Esta cámara con IA hace que los viajes en bicicleta sean menos terroríficos
Ir en bicicleta por ciudad supone pedalear rodeado de autobuses y coches que te pasan rozando. Esta nueva cámara inteligente analiza lo que sucede detrás de ti y te avisa del peligro para mantenerte seguro
Luna Systems, una startup con sede en Dublín, ha desarrollado algo que puede quitarles mucho estrés a las personas que usan la bicicleta para moverse por la ciudad. Su cámara trasera con inteligencia artificial, el equivalente para la bici de un sistema de aviso de colisión como el que ya llevan muchos coches modernos. La han llamado Luna Oculus y transmite las imágenes en tiempo real del tráfico que hay a tu espalda y lanza avisos cuando otro vehículo se está acercando más de la cuenta.
La tecnología no evitará que coches o autobuses pasen zumbando a tu lado, rozándote los codos, pero ofrece a sus usuarios un tiempo extra para reaccionar. Esos segundos de más pueden marcar la diferencia entre llevarte un susto o no poder llegar a tu destino para contarlo.
"Nuestro producto se centra en el ciclista y en avisarle cuando esté en mayor riesgo", me explica Andrew Fleury, director ejecutivo de Luna. "Si es posible, queremos que el ciclista tome medidas para reducir su riesgo e intente adoptar una mejor posición en la carretera en función de la situación".
Cómo funciona
Luna Oculus se monta en tu bicicleta como una luz trasera normal. De hecho, lo es, una de 90 lúmenes. Pero dentro de su carcasa hay una cámara de 1080p con seis horas de autonomía con una sola carga USB-C. Y un sistema ejecuta modelos de inteligencia artificial que pueden identificar coches, camiones, autobuses y otras bicicletas que se acercan por detrás. La transmisión de vídeo en directo llega directamente a tu teléfono montado de manera segura en el manillar, para que puedas ver lo que se aproxima sin preocuparte de girar el cuello o de perder el móvil.
El objetivo del Luna es que seas capaz de tener la máxima información posible sin demasiadas distracciones. Cuando un vehículo se acerca demasiado, el sistema aumenta la intensidad de las alertas según el nivel de riesgo que percibe. Tú eliges cómo quieres que te avise: mediante señales visuales, pitidos sonoros o ambas. Y se puede ajustar el umbral de distancia al que se activa la alarma.
Otra característica clave de Luna es que todo el procesamiento de inteligencia artificial ocurre en el propio dispositivo. Al no depender de la nube, no hay latencia y lo que estás viendo en el móvil es exactamente ese camión que te pisa los talones en la vida real. "Luna se basa en una nueva categoría de procesador de inteligencia artificial diseñado específicamente para aplicaciones de bajo consumo", dice Fleury. "Esto significa que podemos ejecutar modelos de inteligencia artificial de forma extremadamente eficiente en cuanto a energía. La optimización de modelos para aplicaciones tan ligeras es esencialmente nuestra competencia principal como empresa".
Indica las mejores rutas
Luna Oculus no solo te avisa, también tiene memoria. El sistema graba automáticamente incidentes peligrosos durante tu trayecto, como adelantamientos a menos de 1,5 metros, maniobras agresivas o la llegada de un comeculos impaciente. El dispositivo geolocaliza estos momentos y los representa en mapas, construyendo una imagen de qué tramos de tu ruta son los más peligrosos.
Este mapa es lo que diferencia a Luna de competidores como el Beam RS 1000. Su cámara con IA también ofrece alertas gracias a sus algoritmos de inteligencia artificial y realiza grabación automática de incidentes, pero carece de las funciones del mapa.
Si no tienes inconveniente en compartir tus datos, Luna puede añadir tu información a la de otros ciclistas para crear mapas colaborativos que señalen cuáles son las peores rutas para ir en bicicleta. "Luna también proporciona grabaciones de incidentes con mapas posteriores al trayecto (identificación de puntos negros para información sobre seguridad de rutas)", dice Fleury. "Además, grabamos de forma inteligente todos los incidentes de riesgo que puedas experimentar en tu trayecto para que también tengas pruebas en caso de que ocurra lo peor".
Todavía no han empezado los envíos
Los sensores de las cámaras siempre funcionan mejor de día. Con poca luz —amanecer, atardecer, escenas nocturnas bien iluminadas— la capacidad de detección de objetos baja enormemente. Luna gestiona esto mediante algoritmos de detección de movimiento y, según Fleury, en condiciones de muy poca luz o de oscuridad total, el dispositivo aún detecta coches que se acercan gracias a sus faros. Sin embargo, pierde la capacidad de identificar objetos que no emitan luz, como peatones u otros ciclistas.
"Siempre maximizamos las detecciones que son posibles en las condiciones dadas", explica el director ejecutivo de Luna. La lluvia y la suciedad se gestionan gracias al diseño de la carcasa de la cámara, y si la lente se obstruye, el sistema te indica que la limpies.
Todo lo que cuenta Luna suena muy prometedor, pero todavía no han empezado los envíos. Luna lanzó una campaña de crowdfunding en Indiegogo en 2024 donde el precio de venta al público previsto era de 199 € (unos 235 dólares estadounidenses), que lleva incluidos 12 meses de acceso gratuito a la aplicación. Después se prevé que que el coste anual del servicio sea de 72 €. "Los envíos a consumidores están previstos para mediados o finales de 2026 y mantendremos a todos informados sobre los plazos y también sobre los precios a través de nuestros canales oficiales en los próximos meses", confirma Fleury.
Por ahora la cosa no va mal. La empresa recaudó 1,5 millones de euros en financiación el mes pasado y pretende alcanzar los 5 millones de euros en total a finales de 2026. Aunque Luna por ahora solo sirve para bicicletas, Fleury asegura que se están planteando llevar la tecnología a las motos en el futuro.
Luna Systems, una startup con sede en Dublín, ha desarrollado algo que puede quitarles mucho estrés a las personas que usan la bicicleta para moverse por la ciudad. Su cámara trasera con inteligencia artificial, el equivalente para la bici de un sistema de aviso de colisión como el que ya llevan muchos coches modernos. La han llamado Luna Oculus y transmite las imágenes en tiempo real del tráfico que hay a tu espalda y lanza avisos cuando otro vehículo se está acercando más de la cuenta.