Capturan un avión secreto sobre Area 51: puede ser el caza del futuro de EEUU
La aeronave triangular triangular detectada con equipos de visión térmica se asemeja a otra fotografiada previamente en 2014. El avistamiento coincidió con una comunicación de radio en clave
Un avión de forma triangular ha sido captado mediante imagen térmica en el espacio aéreo restringido del Área 51 durante la madrugada del 14 de enero de 2026. Fotografiado por Anders Otteson —creador de un canal YouTube llamado Uncanny Expeditions— mientras acampaba en Groom Lake Road cerca de la carretera que conduce a la puerta principal de la famosa base secreta de Nevada, su silueta coincide con fotografías tomadas en 2014 sobre Wichita (Kansas) y Amarillo (Texas). Las imágenes, grabadas utilizando una cámara termográfica AGM TM50-640, muestran una plataforma aérea jamás identificada oficialmente, lo que sugiere que este programa clasificado secreto lleva operando al menos doce años.
Como apunta The Aviationist, Otteson explicó que "estaba acampando cerca de Groom Lake Road, la carretera que lleva a la puerta principal del Área 51. Escuché lo que parecían múltiples aeronaves en el valle. No había luces visibles, así que comencé a escanear el cielo durante un rato con un dispositivo de imagen térmica". El avistamiento se produjo mientras un bombardero B-2 Spirit operaba en la misma zona con indicativo REARM71 durante aproximadamente cuatro horas, antes de regresar a la Base Whiteman de la Fuerza Aérea en Misuri. Tras reposicionar su equipo más cerca de la base, localizó la aeronave triangular: "El borde de fuga es diferente al del B-2, con su distintivo borde de fuga dentado". El borde de fuga es la parte trasera del ala, y su diseño resulta crucial para reducir la firma radar, la señal que capta un radar enemigo.
No es un avión conocido
La forma del aparato captado difiere marcadamente del B-2 Spirit o el B-21 Raider, los bombarderos estratégicos furtivos con configuración de ala volante que Estados Unidos opera desde 1997. Durante el vuelo otro equipo detectó una misteriosa retransmisión de radio. El audio presentaba una densidad extraordinariamente alta de palabras en clave, con referencias a aperitivos, bebidas y objetos cotidianos como Corona, Pretzel, Garlic, Mustard y Michelob. Arnu planteó la hipótesis de que, dada la presencia del B-2 Spirit claramente identificable operando en el mismo espacio aéreo junto a una segunda aeronave que permaneció visual y electrónicamente 'invisible', el escenario podría ser consistente con algún tipo de prueba comparativa de sección transversal radar o 'fly-off' (competición en vuelo entre dos diseños).
La imagen térmica de 2026 guarda un parecido notable con fotografías diurnas tomadas en febrero de 2014 sobre Wichita, Kansas, que mostraban una aeronave grande y oscura con configuración de ala volante y proporciones que no correspondían a ningún tipo operativo conocido. Steve Douglass y Dean Muskett fotografiaron el 10 de marzo de 2014 tres aviones misteriosos volando a gran altitud sobre Amarillo, Texas, mostrando lo que parecía un avión con forma casi de bumerán, equipado con dos motores. A pesar de años de especulación, nunca se ofreció una explicación oficial, y la aeronave sobre Wichita nunca fue identificada públicamente ni vista de nuevo. David Cenciotti, editor de The Aviationist, ha señalado que con la primera representación del F-47 desvelada y la confirmación de que ha estado volando durante cinco años, resulta inevitable pensar en los misteriosos avistamientos sobre Wichita y Amarillo de 2014. Sin embargo, las imágenes térmicas muestran algo parecido a un Dorito volador, que parece demasiado grande para ser un caza, pudiendo tratarse de un dron altamente avanzado como el RQ-180, cuya existencia el gobierno estadounidense no reconoce.
La revelación pública de dos prototipos chinos de cazas de sexta generación en diciembre de 2024 ha intensificado la competición tecnológica entre Pekín y Washington. El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó en su informe anual de 2025 sobre el poder militar chino que al menos dos prototipos chinos —frecuentemente denominados J-36 y J-50— se encuentran ya en fase de pruebas de vuelo. El J-36, desarrollado por Chengdu Aircraft Corporation, presenta una configuración de ala volante sin cola con tres motores y una estructura de doble delta mixta, características aerodinámicas que sugieren un enfoque en sigilo, alcance y velocidad. El tamaño de la aeronave en relación con los aviones de persecución conocidos sugiere una capacidad significativa de combustible interno, reforzando las evaluaciones de que la autonomía y el alcance son centrales en su perfil de misión. La bahía de armas primaria del J-36 acomoda misiles aire-aire de largo alcance como el PL-17, con bahías laterales para municiones como el PL-12 aire-aire o misiles antibuque YJ-12, mientras el almacenamiento interno de armamento mantiene su perfil furtivo.
El volumen interno masivo de las aeronaves chinas de sexta generación indica que sus capacidades de generación de energía son mucho mayores que sus contrapartes estadounidenses, crucial para alimentar radares de alta energía, sistemas de guerra electrónica y potenciales armas de energía dirigida. La alta capacidad energética del caza chino resulta decisiva para la fusión de sensores —la combinación de información de múltiples radares y cámaras—, el procesamiento de datos en tiempo real y el liderazgo de enjambres de vehículos aéreos de combate no tripulados en batallas centradas en redes. Los dos cazas de sexta generación no solo tienen capacidades de generación de energía que rondan la marca de 1 megavatio —un millón de vatios, suficiente para alimentar aproximadamente mil hogares)— sino que su sistema integrado en red podría cambiar la dinámica de poder en el Indo-Pacífico. Expertos estratégicos chinos sostienen que la clave para desarrollar una nueva generación de cazas radica en disponer de las instalaciones de investigación necesarias, específicamente túneles de viento hipersónicos, campo en el que el profesor Wang Xiangsui argumenta que Estados Unidos está al menos ocho años por detrás de China.
Después de estar en el limbi durante años, Estados Unidos ha respondido acelerando su programa de Dominio Aéreo de Próxima Generación —NGAD, por sus siglas en inglés. El 27 de enero de 2025, el Pentágono adjudicó dos contratos de desarrollo de motores NGAD de 3.500 millones de dólares a General Electric y Pratt & Whitney, con prototipos de motores programados para emerger en 2032. El 20 de marzo de 2025, el presidente Donald Trump anunció que Boeing había ganado el contrato para el caza de sexta generación, que se designará F-47 y reemplazará al F-22 Raptor.
El general David Allvin, jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, reveló que versiones experimentales del NGAD han estado volando durante los últimos cinco años, "cientos de horas, probando conceptos de vanguardia y demostrando que podemos empujar los límites de la tecnología con confianza". Allvin afirmó que la significativa experimentación avanzada y el trabajo en el F-47 permitirán al servicio volar el caza antes del final de la administración Trump. El F-47 contará con "tecnologías furtivas de última generación que lo hacen virtualmente invisible", afirma EEUU, y volará junto a múltiples drones autónomos conocidos como aeronaves de combate colaborativas. El avistamiento del 14 de enero sobre el Área 51 podría representar la primera evidencia visual pública de que estos aviones experimentales están operando en condiciones tácticas, sugiriendo que Estados Unidos puede estar más avanzado en la carrera por la sexta generación de lo que China anticipaba.
Un avión de forma triangular ha sido captado mediante imagen térmica en el espacio aéreo restringido del Área 51 durante la madrugada del 14 de enero de 2026. Fotografiado por Anders Otteson —creador de un canal YouTube llamado Uncanny Expeditions— mientras acampaba en Groom Lake Road cerca de la carretera que conduce a la puerta principal de la famosa base secreta de Nevada, su silueta coincide con fotografías tomadas en 2014 sobre Wichita (Kansas) y Amarillo (Texas). Las imágenes, grabadas utilizando una cámara termográfica AGM TM50-640, muestran una plataforma aérea jamás identificada oficialmente, lo que sugiere que este programa clasificado secreto lleva operando al menos doce años.