EEUU establece el primer control de tráfico espacial de la historia
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Control de lanzamientos y reentrada

EEUU establece el primer control de tráfico espacial de la historia

La administración federal de aviación norteamericana (FAA) ha decidido que es el momento de extender su actividad de control de tráfico aéreo para integrar el tráfico

placeholder Foto: El sistema de control espacial de la FAA. (FAA)
El sistema de control espacial de la FAA. (FAA)

La administración federal de aviación norteamericana (FAA) ha decidido que es el momento de extender su actividad de control de tráfico aéreo para integrar el tráfico a gran altitud y suborbital. Es un pequeño paso para un organismo público y el comienzo de un gran paso para la humanidad: la normalización de los vuelos al espacio.

Foto: La Davinci DC100 en carretera (Davinci Tech)

Hasta ahora, el control de lanzamientos comerciales era algo puntual, pero desde el inicio de las operaciones de Virgin Galactic y Blue Origin, la FAA establecerá un control continuo para lo que se avecina. La FAA apunta que en 2020 emitió licencias para 41 lanzamientos y reentradas comerciales. En 2021, el número podría llegar a los 70 a este ritmo. En 2022 volverá a subir y quizás se dispare.

Como afirma Wayne Monteith, el administrador asociado de la FAA para el transporte comercial espacial, "mantener al público a salvo mientras aumenta el ritmo de las operaciones espaciales comerciales requiere que la FAA se adapte y se mantenga vigilante".

Y eso es justo lo que está haciendo: para vigilar muy de cerca a Richard Branson, Jeff Bezos, y Elon Musk, la FAA —que depende del departamento de transporte de los Estados Unidos— abrirá una nueva oficina en Houston, Texas.

SpaceX tiene su Star Base en ese estado, en el pequeño pueblo de Boca Chica, aunque por ahora realiza todos sus lanzamientos comerciales desde Cabo Cañaveral y la base militar espacial de Vandenberg. Allí tiene cerca a sus principales clientes: la NASA y el Pentágono.

placeholder El mal llamado Spaceport America, la terminal en el desierto de Virgin Galactic.
El mal llamado Spaceport America, la terminal en el desierto de Virgin Galactic.

Blue Origin también tiene su base Texas. Virgin Galactic la tiene relativamente cerca, en el vecino estado de Nevada, con el rimbombante y falso nombre de Spaceport America (los aviones de Virgin Galactic no van al espacio por mucho que te lo intenten vender en los medios).

El incremento del tráfico a gran altitud

Pero —aunque ni Branson llega al espacio con sus espectaculares flechas plateadas ni Bezos llega a órbita con su dildo cohete— sus recientes vuelos de prueba sin duda marcan el comienzo de una nueva etapa de vuelos comerciales a gran altitud, una donde los millonetis despegarán regularmente para ver la Tierra desde una nueva perspectiva, con más o menos curva dependiendo de si vuelan en SpaceShipTwo o New Shepard.

placeholder Un 'millonetis' en un avión a gran altitud.
Un 'millonetis' en un avión a gran altitud.

Más tarde seguirá Elon Musk y su Starship, cuando comience sus operaciones a la Luna y Marte. Y quizás también en vuelos intercontinentales: Musk ha anunciado que su intención es usar el Starship como una aeronave para unir grandes ciudades en una fracción ridícula del tiempo que tardan ahora los aviones comerciales.

Por todo esto la agencia expandirá su división espacial con nuevo personal de inspección de seguridad. También, afirma, agilizará las licencias de lanzamiento y reentradas para "usar más tiempo en la vigilancia de la seguridad y menos en el papeleo".

SDI: sistema de control de tráfico espacial

Eventualmente llegaremos a un punto en que no habrá licencias para lanzamientos individuales. Los vuelos serán regulares quizás en un par de décadas, como lo son ahora en la aviación comercial. A medida que los costes vayan bajando —primero a precios de billete de primera, luego a business y, eventualmente como predice Musk, a precio de clase turista— los cohetes despegarán continuamente.

placeholder Jeff Bezos se pone las gafas de Amelia Earhart después del vuelo de Blue Origin.
Jeff Bezos se pone las gafas de Amelia Earhart después del vuelo de Blue Origin.

Para ello harán falta nuevos sistemas de seguimiento en todo el mundo. La FAA ha sido la primera en dar un paso con su Space Data Integrator. Esta tecnología añade los lanzamientos y reentradas al sistema actual de control aéreo.

Según la FAA, el SDI es capaz de llevar un control casi en tiempo real y avisar a los controladores de las ventanas de entrada y salida de vehículos a gran altitud. En su nota de prensa, afirman que "esta nueva capacidad incrementará la seguridad para todos los usuarios del espacio aéreo y ayudará a la FFA en gestionar el tráfico de forma eficiente durante operaciones espaciales". Esperemos que así sea, porque dentro de unos años va a hacer falta más que "casi en tiempo real".

Elon Musk Blue Origin SpaceX Transporte
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