El 'tirachinas' que pone naves espaciales en órbita sin usar cohetes
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Éxito de la primera prueba

El 'tirachinas' que pone naves espaciales en órbita sin usar cohetes

En vez de usar cohetes, SpinLaunch quiere poner satélites en órbita con un sistema de lanzamiento cinético que actúa como una honda para lanzar naves a velocidades hipersónicas

Foto: El primer prototipo del sistema SpinLaunch ha lanzado con éxito un proyectil a velocidades hipersónicas (SpinLaunch)
El primer prototipo del sistema SpinLaunch ha lanzado con éxito un proyectil a velocidades hipersónicas (SpinLaunch)

Hay vida más allá de Elon Musk y SpaceX. Aparte de la competencia directa tradicional de China, Blue Origin y United Launch Alliance, están los disruptores cohetes reutilizables totalmente impresos en 3D de Relativity o este nuevo sistema de lanzamiento radicalmente diferente a todo lo existente: el ‘tirachinas’ de SpinLaunch.

Foto: El prototipo del Quarterhorse es de tamaño real y lleva instalado su potente motor. (Hermeus)

En realidad, más que tirachinas, el sistema es una honda como la que el legendario David usó para matar a Goliath. Y funciona. Acaban de anunciar que su primer test — realizado el día 22 de octubre en el espacio puerto de Nuevo Mexico —ha sido un éxito total, como es puede ver en el vídeo bajo estas líneas.

Cómo funciona

SpinLaunch no utiliza motores químicos como los del resto de compañías y organizaciones dedicadas a la exploración espacial. De hecho, no utiliza cohetes de ningún tipo. Los únicos motores son los mecanismos eléctricos que aceleran una nave a velocidad hipersónica antes de lanzarla al espacio.

La nave está atada a un cable de fibra de carbono y está situada de un donut donde no hay aire. En el vacío, la nave acelera poco a poco hasta alcanzar velocidades hipersónicas de más de 8.000 kilómetros por hora. En el momento en que alcanza la velocidad deseada, el sistema desacopla la nave del eje de rotación y ésta sale disparada por un tubo vertical para volar hacia su destino en órbita.

Según la compañía, que lleva siete años trabajando en el sistema y planea construir una máquina mucho más grande, este sistema es muchísimo más efectivo que los lanzamientos tradicionales: costará diez veces menos que un lanzamiento de un cohete, consumirá cuatro veces menos energía, la electricidad usada será libre de Co2 y además podrá realizar varios lanzamientos diarios seguidos.

Una vista aérea de la primera version del lanzador cinético de SpinLaunch

Después de este éxito inicial, la compañía planea seguir probando lanzamientos de vuelo suborbitales antes de construir un sistema más grande llamado L100 Orbital Mass Accelerator, capaz de lanzar satélites de 200 kilogramos a órbita terrestre. El primer lanzamiento con un satélite privado será en 2024.

Retos y competencia

Lógicamente, este sistema de lanzamiento no se puede utilizar para seres humanos. Sería imposible que un humano aguantara los más de 10.000 g — una aceleración de diez mil veces la fuerza de la graveda terrestre que reduciría a un astronauta a papilla — a los que se vería sometido dentro de la cámara de vacío antes de ser lanzado al espacio. De hecho, la compañía apunta que todos los componentes de los satélites deberán estar diseñados para sobrevivir sin problemas estos niveles de aceleración extremos, pero señala que esto es ya posible hoy en día.

Foto: Una de las partes del reactor de fusión nuclear Trenta. (Helion Energy)

Aunque SpinLaunch no va lanzar grandes cargas ni astronautas a órbita, sí competirá con SpaceX y otros corredores de la nueva carrera espacial para lanzar satélites de menor peso. Por el otro lado de la pinza contra Musk tenemos los cohetes sólidos chinos — lo más potentes del planeta — los motores de iones capaces de hacenos llegar a marte en poco más de un mes (también chinos) o los cohetes reutilizables totalmente impresos en 3D de Relativity. La carrera espacial se calienta más que la barriga de una Soyuz en su reentrada a la atmósfera terrestre.

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