Cómo la URSS cortó las alas al primer héroe del espacio
  1. Tecnología
  2. Novaceno
Peligros de la exploración espacial

Cómo la URSS cortó las alas al primer héroe del espacio

Se cumplen 60 años desde que Yuri Gagarin asombró al mundo convirtiéndose en el primer ser humano en llegar al espacio. La URSS nunca más le dejaría volar a las estrellas

Foto: Yuri Gagarin, en la capsula Vostok 1.
Yuri Gagarin, en la capsula Vostok 1.

El 12 de abril de 1961, Yuri Alekseyevich Gagarin entró en su nave, Vostok 1, comenzó los controles de prelanzamiento y esperó a la cuenta atrás. Horas más tarde, murmuró una de las frases más hermosas y a la vez obvias de la historia:

“La Tierra es azul. Qué maravilla. Es asombrosa”.

Y efectivamente lo era. Era algo obvio, sí, pero lo dijo desde el corazón, tocado y sin aliento, humilde ante la increíble vista de su verdadero hogar.

Foto: Un Starship, aterrizando de una base marciana.


La reacción de Gagarin no fue única. Todos los astronautas que han ido al espacio experimentan el mismo efecto. Su perspectiva de la Humanidad, de lo que somos, de la Tierra, cambia completamente, un efecto que está documentado científicamente, aunque no sepamos exactamente por qué se produce.

De hecho, no hace falta ir al espacio para experimentar parte de ese efecto. La fotografía del amanecer de la Tierra sobre la Luna tomada por la misión Apolo 8 tuvo un impacto global inmediato. Nos hizo tomar conciencia de lo frágil que es nuestro planeta, de lo solos que estamos en la inmensidad del espacio. Esa imagen inició los movimientos ecológicos modernos, provocó la promulgación de leyes y agencias de protección ambiental —como la EPA en Estados Unidos— y hasta inspiró la creación de organizaciones como Médicos Sin Fronteras.

placeholder La famosa fotografía 'Earthrise'. (NASA)
La famosa fotografía 'Earthrise'. (NASA)

Las hazañas de Gagarin y los que le siguieron

Hijo de un modesto agricultor en Klushino, Rusia, Gagarin fue el primer humano en llegar al espacio y orbitar la Tierra. Cuando dijo esa frase, estaba orbitando a 300 kilómetros sobre la superficie terrestre, expresando exactamente el mismo sentimiento que todos y cada uno de los astronautas han tenido desde aquel primer vuelo. Un sentimiento de absoluto asombro ante la belleza de nuestro pequeño planeta. Intentando alcanzar las estrellas, Gagarin y el resto de la Humanidad se dieron cuenta de lo única y preciosa que es la Tierra.

placeholder Yuri Gagarin.
Yuri Gagarin.

Su hazaña fue increíble. La noticia conmocionó a los Estados Unidos y la NASA se apresuró a lanzar un astronauta al espacio. No fue hasta el 5 de mayo de 1961 cuando Alan Shepard se metió en una cápsula Mercury y se convirtió en el primer astronauta americano. Pero no realizó una órbita completa, como sí lo hizo Gagarin. Siguió una trayectoria balística en su nave, bautizada Freedom 7, describiendo una parábola desde Cabo Cañaveral al espacio exterior, donde voló unos 15 minutos hasta alcanzar 187 kilómetros de altura antes de su amerizaje en el Atlántico. Al contrario que Gagarin y la Vostok 1, que voló de forma totalmente automática, Shepard tuvo control manual parcial sobre la Freedom 7.

No sería hasta el año siguiente cuando los Estados Unidos pondrían un humano en órbita: John Glenn estuvo dando vueltas a la Tierra durante cuatro horas, 55 minutos y 23 segundos en la nave Friendship 7 el 20 de febrero de 1962. Es un dato que pone aún más de relieve el logro del programa espacial soviético, aunque luego perdiera la carrera espacial de forma estrepitosa.

Adiós a sus alas de astronauta

Desgraciadamente para Gagarin, después de convertirse en héroe de la Unión Soviética, los gerifaltes soviéticos decidieron cortarle las alas. Era demasiado valioso y visible para la maquinaria propagandística del draconiano régimen comunista.

placeholder Komarov, con su mujer, Valentina, y su hija Irina.
Komarov, con su mujer, Valentina, y su hija Irina.

Gagarin volvió a la Ciudad de las Estrellas —donde la URSS desarrollaba parte de su programa espacial— para trabajar en diseños de naves reutilizables. Pero nunca más volvió a volar al espacio: después de que Vladimir Komarov muriera el 24 de abril de 1967 en el vuelo de la primera nave Soyuz, a Gagarin —que era el piloto de reemplazo en el caso de que Komarov no hubiera podido realizar el vuelo— no le permitieron ni siquiera entrenar para vuelos espaciales.

Les faltó meterle en una urna de cristal. Los soviéticos no se podían permitir perder a su gran héroe nacional. Que Gagarin hubiera vuelto al espacio era un riesgo demasiado grande.

Fue una decisión inútil, desgraciadamente. Solo unos años más tarde, Gagarin murió en un vuelo rutinario, el 27 de marzo de 1968. Fue una muerte trágica, sin duda, de un verdadero héroe no solo para la Unión Soviética sino para el mundo entero.

El peligro de los viajes espaciales

La muerte de Komarov dejó tocada la moral de Gagarin y el resto de los cosmonautas soviéticos. Hasta ese momento, el público no tuvo conciencia de lo difícil y peligroso que es volar al espacio, algo que ellos tenían muy presente. En una carta conjunta al diario 'Pravda' publicada el 25 de abril, los cosmonautas escribieron que “para los pioneros siempre es más difícil. Recorren caminos desconocidos y esos caminos no son rectos, tienen curvas cerradas, sorpresas y peligros. Pero cualquiera que tome la ruta del espacio nunca la quiere abandonar”. Para Gagarin, este era un sentimiento que pesaba gravemente en su corazón.

Muchos astronautas han muerto desde entonces, tanto en el espacio como en lanzamientos, reentradas o entrenando. Los soviéticos perdieron a Georgy Dobrovolsky, Viktor Patsayev y Vladislav Volkov en 1971 como resultado de una descompresión al desconectar de la estación espacial Salyut 1. Fueron los únicos humanos que murieron en el espacio. Los americanos perdieron 15 astronautas en vuelos por debajo de los 100 kilómetros de altura, siete en el lanzamiento del Challenger (1986), seis en la reentrada del Columbia (2003) y uno en la aeronave X15 (1967). En la reentrada del Columbia, también perdió la vida el astronauta israelí Ilan Ramon.

placeholder La tripulación del Apolo 1, días antes de perder la vida en una prueba. (NASA)
La tripulación del Apolo 1, días antes de perder la vida en una prueba. (NASA)

En tierra, 11 perdieron la vida en vuelos de entrenamiento u otras pruebas, tres de ellos —Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee— en un incendio en la cápsula Apolo 1 en enero de 1967. Michael Alsbury es el único piloto que ha perdido la vida en un vuelo privado, cuando su SpaceShipTwo se desintegró en pleno vuelo el 31 de octubre de 2014.

"El cielo nos llama​"

Es algo que habrá que tener muy presente en las décadas que vienen, en esta nueva era dorada del espacio que acaba de comenzar. Todos esos colonos que Musk quiere mandar a Marte se estarán subiendo en bombas volantes con miles de toneladas de combustible explosivo, exponiéndose a rayos cósmicos y realizando peligrosas maniobras de reentrada para terminar viviendo en un planeta en el que la vida será extremadamente precaria. Habrá muertes, y muchas. Pero también murieron millones de humanos al extenderse por todo el planeta.

placeholder Una nave Starship de prueba en el amanecer. (Space X)
Una nave Starship de prueba en el amanecer. (Space X)

Como decían los cosmonautas en su carta a 'Pravda', el viaje hacia las estrellas es extremadamente difícil y lo seguirá siendo a pesar de los avances tecnológicos. Pero es imposible dar vuelta atrás.

El espíritu humano, como experimentó Gagarin por primera vez aquel 12 de abril de 1961, parece íntimamente ligado al universo. “La carretera abierta todavía nos llama suavemente, como una canción de la infancia casi olvidada”, decía Carl Sagan en su libro 'Pale Blue Dot'. “El cielo nos llama”.

*Adaptación del artículo publicado por el autor en 'Gizmodo.com' para celebrar el 50 aniversario del vuelo de Gagarin.

Espacio Unión Soviética (URSS)
El redactor recomienda