Un enorme objeto interestelar sin identificar acaba de entrar en el sistema solar
Un enorme objeto interestelar sin identificar acaba de entrar en el sistema solar
En la madrugada del 2 de julio de 2025, me desperté a las 2 de la mañana para una entrevista de 2 horas en el programa de radio De costa a costa para hablar de mi investigación sobre objetos interestelares. El momento no pudo ser más oportuno, porque empezaban a aparecer rumores en X y Bluesky sobre el descubrimiento de un nuevo objeto interestelar, el A11pl3Z.
Los objetos interestelares se identifican por tener una velocidad superior al valor mínimo necesario para escapar del sistema solar, que es de 42 kilómetros por segundo (mil veces el límite de velocidad en una autopista) en las proximidades de la Tierra. El primer objeto interestelar observado,`Oumuamua, no era un cometa ni un asteroide conocido. Se infirió que tenía forma de disco y que exhibía aceleración no gravitacional, lo que planteaba la posibilidad de un origen artificial. El segundo objeto interestelar reportado, el Borisov, parecía un cometa natural familiar. ¿Será el siguiente objeto en la ruleta interestelar anómalo o familiar?
La IAU Minor Planet Center ha agregado al A11pl3Z en la Lista de Confirmación de Objetos Cercanos a la Tierra desde el 1 de julio de 2025. Aparece también en una lista similar, la de la web del CNEOS de la NASA/JPL. El ajuste preliminar para la trayectoria de A11pl3Z sugiere una excentricidad de aproximadamente 6, una velocidad hiperbólica de unos 66 kilómetros por segundo y un origen interestelar.
Una extrapolación de A11pl3Z para la órbita de Júpiter implica que su distancia más cercana a la Tierra sería 2,4 veces la separación Tierra-Sol (=unidad astronómica, abreviada como UA) durante el 17 de diciembre de 2025 y que pasará mucho más cerca de Júpiter alrededor del 10 de marzo de 2026. Esto se debe a que la Tierra se encuentra en el otro lado de su órbita alrededor del Sol cuando el A11pl3Z se acerque a nuestra estrella. Se espera que su distancia más cercana al Sol sea de aproximadamente 1,4 UA el 27 de octubre de 2025, tres semanas después de su paso a 0,4 UA de Marte. La distancia actual del A11pl3Z, tomada el 2 de julio de 2025, es de aproximadamente 3,8 UA de la Tierra y 4,8 UA del Sol.
El astrónomo aficionado Sam Deen ha identificado imágenes anteriores del A11pl3Z en el ATLAS Survey tomadas del 25 al 29 de junio de 2025, lo que implica que es casi seguro que su origen es interestelar. El astrónomo aficionado Filipp Romanov ha compilado imágenes de la iTelescope.Net T72 (reflector de 0,51 m f/6,8 + CCD) en Chile. La Magnitud H de 12 de la NASA/JPL sugiere que su diámetro es de unos 20 kilómetros. Datos más precisos permitirán refinar la estimación del tamaño, así como los parámetros orbitales.
Avi Loeb es jefe del proyecto Galileo, director fundador de la Iniciativa Black Hole de la Universidad de Harvard, director del Instituto para la Teoría y la Computación del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y autor del bestseller Extraterrestrial: The first sign of intelligent life beyond earth. También puedes comprar aquí el nuevo libro del profesor Loeb, Interstellar.
Observaciones del A11pl3Z con el telescopio Webb, situado a un millón y medio de kilómetros de un telescopio terrestre, nos permitirán detectar mediante paralaje cualquier aceleración no gravitacional con una precisión exquisita, como se muestra en un artículo reciente que escribí con mi estudiante Sriram Elango. El telescopio Webb también puede medir el flujo infrarrojo emitido y la temperatura superficial de A11pl3Z, que, al combinarse con su distancia de paralaje conocida, permite inferir su área superficial. Si el objeto está dando vueltas, sería posible usar la evolución del área superficial proyectada a lo largo de la línea de visión para representar su forma tridimensional. El tamaño y la forma conocidos, así como el flujo de luz solar reflejado por el objeto, nos permitirán inferir su albedo superficial (coeficiente de reflexión). No disponemos de mediciones directas del área, la temperatura superficial ni el albedo de `Oumuamua.
Si el brillo del A11pI3Z proviene de reflejar la luz solar con un albedo típico del orden del 10%, su diámetro de 20 kilómetros es aproximadamente entre 100 y 200 veces mayor que la longitud estimada de 'Oumuamua (y más de mil veces mayor que su ancho) y entre 50 y 100 veces mayor que el núcleo del cometa Borisov. Si los tres objetos son rocas, entonces la masa del A11pI3Z es más de diez millones de veces mayor que la de 'Oumumua y al menos cien mil veces mayor que la masa del núcleo de Borisov.
Esto es sorprendente porque se espera que los objetos de alta masa sean mucho más raros. Basado en datos del cinturón principal de asteroides del sistema solar, se esperarían millones de objetos como 'Oumuamua por cada objeto en la escala de masa de A11pI3Z.
¿Cómo es posible que no hayamos observado millones de objetos de la escala de ‘Oumuamua antes de descubrir A11pI3Z?
Por supuesto, es posible que nos hayamos perdido muchos de ellos, pero probablemente no millones. Una posibilidad es que A11pI3Z sea un cometa y estamos detectando el reflejo de la luz solar en su columna de gas y polvo, mientras que su masa está contenida en un núcleo mucho más pequeño. Otras posibilidades, más especulativas, son que el albedo del A11pI3Z sea mucho mayor de lo habitual o que genere su propia luz. En el primer caso, la naturaleza del cometa A11pI3Z será más parecida a la del cometa Borisov y muy diferente a la del 'Oumuamua, que no mostró coma y tenía una forma extrema de disco, dado que la cantidad de luz solar que reflejaba cambiaba en un factor de diez a medida que giraba cada 8 horas.
Basado en su dirección de movimiento, A11pl3Z parece provenir de un delgado disco de estrellas de la Vía Láctea, con una inclinación de 175 grados respecto al plano orbital de la Tierra. En los próximos meses, aprenderemos mucho más sobre las propiedades del A11pl3Z gracias a los datos de múltiples telescopios terrestres, incluido el nuevo Observatorio Rubin en Chile, así como posiblemente el Telescopio espacial Webb. Preparen sus palomitas de maíz.
En la madrugada del 2 de julio de 2025, me desperté a las 2 de la mañana para una entrevista de 2 horas en el programa de radio De costa a costa para hablar de mi investigación sobre objetos interestelares. El momento no pudo ser más oportuno, porque empezaban a aparecer rumores en X y Bluesky sobre el descubrimiento de un nuevo objeto interestelar, el A11pl3Z.