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Por qué no sabemos si Irán está usando misiles hipersónicos en sus ataques
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Qué son los misiles Kheibar

Por qué no sabemos si Irán está usando misiles hipersónicos en sus ataques

El Ejército iraní asegura haber disparado misiles Khyber contra la cúpula política y militar de Israel. Aparentemente, el misil eludió a las defensas, aunque nadie sabe con certeza qué tipo de arma es

Foto: El misil balístico iraní Khyber. (Wikimedia Commons/Agencia de Noticias Tasnim)
El misil balístico iraní Khyber. (Wikimedia Commons/Agencia de Noticias Tasnim)

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) asegura haber atacado la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu y el cuartel general del comandante de su Fuerza Aérea. Aunque Israel lo niega y califica la noticia como fake news (noticia falsa). La agencia Tasnim, afiliada al CGRI, ha llegado a afirmar que los misiles que se usaron para el ataque fueron los Kheibar. Otros medios los denominaron Kheibar Shekan e incluso misiles hipersónicos, pero la realidad es que no se sabe a ciencia cierta qué misiles está usando Irán.

Las fotografías de los impactos son, por sí solas, insuficientes para identificar la variante. "La única conclusión defendible es que Irán está borrando deliberadamente las identidades de sus misiles para complicar la atribución y amplificar el valor disuasorio percibido", explican los analistas de Army Recognition.

Sin restos físicos, telemetría o una evaluación de daños independiente, Kheibar ha acabado funcionando como una ambigua etiqueta dentro de la comunicación estratégica iraní. Bajo ella conviven al menos dos tipos de misiles y sus diferencias son estratégicamente relevantes.

Foto: rearme-europa-tecnologia-defensa-caza-futuro

Qué puede ser el Kheibar

El Kheibar Shekan es un misil balístico de alcance medio (MRBM, por sus siglas en inglés) de tercera generación con propulsión de combustible sólido, un alcance declarado de aproximadamente 1.450 kilómetros y guía asistida por satélite. Su cabeza de guerra maniobrable —lo que los ingenieros llaman un MaRV, maneuvering reentry vehicle— puede alterar su trayectoria en la fase terminal del vuelo, reduciendo la ventana de intercepción y añadiendo dudas sobre el punto de impacto.

El combustible sólido permite lanzarlo desde plataformas móviles y dispersas con preparación mínima, lo que hace casi imposible neutralizarlo antes del disparo. En términos operativos, está diseñado para ser lanzado en oleadas desde celdas distribuidas, con el objetivo de saturar los interceptores de la capa superior del escudo israelí.

Irán también llama Kheibar al Khorramshahr-4. Si es este el misil empleado, la amenaza cambia radicalmente de perfil: ya no se trata de cantidad, sino de potencia y alcance. Presentado en 2023, este MRBM de combustible hipergólico —un propelente líquido que puede mantenerse activo durante largos períodos sin degradarse— alcanza aproximadamente 2.000 kilómetros y lleva una carga explosiva considerablemente más pesada. Su sistema de propulsión permite reducir el tiempo de preparación al lanzamiento a apenas unos minutos, lo que lo hace más resistente a ataques preventivos. Incorpora además navegación en la fase intermedia del vuelo —fuera de la atmósfera— capaz de corregir la trayectoria incluso frente a contramedidas enemigas.

Finalmente, si Irán empleó una variante vinculada al programa Fattah, ya entramos en territorio hipersónico. Los oficiales iraníes han afirmado que este misil alcanza entre Mach 13 y Mach 15 con un alcance de hasta 1.400 kilómetros, aunque la característica técnica más relevante no es la velocidad —los misiles balísticos convencionales ya la superan ampliamente— sino el hecho de que incorpora un pequeño motor de cohete dentro del vehículo de reentrada para maniobrar activamente en la fase terminal. No es un planeador hipersónico clásico —de hecho, muchos analistas consideran discutible aplicar esta etiqueta en su caso— ni un misil de crucero con motor scramjet: es una arquitectura MaRV derivada del Kheibar Shekan, una solución de ingeniería que busca los mismos efectos antidefensa sin necesidad de dominar las partes más complejas del vuelo hipersónico prolongado.

La lucha entre el misil y el escudo

El ataque iraní del 2 de marzo no solo plantea preguntas sobre qué misil se usó, sino hasta dónde pueden aguantar los sistemas defensivos israelíes y por cuánto tiempo. El Arrow-3, piedra angular de la defensa de Israel contra misiles balísticos, está diseñado para interceptar amenazas fuera de la atmósfera mediante tecnología hit-to-kill, destruyendo el objetivo por impacto directo y sin carga explosiva. Informes israelíes le atribuyen haber interceptado múltiples misiles durante los ataques masivos de Irán en 2024.

Sin embargo, ese sistema es más eficaz cuanto más predecible es la trayectoria del misil atacante. Cuando la maniobrabilidad aumenta, o cuando la trayectoria cambia para reducir el tiempo de alerta, la ventana de intercepción se cierra y el defensor debe elegir entre disparar antes con menos certeza o más tarde con menos tiempo.

Israel ya casi tiene lista la siguiente generación de misiles para su escudo: el Arrow-4. Actualmente en fase de pruebas en vivo, está diseñado específicamente para enfrentarse a amenazas maniobradoras e hipersónicas en la alta atmósfera, reconociendo implícitamente que la batalla defensiva se desplaza del espacio exterior hacia una zona mucho más compleja. El problema, sin embargo, no cambia: los interceptores son limitados y costosos, mientras que los misiles atacantes son comparativamente baratos y pueden dispararse en masa.

La ventaja estratégica de Irán descansa precisamente en esa asimetría: el mayor arsenal de misiles de la región, combinando MRBMs, cabezas de guerra maniobradoras y señuelos para forzar a sus adversarios a un ritmo de desgaste insostenible. Cada lanzamiento es también un experimento y una oportunidad de evaluar supervivencia, precisión y efecto psicológico en condiciones reales.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) asegura haber atacado la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu y el cuartel general del comandante de su Fuerza Aérea. Aunque Israel lo niega y califica la noticia como fake news (noticia falsa). La agencia Tasnim, afiliada al CGRI, ha llegado a afirmar que los misiles que se usaron para el ataque fueron los Kheibar. Otros medios los denominaron Kheibar Shekan e incluso misiles hipersónicos, pero la realidad es que no se sabe a ciencia cierta qué misiles está usando Irán.

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