China está fabricando 'como churros' un misil hipersónico capaz de pensar por sí mismo
Una empresa aeroespacial china ya está produciendo en masa el misil hipersónico YKJ-1000, capaz de alcanzar velocidades de Mach 7 y un alcance de 1.300 km, a una décima parte del coste de los misiles tradicionales
China tiene una nueva arma que, si cumple con lo anunciado, abrirá una nueva era bélica: un misil hipersónico inteligente que piensa en vuelo, capaz de elegir objetivos y evitar sistemas defensivos, detectando amenazas para su supervivencia y realizando maniobras evasivas. Es capaz de volar a Mach 7, siete veces la velocidad del sonido, de forma impredecible. Y sólo cuesta una décima parte que los sistemas hipersónicos chinos activos en este momento. De ser cierto, son muy malas noticias para Washington. Más aún sabiendo que, según la compañía que los fabrica, ya están produciéndose en serie.
El nuevo misil se llama YKJ-1000. Según Lingkong Tianxing Technology, el fabricante con sede en Pekín, el sistema ha entrado ya en fase de "producción en masa". Como apunta el periódico hongkonés South China Morning Post, el fabricante afirma que su principal característica no es sólo su rendimiento y características técnicas sino su coste de fabricación.
El YKJ-1000 está en el rango hipersónico alto. El misil puede volar a velocidades de entre Mach 5 y Mach 7, mantiene el vuelo propulsado durante seis minutos y tiene un alcance operativo de 500 a 1.300 kilómetros. La compañía afirma que han probado el misil lanzándolo a un objetivo real en un campo de pruebas en el desierto.
Cómo funciona
El vídeo de la compañía revela un sistema de despliegue camuflado. El misil es transportado por un camión en un módulo que simula ser un contenedor de carga estándar. Una vez en la posición de disparo, el sistema despliega automáticamente soportes estabilizadores desde sus cuatro esquinas antes del lanzamiento. El fabricante afirma que no requiere vehículos especializados y puede ser desplegado desde plataformas móviles, incluyendo buques en el mar.
El YKJ-1000 es capaz de realizar "ataques de precisión rápida contra objetivos de alto valor en profundidad", aseguran. El vídeo ilustrativo muestra al misil identificando blancos en pleno vuelo y ejecutando maniobras autónomas para evadir amenazas. Según la compañía, esta capacidad le permitiría atravesar cortinas defensivas como las de los grupos de ataque de portaaviones o cualquier otro de sistema de defensa aérea terrestre.
En una clara provocación, la simulación muestra ocho misiles volando en formación coordinada hacia el archipiélago de Japón, con múltiples puntos de impacto marcados sobre el mapa. La empresa está desarrollando una versión que permitirá una coordinación de unidades en modo enjambre.
Estados Unidos se queda detrás
Pero lo más sorprendente es la reducción de costes del 90%, que la compañía explica por un cambio radical en el proceso de fabricación. Según el representante de Lingkong Tianxing, la empresa ha sustituido componentes militares especializados por piezas estándar y unidades proceso de la industria del automóvil. La compañía también está usando líneas de producción de automóviles y materiales de construcción civil. Afirman haber establecido una cadena de suministro y tecnología independiente que cubre desde la aerodinámica hasta la protección térmica y la propulsión, contando con las certificaciones industriales militares pertinentes.
La diferencia de precio convierte una de las categorías de armas más caras del planeta en un arma asequible para su uso en cualquier ejército. De funcionar como dicen, el precio 'democratizará' la guerra hipersónica. Todo mientras Estados Unidos todavía no tiene un misil de crucero hipersónico en estado operativo después de invertir décadas y miles de millones de dólares en proyectos de gigantes de defensa como Boeing y Lockheed Martin. Por primera vez, China parece haber habilitado a su sector privado para producir estos sistemas a escala industrial, equiparándolos a la fabricación de drones o vehículos eléctricos.
China tiene una nueva arma que, si cumple con lo anunciado, abrirá una nueva era bélica: un misil hipersónico inteligente que piensa en vuelo, capaz de elegir objetivos y evitar sistemas defensivos, detectando amenazas para su supervivencia y realizando maniobras evasivas. Es capaz de volar a Mach 7, siete veces la velocidad del sonido, de forma impredecible. Y sólo cuesta una décima parte que los sistemas hipersónicos chinos activos en este momento. De ser cierto, son muy malas noticias para Washington. Más aún sabiendo que, según la compañía que los fabrica, ya están produciéndose en serie.