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La nave espacial que la NASA usará para destruir la ISS en una explosion espectacular
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SpaceX construirá una nueva nave

La nave espacial que la NASA usará para destruir la ISS en una explosion espectacular

La NASA y sus socios han cerrado un contrato con SpaceX para que la empresa de Elon Musk diseñe y construya un remolcador espacial que arrastrará a la Estación Espacial Internacional en un viaje infernal

Foto: Reentrada de la ISS en la atmósfera terrestre. (Fotograma de Gravity)
Reentrada de la ISS en la atmósfera terrestre. (Fotograma de Gravity)

La NASA ha seleccionado a SpaceX para desarrollar el vehículo que enviará a la Estación Espacial Internacional en un infernal viaje final que la verá descomponerse en múltiples bolas de fuego a más de ocho kilómetros por segundo sobre el Océano Pacífico. Será una reentrada espectacular que podrá ser seguida a simple vista desde la Tierra.

El contrato de 843 millones de dólares tiene como objetivo construir una nave remolcadora espacial que garantice la reentrada y destrucción segura y controlada de la ISS sobre un área remota del océano, minimizando los riesgos para la población.

Foto: Una de las islas artificiales del enlace Shenzhen-Zhongshan. (Xinhua)

Fecha de caducidad

La ISS, que ha tenido una tripulación de forma continuada desde el año 2000, será destruida tres décadas más tarde, en 2030, después de que el último astronauta regrese a Tierra. Éste será el momento en el que este remolcador espacial ejecutará la maniobra final para destruir la ISS.

SpaceX diseñará y construirá la nueva nave — denominada USDV, siglas en inglés de Vehículo Desorbitado de los EEUU— que actuará como el remolcador de un puerto para guiar a la ISS en una trayectoria de vuelta a la Tierra de forma controlada. La USDV será propiedad y estará controlada por la NASA.

placeholder Una especular imagen de la ISS en órbita.
Una especular imagen de la ISS en órbita.

Según las especificaciones, el nuevo vehículo debe proporcionar suficiente empuje para dirigir la ISS a la atmósfera hacia un lugar preciso a una hora predeterminada, asegurando que cualquier componente que sobreviva la reentrada —habrá, y muchos— se estrelle en el océano, en un área segura conocida como Punto Nemo, unas coordenadas que están a más de 2.500 kilómetros de la costa más cercana.

Los expertos espaciales estiman que, dada la fuerza de empuje y el intervalo de tiempo necesario, la masa total de combustible necesaria para detener la ISS en su órbita actual y hacer que caiga será de un millón de kilogramos. “Si el combustible tuviera la misma densidad que el agua, llenaría aproximadamente la mitad de una piscina de tamaño olímpico”, apunta Rhett Allain. Para reducir la cantidad de combustible necesario para la operación se puede usar el efecto de freno atmosférico, reduciendo la altitud de la ISS progresivamente para que la densidad del aire frene poco a poco el gigantesco laboratorio espacial.

La NASA y SpaceX planean tener el vehículo listo mucho antes de la operación de 2030. Una vez que construyan la USDV, lo someterán a rigurosas pruebas para asegurarse de que puede realmente controlar la reentrada de los 480.000 kilogramos de metales, plásticos y cristales que forman la ISS.

Modelo a seguir

La ISS está todavía en buen estado y es estructuralmente sólida. Sin embargo, no se puede dejar para siempre en órbita y sin atención, algo que eventualmente la devolvería a la Tierra sin control, abriendo la posibilidad de grandes riesgos para la población terrestre.

placeholder Comparativa de tamaños de vehículos espaciales: ATV, Progress y Apolo. Todavía no se conoce el diseño del remolcador de SpaceX. (ESA)
Comparativa de tamaños de vehículos espaciales: ATV, Progress y Apolo. Todavía no se conoce el diseño del remolcador de SpaceX. (ESA)

Según Ken Bowersox, Administrador Asociado de Operaciones Espaciales de la NASA, "el vehículo para desorbitar la Estación Espacial Internacional ayudará a la NASA y a sus socios internacionales a garantizar una transición segura y responsable en la órbita terrestre baja al final de las operaciones de la estación. Esta decisión también apoya los planes de la NASA para futuros destinos comerciales y permite el uso continuo del espacio cercano a la Tierra". Según Bowersox, el laboratorio orbital sigue siendo un plan para la ciencia, la exploración y las asociaciones en el espacio para el beneficio de todos".

La ISS arrancó su andadura con el primer módulo lanzado en 1998 y ha sido el hogar de miles de experimentos científicos que han estudiado fenómenos que son imposibles de estudiar en la Tierra, desde el proceso de envejecimiento en los seres humanos hasta el desarrollo de nuevos materiales. El conocimiento y la infraestructura desarrolladas para su ensamblaje y funcionamiento han establecido los cimientos de la futura expansión de la humanidad por el sistema solar, que traerá la construcción de nuevas bases en órbita de la Tierra, la Luna, asteroides y otros planetas y lunas vecinos.

Pero la ISS ha sido mucho más que un modelo a seguir desde el punto de vista tecnológico. También es y siempre será un símbolo de lo que la humanidad puede conseguir si dejamos de lado nuestros absurdos conflictos para controlar parcelas del insignificante huerto cósmico que nuestro planeta. Esperemos que, tras su destrucción, sea la semilla de una nueva era en la exploración y colonización del espacio.

La NASA ha seleccionado a SpaceX para desarrollar el vehículo que enviará a la Estación Espacial Internacional en un infernal viaje final que la verá descomponerse en múltiples bolas de fuego a más de ocho kilómetros por segundo sobre el Océano Pacífico. Será una reentrada espectacular que podrá ser seguida a simple vista desde la Tierra.

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