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El nuevo sistema de transporte que matará al camión en la década del 2030
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El futuro de la logística

El nuevo sistema de transporte que matará al camión en la década del 2030

El Gobierno nipón está sobrepasado por la falta de trabajadores y augura un colapso del sistema logístico que solo este sistema automático puede solucionar

Foto: El sistema de carga suizo que funciona 24/7. (Nitin design/CST)
El sistema de carga suizo que funciona 24/7. (Nitin design/CST)

El Ministerio de Transporte y Turismo de Japón tiene un plan perfecto para aumentar la eficiencia logística, reducir el tráfico rodado y evitar la crisis de escasez de mano de obra cada vez más dramática que está experimentando la nación asiática: construir un nuevo sistema de transporte automatizado, una gigantesca cinta transportadora de sushi de más de 500 kilómetros diseñada para mover paquetes de todos los tamaños desde Tokio a Osaka y viceversa. Puede parecer un plan loco pero tiene todo el sentido. Es un sistema potencialmente revolucionario para Japón o en cualquier parte del planeta.

Esta megainfraestructura logística promete tres beneficios principales. El primero será aliviar la congestión del tráfico en algunas de las carreteras más transitadas de la Tierra. El Ministerio estima que este nuevo sistema de transporte moverá la carga equivalente a 25.000 camiones por día. Esto también reducirá la contaminación de forma radical. Según el ministro Tetsuo Siago: “[El proyecto] no sólo abordará la crisis logística, sino que también ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Foto: La nebulosa de la mariposa. (NASA)

Pero ni la eliminación de los atascos ni la reducción de CO2 son los principales beneficios del plan. Según el gobierno japonés, el mayor problema que resuelve este sistema de transporte tamaño Godzilla es el de la falta de conductores para sus camiones. Según las últimas cifras del gobierno japonés, el país perdió 837.000 ciudadanos durante el año previo al 1 de octubre de 2023, la mayor caída anual desde que comenzaron los registros en 1950. Esto equivale a una disminución de aproximadamente 2.293 personas por día. Es decir, 96 personas muertas por hora que no son reemplazadas por nuevos seres humanos. Esto significa que la población en edad de trabajar de Japón también se ha ido reduciendo, desde un máximo de 87 millones en 1993 a 75,3 millones en 2018. Se espera que la tendencia continúe y, para 2030, se prevé que la población total disminuya de 126 millones en 2018 a 119 millones, lo que exacerbará la escasez de mano de obra en varios sectores, incluida la logística. Según el Primer Ministro Fumio Kishida, Japón está "al borde de no poder mantener sus funciones sociales".

Mientras tanto, el número de entregas de paquetes pequeños se ha duplicado en los últimos 30 años debido al aumento de las compras en internet. La infraestructura logística actual tiene serios problemas para hacer frente a esta demanda y la situación sólo va a empeorar: según las proyecciones del Ministerio, el 30% de los paquetes enviados en 2030 no se entregarán debido a escasez de mano de obra​ provocado por la caída de la población.

El plan

No es de extrañar que las autoridades japonesas estén desesperadas y el Ministerio esté impulsando con fuerza este nuevo sistema de transporte con el objetivo de completarlo en 2034. "Nos gustaría continuar rápidamente con las discusiones sobre este tema", apuntó Siago al diario nipón The Japan News.

El sistema utilizará palets eléctricos inteligentes totalmente automatizados capaces de transportar hasta una tonelada de carga cada uno. Inicialmente, estos palets iban a circular por vías en la mediana de las autopistas existentes, pero ahora el gobierno se inclina por túneles bajo estas rutas. Los palets serán diseñados para llevar todo tipo de productos que pueden caber dentro del volumen del palet, de paquetes de Amazon y productos agrícolas a pescado fresco y artículos de primera necesidad.

placeholder El plan japonés. (Japan News)
El plan japonés. (Japan News)

La ruta planificada inicialmente abarca aproximadamente los 500 kilómetros que separan Tokio de Osaka. El coste total del proyecto se estima en hasta 26.000 millones de dólares. El precio de la tunelación oscila entre 48 y 550 millones de dólares por cada 10 kilómetros, dependiendo de su ubicación.

El proyecto no será fácil de realizar en absoluto, con los habituales grandes retos estructurales y medioambientales que conlleva este tipo de megainfraestructuras. El plan del ministerio quiere involucrar al sector privado para su financiación y la creación de una organización público-privada dedicada a construir y administrar este nuevo sistema de transporte.

¿El inicio de una revolución mundial?

Japón no es el único país que está pensando en esta línea, pero su proyecto es más ambicioso debido a la alta densidad de población en estas dos ciudades y sus urgentes necesidades logísticas. Suiza, China y los Países Bajos también están trabajando en sistemas similares al japonés.

El sistema Cargo Sous Terrain de Suiza (CST) tiene como objetivo crear otra red de túneles subterráneos de otros 500 kilómetros para el transporte de carga, aunque distribuida en túneles más pequeños que conectarán las principales ciudades suizas, incluidas Zurich, Basilea y Ginebra, en 2045. El sistema utilizará vehículos eléctricos automatizados y sin conductor que circulan sobre ruedas en túneles de tres carriles a una velocidad constante de 30 km/h. El coste estimado de CST para la primera sección —desde Härkingen-Niederbipp hasta Zurich— es de alrededor de 3.600 millones de dólares. El consorcio suizo estima que toda la red costará aproximadamente entre 33.000 y 38.000 millones de dólares. El objetivo de Suiza no es resolver su falta de fuerza laboral sino reducir la dependencia del país del transporte de mercancías por carretera y ferrocarril para agilizar la distribución, reducir las emisiones de CO2 y aliviar la congestión del tráfico urbano.

China también está desarrollando sistemas de logística subterránea urbana (UULS) en varias ciudades importantes, incluyendo Pekín y Shanghai. Estos sistemas utilizará tanto vehículos guiados automáticamente (AGV) como cintas transportadoras para transportar paquetes a través de extensas redes de túneles subterráneos bajo estas megalópolis. El gobierno chino planeó estos proyectos UULS a mediados de la década de 2010 y se espera que sus etapas operativas iniciales entren en funcionamiento en 2025 para después ampliar las redes progresivamente para 2035. Los proyectos son de menor tamaño, con costes que oscilan entre 3.000 y 4.500 millones de dólares, pero China cree que optimizarán la eficiencia logística y energética además de reducir la congestión del tráfico en superficie. Es una de las muchas piezas puestas en juego por Pekín para hacer sus masivas ciudades más habitables y menos contaminadas.

placeholder El diseño del CST suizo. (CST)
El diseño del CST suizo. (CST)

Los Países Bajos también están explorando sistemas subterráneos de transporte de mercancías, centrándose particularmente en túneles de gran diámetro que conecten los centros de distribución urbanos con centros de transporte clave, como aeropuertos y puertos marítimos. Estos proyectos también involucran sistemas automatizados similares a cintas transportadoras y AGV. El precio del proyecto está calculado en el rango de los 11.000 a los 16.000 millones de dólares. Las autoridades esperan que los proyectos piloto iniciales estén operativos en 2030, y su implementación a gran escala esté terminada en 2040.

Pero ninguno de estos proyectos tiene el alcance del titánico proyecto japonés, que se centra en un único corredor crítico, uno de los más transitados por su alta densidad de tráfico, muestra una tendencia potencial en todo el mundo hacia una logística lo más automatizada, eficiente y limpia posible. Sobre el papel, tiene mucho sentido, pero habrá que esperar a la práctica y ver si cristaliza en una revolución real del transporte o termina muerto y enterrado como el juguete Hyperloop de Musk.

El Ministerio de Transporte y Turismo de Japón tiene un plan perfecto para aumentar la eficiencia logística, reducir el tráfico rodado y evitar la crisis de escasez de mano de obra cada vez más dramática que está experimentando la nación asiática: construir un nuevo sistema de transporte automatizado, una gigantesca cinta transportadora de sushi de más de 500 kilómetros diseñada para mover paquetes de todos los tamaños desde Tokio a Osaka y viceversa. Puede parecer un plan loco pero tiene todo el sentido. Es un sistema potencialmente revolucionario para Japón o en cualquier parte del planeta.

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