Japón asegura haber encontrado un objeto con atmósfera más allá de Plutón y eso debería ser imposible
La ciencia consideraba que cuerpos de tamaño tan reducido no podían conservar una envoltura gaseosa estable. Mide unos 500 km de diámetro, es decir, una quinta parte que Plutón
Imagen del objeto en la que se aprecia el halo de su supuesta atmósfera (Universidad de Tokio)
El hallazgo resulta llamativo porque, hasta ahora, los astrónomos consideraban que cuerpos tan pequeños y fríos no podían conservar una envoltura gaseosa estable. Las bajas temperaturas, unidas a una gravedad superficial muy débil, convertían a estos objetos transneptunianos en candidatos improbables para retener una atmósfera.
La observación fue liderada por el investigador Ko Arimatsu, del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, junto a su equipo. El objeto, catalogado como (612533) 2002 XV93, mide alrededor de 500 km de diámetro, una cifra muy inferior a los 2.377 km de Plutón.
Una señal inesperada
La oportunidad llegó durante una ocultación estelar, un fenómeno poco frecuente en el que un cuerpo del sistema solar pasa por delante de una estrella vista desde la Tierra. Para aprovechar ese instante, los investigadores recurrieron a observatorios situados en Kioto y en la prefectura de Nagano, además de un telescopio gestionado por científicos ciudadanos en Fukushima.
La clave estuvo en la forma en la que se apagó la luz de la estrella. Si 2002 XV93 no tuviera atmósfera, el brillo habría desaparecido y reaparecido de manera brusca. Sin embargo, la señal se debilitó de forma gradual, un comportamiento que apunta a la presencia de una capa gaseosa extremadamente fina.
Ko Arimatsu explicó que "los datos de observación mostraron un cambio suave en el brillo de la estrella cerca del borde de la sombra, que duró alrededor de 1,5 segundos". Según el investigador, "este tipo de cambio suave en el brillo se explica de forma natural si la luz estelar fue curvada por una atmósfera muy fina alrededor del objeto".
Un objeto pequeño con actividad
Los cálculos del equipo indican que la atmósfera de 2002 XV93 sería entre 5 millones y 10 millones de veces más tenue que la de la Tierra. Su origen, no obstante, sigue abierto: podría proceder de criovolcanes capaces de liberar metano, nitrógeno o monóxido de carbono, o de un impacto con otro cuerpo del cinturón de Kuiper.
El descubrimiento también obliga a mirar de otra manera a esta región remota del sistema solar. El astrónomo Scott S. Sheppard, que no participó en el estudio, señaló que "se pensaba que objetos como 2002 XV93 eran demasiado pequeños para tener una atmósfera, pero este resultado muestra que eso no es cierto". Además, añadió: "Esto demuestra que el cinturón de Kuiper no es un lugar frío y muerto, sino que está lleno de actividad y tiene muchos de los componentes básicos para la vida".