China está entrenado a un ejército de robots y drones para una futura invasión de Taiwán
China ha realizado unos ejercicios de guerra que simulan una invasión de Taiwán usando un ejército con perros robóticos y enjambres de drones. La idea es que reemplacen a los soldados humanos
Aunque Donald Trump y Xi Jinping han rebajado la tensión de su guerra comercial durante la cumbre de la semana pasada, Taiwán sigue siendo una patata caliente en la relación de ambos países. Pekín no descarta posibilidad de una potencial invasión de la isla y su Ejército Popular de Liberación (EPL) ha realizado recientemente una serie de maniobras cerca del Estrecho que deja claras sus intenciones y aumenta la presión sobre la región. Pero estos nuevos ejercicios han sido distintos de los anteriores. Las fuerzas del EPL han simulado una invasión de Taiwán con perros robóticos (o lobos robóticos, como les llaman en China) y enjambres de drones de ataque, una maniobra que da pistas sobre cómo será el futuro de la guerra.
Las maniobras tuvieron lugar a finales de octubre. El EPL y los medios oficialistas chinos han compartido imágenes del simulacro de desembarco anfibio que muestran una ola de asalto que, tras verse repelida por fuego costero, activa la artillería robótica y los drones para despejar el terreno. Unos días antes, el 4 de octubre, el Grupo 72º del mando oriental realizó otra gran maniobra en la zona, una muestra de la aceleración del ritmo de las operaciones chinas en el Estrecho y una estrategia de presión constante sobre la isla.
En ambos ejercicios, los robots cuadrúpedos y los drones trabajaron de forma coordinada, abriendo brechas en alambradas y trincheras en apenas tres a cinco minutos. Las pruebas demostraron que las máquinas son capaces de reducir el tiempo desde la detección hasta la destrucción de un objetivo a menos de 10 segundos. Mientras tanto, otros robots se encargaban de transportar munición, material sanitario e incluso acompañaban a paracaidistas en incursiones tras las líneas enemigas.
Robots para sustituir a humanos
Este nuevo tipo de maniobras de asalto, que China ha bautizado como tácticas inteligentes de mar, busca sustituir el viejo método de oleadas de soldados humanos, que resulta en numerosas pérdidas, por la precisión y trabajo en equipo entre humanos y máquinas. El plan es que los robots soporten la mayor parte de las pérdidas, mientras los humanos avanzan detrás de ellos, menos expuestos y seguros.
El papel de este ejército robótico en una invasión es impedir el bloqueo de los vehículos anfibios, atacando las defensas enemigas que no les dejan avanzar. Los drones de tipo FPV (visión en primera persona en sus siglas en inglés) están equipados con cinco cámaras para visión de 360 grados y emplean algoritmos de IA para operar de forma autónoma o asistida por humanos.
@elsa50356 解放军两栖登陆演习画面曝光,无人机打前阵,机器狼群抢滩登陆!🎙️💥🇨🇳 "Breaking from China! The PLA’s latest amphibious landing drills—drones take the lead, and robotic ‘wolf packs’ rush the beach! The future of warfare is here!" 🚀🪖 #PLADrills #ChinaMilitary #Drones #RobotArmy #MilitaryTech ♬ 原创音乐 - Elsa
Mientras que los drones atacan los puntos defensivos, los robots terrestres avanzan sorteando trincheras y obstáculos, despejando el paso para las siguientes unidades. Estas máquinas de guerra alcanzan los 20 km/h, tienen una autonomía de más de dos horas y pueden cargar hasta 20 kilos.
Las manadas de lobos robóticos pueden operar tanto en modo ataque, equipados con un fusil de asalto QBZ-191 y cargas explosivas, como en modo apoyo logístico, llevando suministros a las tropas humanas. Según los medios oficiales chinos, los robots cuadrúpedos tienen un cerebro de inteligencia artificial que les permite cierto grado de autonomía.
Aunque en las pruebas se vio cómo un solo soldado controlaba nueve perros robóticos y seis drones simultáneamente, usando una interfaz 3D en tiempo real. Esta combinación hombre-máquina, dicen los medios chinos, cuadruplicó el radio de acción en comparación con un pelotón convencional.
No están listos para la guerra, todavía
La idea del Ejército chino pasa por saturar el asalto con robots baratos y prescindibles. Pero esta fórmula solo funciona si los drones logran neutralizar las defensas rápidamente y si las unidades de infiltración cortan la comunicación de los puestos fuertes. Cuando una de estas piezas falla, el peso vuelve a recaer sobre los soldados humanos.
Sin embargo, las pruebas han demostrado que la tecnología está todavía verde para aplicarla en una situación de combate real que sustituya por completo a los humanos. Las maniobras, en palabras de comentaristas chinos, “revelaron que los robots no se desenvolvieron bien en situaciones defensivas”.
Los perros robóticos carecen de blindaje necesario y son vulnerables incluso al fuego ligero. Además, tienen dificultades para esconderse en terreno abierto y sufren por su limitada resistencia y por posibles fallos en las comunicaciones.
Aunque Donald Trump y Xi Jinping han rebajado la tensión de su guerra comercial durante la cumbre de la semana pasada, Taiwán sigue siendo una patata caliente en la relación de ambos países. Pekín no descarta posibilidad de una potencial invasión de la isla y su Ejército Popular de Liberación (EPL) ha realizado recientemente una serie de maniobras cerca del Estrecho que deja claras sus intenciones y aumenta la presión sobre la región. Pero estos nuevos ejercicios han sido distintos de los anteriores. Las fuerzas del EPL han simulado una invasión de Taiwán con perros robóticos (o lobos robóticos, como les llaman en China) y enjambres de drones de ataque, una maniobra que da pistas sobre cómo será el futuro de la guerra.