo.
Este diseño puede jubilar de un plumazo mil años de historia armamentística al eliminar la pólvora de la ecuación de las armas de fuego. Al depender íntegramente de la energía eléctrica en lugar de reacciones químicas, los ingenieros han logrado suprimir el ruido ensordecedor, la emisión de humo, el destello luminoso y la expulsión de casquillos. El arma —la segunda generación del prototipo anunciado el año pasado— es un rediseño que transforma un proceso mecánico y violento en un sistema digital, limpio y carente de retroceso.
Cómo funciona
El diseño tiene un enfoque puramente utilitario. Lejos de las líneas curvas de un fusil de asalto tradicional, el chasis se presenta como un bloque recto y minimalista equipado con un cañón que apenas alcanza los 30 centímetros de longitud. La distribución del 'hardware' coloca el cargador en la parte posterior, equilibrando el centro de gravedad en torno a la empuñadura para permitir que el operador efectúe ráfagas continuas usando una sola mano.
El cañón del arma no es un tubo para contener la explosión de la pólvora, sino un raíl de aceleración electromagnética en el que una serie de bobinas genera campos magnéticos que se encienden y apagan en una secuencia perfecta. Esta cascada de energía invisible atrapa el proyectil metálico y lo arrastra hacia adelante sin fricción mecánica, optimizando la propulsión para lograr una cadencia de tiro de entre 1000 y 2000 proyectiles por minuto.
El arma incorpora un sistema de telemetría electrónico, con una pantalla digital incrustada en el lanzador que proporciona datos en tiempo real sobre la autonomía de la batería, la cantidad exacta de munición disponible y el perfil de disparo seleccionado. El sistema de puntería prescinde de miras tradicionales en favor de un módulo láser integrado que en teoría asegura una trayectoria precisa antes de accionar el mecanismo.
La principal ventaja operativa de esta arma radica en su capacidad para modificar su nivel de letalidad de forma instantánea. El usuario puede calibrar la corriente eléctrica sobre la marcha para alterar la velocidad de salida del proyectil dependiendo de la distancia del blanco. Como explicó el comentarista militar Zhang Xuefeng durante la emisión televisiva, "al repartir la fuerza del impacto por un área más amplia, se puede inmovilizar a los objetivos de forma eficaz reduciendo el riesgo de muerte".
Camino del despliegue operativo
Esta versión definitiva es una evolución directa de las pruebas realizadas por científicos militares en 2025, cuando un prototipo inicial consiguió lanzar munición a 86 metros por segundo. El modelo de 2026 sacrifica una fracción de aquella rapidez inicial al incorporar un conducto de aceleración más largo y utilizar munición de mayor tamaño. Este ajuste técnico genera un aumento considerable tanto en la energía cinética como en el poder destructivo general de la plataforma.
Pero el arma todavía tiene un gran problema: la duración de la batería. Mientras que un arma de fuego no tiene problema en disparar por tiempo ilimitado mientras tenga munición, un arma eléctrica depende de la batería. Un soldado puede llevar una mochila con más baterías para resolverlo, aunque eso comprometería uno de sus beneficios: su portabilidad.
El cañón de riel magnético ha sido uno de los sueños de la ciencia ficción durante décadas. Tanto el ejército chino como el norteamericano y el japonés han realizado pruebas de cañones de riel. Los chinos ya son capaces de acelerar proyectiles de 124 kilogramos a más de 700 kilómetros por hora mediante esta misma arquitectura magnética. Según Xuefeng, este nuevo avance "podría desempeñar un papel más importante en la guerra del futuro, complementando o sustituyendo a las armas de fuego tradicionales en determinados entornos de combate a medida que la tecnología de las baterías siga mejorando".
China tiene una nueva arma lista para el despliegue. No es un gran misil hipersónico ni un caza invisible de sexta generación, sino un nuevo cañón electromagnético portátil. La televisión estatal china ha emitido unas pruebas de fuego real donde la empresa estatal China South Industries Group Corporation demuestra su supuesta eficacia. Según la compañía, el arma está diseñada para intervenciones policiales y operaciones de sigilo.