¿Pueden trozos desprendidos del objeto interestelar 3I/ATLAS impactar con la Tierra?
El viento solar arrastra el cianuro y otros gases de 3I/ATLAS. El polvo fino no llega al suelo; los fragmentos grandes son muy escasos y pasarán lejos de la Tierra
El 19 de diciembre de 2025, el objeto interestelar 3I/ATLAS pasó a su mínima distancia de la Tierra a 269 millones de kilómetros. Mientras muchos de nosotros disfrutamos de los regalos navideños de nuestros familiares, algunos se preguntan si 3I/ATLAS podría entregarnos una especie de obsequio interestelar.
En otras palabras: ¿llegará a la Tierra algún material desprendido por 3I/ATLAS?
La preocupación surge del hecho de que se sabe que la pluma de gas alrededor de 3I/ATLAS contiene cianuro (según se informa aquí) y cianuro de hidrógeno (según se informa aquí), un gas venenoso que se empleó como arma química durante la Primera Guerra Mundial.
Este riesgo se mitiga por el viento solar. Dada la tasa de pérdida de masa medida por el telescopio espacial Webb (según se informa aquí), el gas alrededor de 3I/ATLAS sería arrastrado por el viento solar a una distancia de solo unos pocos millones de kilómetros de este objeto. Esta distancia de frenado es un orden de magnitud inferior a los 55 millones de kilómetros que definen la distancia mínima entre 3I/ATLAS y el círculo marcado por la órbita de la Tierra alrededor del Sol.
Las partículas de polvo menores de un micrómetro serían arrastradas incluso más rápidamente por la presión de la radiación solar. Sin embargo, las partículas sólidas u objetos mayores de un milímetro tienen una sección transversal por unidad de masa lo suficientemente pequeña como para continuar su trayectoria, prácticamente sin verse afectados por la radiación o el viento solar. No obstante, estas diminutas partículas arderán en la atmósfera terrestre antes de alcanzar el suelo, siempre que sean mucho menores de un metro.
Avi Loeb es jefe del proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa Black Hole de la Universidad de Harvard, director del Instituto para la Teoría y la Computación del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y autor del bestseller Extraterrestrial: The first sign of intelligent life beyond earth. También puedes comprar aquí el nuevo libro del profesor Loeb, Interstellar.
Aun así, un flujo aumentado de partículas de escala milimétrica procedentes de 3I/ATLAS podría recogerse mediante un experimento espacial en un satélite o en la estación espacial por encima de la parte densa de la atmósfera terrestre. Sería particularmente emocionante diseñar y ejecutar tal experimento en los próximos meses.
Los objetos mayores de un metro que pudieran haberse liberado de 3I/ATLAS serían suficientemente escasos como para que la probabilidad de que alguno de ellos impacte la Tierra sea insignificante. Dada la tasa de pérdida de masa de 3I/ATLAS, hay menos de un millón de estos objetos grandes liberados en los últimos meses. Su origen a una distancia mayor de aproximadamente el doble de la separación Tierra-Sol implica que el más cercano de ellos nunca se acercará a menos de diez veces el radio terrestre.
Esto, evidentemente, parte del supuesto de que los objetos liberados no pueden maniobrar mediante propulsión tecnológica.
El 19 de diciembre de 2025, el objeto interestelar 3I/ATLAS pasó a su mínima distancia de la Tierra a 269 millones de kilómetros. Mientras muchos de nosotros disfrutamos de los regalos navideños de nuestros familiares, algunos se preguntan si 3I/ATLAS podría entregarnos una especie de obsequio interestelar.