¿Se puede usar agua como combustible espacial? Esta 'startup' dice que sí y lo probará en otoño
Una startup estadounidense lanzará en otoño un satélite de 500 kilos propulsado únicamente por agua. Si funciona, podría transformar la industria espacial tal y como la conocemos
La prueba se realizará en un satélite a bordo de un Falcon 9. (Gene Blevins/ZUMA)
La startup estadounidense General Galactic está convencida de que puede convertir agua en combustible para propulsar cohetes. La empresa ha reservado plaza en un lanzamiento del Falcon 9 de SpaceX previsto para octubre de este año y allí probará si el satélite Trinity de 500 kilos puede funcionar exclusivamente con el nuevo combustible.
Usar agua como combustible espacial parece un milagro sacado de unas páginas perdidas de la Biblia, pero la idea no es nueva. Desde la era Apolo, científicos y agencias espaciales han especulado con extraer hielo de la Luna o Marte, descomponerlo en hidrógeno y oxígeno y usarlo como propelente. Sin embargo, nadie ha logrado demostrar que el concepto funciona en una nave de tamaño significativo. General Galactic, liderada por dos veinteañeros —Halen Mattison, exingeniero de SpaceX, y Luke Neise Varda Space—, quiere ser la primera.
"Todo el mundo quiere construir una base lunar o marciana. ¿Pero quién va a pagarla? ¿Cómo funcionará realmente?", asegura Mattison en declaraciones a Wired. "Nuestra visión es construir una gasolinera en Marte, pero también desarrollar la red de repostaje" entre planetas. A corto plazo, su tecnología podría hacer que los satélites terrestres sean más maniobrables en un momento en que aumenta la saturación de nuestra órbita.
Agua como combustible
En el test de otoño de su misión Trinity, General Galactic probará dos métodos distintos de propulsión con agua. Para la propulsión química, utilizará electrólisis para separar el agua en hidrógeno y oxígeno, y después quemará el hidrógeno usando el oxígeno como oxidante. Es similar a como funcionan los cohetes tradicionales, pero sin los riesgos del metano líquido.
Para la propulsión eléctrica, emplearán un propulsor de efecto Hall. Primero separarán el agua, luego aplicarán suficiente energía eléctrica para convertir el oxígeno en plasma. Un campo magnético dará forma a ese plasma y lo expulsará para generar empuje. "A la gente le gusta llamarlo jocosamente un eructo en el espacio. Pero dura para siempre. La eficiencia es increíble", explica Mattison.
Halen Mattison (i) y Luke Neise. (Business Wire)
El agua ofrece grandes ventajas frente a combustibles tradicionales como el metano líquido. No requiere enfriarse a -162 °C ni hay que preocuparse por su evaporación cuando el satélite se acerca al sol. Además, evita el riesgo de explosiones accidentales.
Un combustible para llegar a Marte
Según la compañía, el sistema de propulsión con agua podría lograr entre 5 y 10 veces el Delta-V —el cambio total de velocidad y dirección que puede lograr una nave— de los sistemas tradicionales. La tecnología permitirá también "proporcionar maniobras de larga eficiencia, pero también a veces la gente necesita llegar a algún lugar rápido o responder muy rápidamente a un evento dramático en el entorno orbital", asegura Neise.
La propulsión química con agua sería ideal para maniobras rápidas de satélites, cada vez más importantes dado el número creciente de objetos en órbita. La eléctrica, por su parte, ofrecería un sistema altamente eficiente para viajes al espacio profundo. El plan a largo plazo de General Galactic es más ambicioso. La compañía quiere construir una estación de combustibleen Marte y desarrollar la infraestructura de reabastecimiento necesaria para apoyar vuelos al Planeta Rojo. Aunque con SpaceX bajándose del carro de la conquista de Marte, al menos en el corto plazo, tendrá que buscar acuerdos con la agencia espacial china para lograrlo.
Esta no es la única organización trabajando para convertir el agua en combustible. La NASA lleva años planeando extraer hielo lunar para obtener oxígeno como propelente y en 2023 la empresa japonesa Pale Blue logró volar un nanosatélite usando propulsión de vapor de agua por primera vez. Ahora le toca a General Galactic demostrar que su concepto funciona en un vuelo real bajo las condiciones extremas del espacio. En octubre sabremos si el milagro es posible.
La startup estadounidense General Galactic está convencida de que puede convertir agua en combustible para propulsar cohetes. La empresa ha reservado plaza en un lanzamiento del Falcon 9 de SpaceX previsto para octubre de este año y allí probará si el satélite Trinity de 500 kilos puede funcionar exclusivamente con el nuevo combustible.