Europa prueba con éxito su misil hipersónico rival del Oreshnik ruso
Una 'startup' anglo-germana ha realizado el primer test hipersónico privado de Europa: su misil superó Mach 6, marcando un hito en la independencia armamentística del continente
La empresa aeroespacial Hypersonica ha probado con éxito el primer misil hipersónico desarrollado por una firma privada en Europa. El ensayo se realizó el 3 de febrero en Andøya Space, en el norte de Noruega, donde el prototipo de Hypersonica superó Mach 6, alcanzando más de 7.400 kilómetros por hora y volando más de 300 kilómetros.
La compañía asegura que todos los sistemas operaron de forma normal durante el vuelo por encima de Mach 6. La velocidad del desarrollo también parece hipersónica. Según Hypersonica solo han tardado 9 meses entre la fase de diseño y la prueba del prototipo, lo que podría acercar a Europa a tener en 2029 sus primeros misiles hipersónicos fabricados en casa.
“Hypersonica ha logrado un hito importante en nuestro camino hacia el desarrollo de la primera capacidad de ataque hipersónico soberana de Europa para 2029”, aseguran Philipp Kerth y Marc Ewenz, dos antiguos investigadores de la Universidad de Oxford que fundaron Hypersonica en diciembre de 2023. Kerth y Ewenz aseguran que su misil se alinea perfectamente con los planes hipersónicos de la OTAN y Reino Unido para 2030. Ambas con un ojo puesto en Rusia y su Oreshnik.
Qué se sabe
Los misiles hipersónicos se definen generalmente como aquellos capaces de volar a más de cinco veces la velocidad del sonido —Mach 5— manteniendo maniobrabilidad dentro de la atmósfera. A esas velocidades, el aire que rodea al vehículo se comprime y calienta de forma extrema, lo que convierte la gestión térmica y el control de vuelo en los principales desafíos técnicos.
La compañía no ha detallado el tipo exacto de propulsión o la configuración aerodinámica del prototipo, pero sí ha hablado de su filosofía de diseño. Hypersonica utiliza una arquitectura modular que permite actualizaciones rápidas y ciclos de desarrollo que tardan meses en lugar de años. Esto lograría una reducción de costes de más del 80% frente a los programas convencionales de defensa, según la propia empresa.
Su plan para llegar a la fecha del 2029 tiene cuatro fases. Primero, alcanzar el vuelo hipersónico, algo que ya han logrado con este primer test; después tendrán que demostrar el control avanzado de vuelo a velocidad hipersónica, la maniobrabilidad compleja y, finalmente, que cumple con los requisitos de misión completos para un sistema de ataque operativo.
La carrera hipersónica europea
Europa está fortaleciendo su músculo militar a marchas forzadas, acorralada entre las ansias expansionistas de Putin y nuestra dependencia tecnológica de EEUU.
Moscú ha desplegado su misil hipersónico Oreshnik contra Ucrania en dos ocasiones desde noviembre de 2024 y los ha posicionado en Bielorrusia. Este misil puede viajar a 13.000 kilómetros por hora, transportar ojivas convencionales o nucleares y alcanzar objetivos a hasta 5.500 kilómetros de distancia. Su uso contra infraestructuras críticas en la región ucraniana de Lviv, cerca de la frontera polaca, y su despliegue en Bielorrusia han sido interpretados por las capitales europeas como una advertencia directa a la OTAN.
Por otro lado, un informe del instituto SIPRI asegura que las importaciones de armas estadounidenses a Europa se triplicaron entre 2020 y 2024 respecto al quinquenio anterior. Por primera vez en dos décadas, Europa se convirtió en el principal destino de las exportaciones militares de EEUU, pasando del 13% al 35% del total. Dos tercios del armamento adquirido por los Estados europeos de la OTAN en ese periodo procedía de fabricantes estadounidenses.
El rearme europeo está liderado por Alemania. Su presupuesto militar para 2026 alcanza los 108.200 millones de euros, más del doble que en 2021, y el canciller Merz se ha comprometido a llegar al 3,5% del PIB en defensa para 2029, priorizando la compra europea, donde solo el 8% de los contratos irían a fabricantes estadounidenses.
En cuanto al plan para ampliar nuestra capacidad hipersónica, Europa tiene varios proyectos activos. Francia desarrolla desde los años 90 el ASN4G, un misil nuclear hipersónico lanzado desde el aire y el Reino Unido destinó 1.000 millones de libras en 2024 a un programa de siete años para lograr crear estas capacidades. Mientras que el Fondo Europeo de Defensa reserva 168 millones de euros en 2026 para contramedidas e interceptores mediante proyectos como el Hydef y el Hydis 2.
La empresa aeroespacial Hypersonica ha probado con éxito el primer misil hipersónico desarrollado por una firma privada en Europa. El ensayo se realizó el 3 de febrero en Andøya Space, en el norte de Noruega, donde el prototipo de Hypersonica superó Mach 6, alcanzando más de 7.400 kilómetros por hora y volando más de 300 kilómetros.
La compañía asegura que todos los sistemas operaron de forma normal durante el vuelo por encima de Mach 6. La velocidad del desarrollo también parece hipersónica. Según Hypersonica solo han tardado 9 meses entre la fase de diseño y la prueba del prototipo, lo que podría acercar a Europa a tener en 2029 sus primeros misiles hipersónicos fabricados en casa.