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Hallan un fármaco que regenera el cabello en un remedio chino milenario
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Polygonum multiflorum

Hallan un fármaco que regenera el cabello en un remedio chino milenario

Un nuevo estudio científico afirma que el uso de una raíz medicinal china —usada durante siglos para tratar la caída del cabello— no es una fantasía folclórica sino que tiene base científica

Foto: La alopecia androgenética puede ser reversible gracias a los componentes farmocológicos de un remedio chino de tradición milenaria. (EFE Caroline Brehman)
La alopecia androgenética puede ser reversible gracias a los componentes farmocológicos de un remedio chino de tradición milenaria. (EFE Caroline Brehman)

No es un cuento chino. “Estudios modernos confirman ahora que esto no era folclore; es farmacología”. Son las palabras del investigador Han Bixian, que acaba de publicar en la revista científica Journal of Holistic Integrative Pharmacy un análisis sobre el Polygonum multiflorum, comúnmente conocido como tubérculo de vellón o centinodia china. Esta hierba trepadora se ha utilizado en la medicina tradicional china durante siglos para combatir el encanecimiento prematuro y la caída del cabello. Según Han, ahora la ciencia respalda la efectividad de este remedio milenario.

Lo que diferencia al Polygonum multiflorum (PMT) de las soluciones farmacéuticas actuales no es un ingrediente mágico, sino su capacidad para lanzar un ataque sincronizado en tres frentes biológicos distintos. El equipo liderado por Han afirma que, mientras que los medicamentos occidentales suelen centrarse en una única vía —como un francotirador con una sola bala—, el funcionamiento de esta raíz actúa como un mecanismo “multicomponente, multidiana y multivía”. El estudio revela que la planta no se limita a frenar la caída, sino que bloquea las hormonas que encogen el folículo, activando las señales celulares de crecimiento y mejorando el riego sanguíneo del cuero cabelludo simultáneamente. Es una estrategia que se alinea con lo que los autores describen en su investigación como el “concepto de regulación sistémica que persigue la medicina de precisión moderna”.

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Múltiples frentes de batalla

El primer frente de batalla es hormonal. El enemigo principal de la alopecia androgenética es la dihidrotestosterona (DHT), una hormona que actúa como un compactador de basura, miniaturizando los folículos pilosos hasta asfixiarlos. Esta hormona se genera cuando la testosterona entra en contacto con una enzima específica llamada 5α-reductasa. El estudio detalla que el extracto de etanol al 75% de esta raíz logra inhibir la actividad de esa enzima destructora en un 90,25 %. Componentes activos específicos dentro del tubérculo, como la emodina y la fisciona, funcionan como un dique de contención, interviniendo en la progresión patológica de la calvicie “en su origen”.

Más allá de la contención hormonal, la raíz actúa como un interruptor de encendido para la maquinaria celular que se ha quedado dormida. El análisis de Han identifica al glucósido de tetrahidroxistilbeno (TSG) como el “principal componente farmacológicamente activo” responsable de la regeneración. Este compuesto activa dos vías de señalización cruciales con nombres peculiares: Wnt/β-Catenina y Sonic Hedgehog (Shh), que son las que gobiernan la formación del cabello. Al estimular estas vías, el PMT impide la muerte celular programada de las células capilares y fuerza a los folículos a entrar en la fase anágena —la etapa activa de crecimiento—, prolongando su ciclo vital y retrasando su envejecimiento.

placeholder Transformación del Polygonum multiflorum de planta a medicina. A: Planta entera con raíz. B: Raíz cruda seca. C: Raíz cortada y procesada. (Imagen del estudio, Han et al)
Transformación del Polygonum multiflorum de planta a medicina. A: Planta entera con raíz. B: Raíz cruda seca. C: Raíz cortada y procesada. (Imagen del estudio, Han et al)

El tercer pilar de este proceso es puramente logístico: el suministro de recursos. La investigación asegura que la alopecia está intrínsecamente ligada a una microcirculación deficiente, como una tubería obstruida que impide el riego. El PMT mejora la reología sanguínea, reduciendo la viscosidad de la sangre y la agregación de glóbulos rojos. Esto permite entregar “oxígeno y nutrientes abundantes a los folículos pilosos”, validando científicamente la antigua teoría de la medicina tradicional que prescribía “nutrir el hígado y el riñón” para oscurecer y fortalecer el cabello.

La necesidad de esta alternativa es acuciante debido a las limitaciones de la farmacopea actual. Hoy en día, el tratamiento de la alopecia depende casi exclusivamente de la finasterida y el minoxidil, los únicos dos medicamentos aprobados. Sin embargo, el estudio señala que ambos fármacos presentan “numerosos efectos secundarios” y una eficacia limitada con un inicio de acción lento, de entre tres y seis meses. Los autores destacan que los pacientes a menudo rechazan estos tratamientos “debido a la ansiedad” ante reacciones adversas conocidas, como la disfunción sexual o la irritación del cuero cabelludo. En contraste, el PMT ofrece una “regulación sistémica” con un potencial terapéutico más sostenible.

Formulas milenarias

La validación de Han no es un descubrimiento aislado, afirma el estudio, sino la confirmación de una tendencia histórica. Al revisar las bases de datos de medicina tradicional china de los últimos 50 años, el equipo encontró que el Polygonum multiflorum fue la hierba más utilizada en fórmulas internas para tratar la alopecia, apareciendo en 74 ocasiones distintas, muy por encima de cualquier otra planta. “Nuestro análisis tiende un puente entre la sabiduría antigua y la ciencia moderna”, afirma Han, señalando que los registros que datan de la Dinastía Tang ya describían efectos que “se alinean perfectamente con la comprensión actual de la biología del cabello”.

Sólo hay un pero: si la raíz no se procesa correctamente, el estudio advierte que el consumo de la raíz cruda se asocia con riesgo de lesión hepática. La clave para desbloquear sus beneficios sin riesgos reside en el método tradicional de preparación: cocer la raíz al vapor con jugo de judía negra. Según Han y sus coautores, “cuando se procesa adecuadamente, un paso clave en la preparación tradicional”, el PMT muestra un “perfil de seguridad favorable”, logrando el objetivo farmacológico de reducir la toxicidad mientras se preserva la eficacia regenerativa. Quizás, después de los resultados del estudio de Han, la industria farmacológica pueda ofrecer una solución procesada y segura, aprobada por las agencias de medicamento.

No es un cuento chino. “Estudios modernos confirman ahora que esto no era folclore; es farmacología”. Son las palabras del investigador Han Bixian, que acaba de publicar en la revista científica Journal of Holistic Integrative Pharmacy un análisis sobre el Polygonum multiflorum, comúnmente conocido como tubérculo de vellón o centinodia china. Esta hierba trepadora se ha utilizado en la medicina tradicional china durante siglos para combatir el encanecimiento prematuro y la caída del cabello. Según Han, ahora la ciencia respalda la efectividad de este remedio milenario.

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